Huelga general ya para derrotar la ofensiva franquista

El 15 de abril una impresionante movilización de más de un millón de personas desbor­daba la Avinguda del Parallel de Barcelona y sus alrededores exigiendo la libertad inmediata para los presos políticos y el fin de la represión contra el pueblo de Catalunya.

La determinación de las masas catalanas para derrotar al bloque españolista monárquico se ha probado contra la represión salvaje de la policía el 1-O, paralizando Catalunya el 3-O y el 8-N, en la manifestación por la libertad de los presos políticos del 11-N, votando masivamente el 21-D por una república catalana, en paros, cortes de carreteras y bloqueos de vías de tren, resistiendo las cargas de los Mossos d’Esquadra el pasado 23 de marzo tras la detención de Carles Puigdemont y los nuevos encarcelamientos de consellers… Esta es la realidad, a pesar de todas las mentiras del gobierno, del estado y de sus medios de comunicación.

La resistencia ejemplar de un pueblo en pie

Las burguesías española y catalana comprendieron hace mucho tiempo lo que los dirigentes de la izquierda parlamentaria, dentro y fuera de Catalunya, no quieren entender: el pueblo catalán, con su acción directa, ha abierto una crisis revolucionaria sin precedentes, poniendo en la picota el régimen del 78.

Esta es la razón de fondo que explica la brutal ofensiva represiva que estamos sufriendo. La causa general abierta por los tribunales contra el independentismo, emulando la que organizó la dictadura franquista contra los combatientes republicanos y los militantes comunistas, socialistas y anarquistas, ha llevado al encarcelamiento sin juicio y sin fianza de los Jordis y los consellers, al exilio de Puigdemont, Anna Gabriel, Marta Rovira y otros, a la criminalización de los CDR, a una campaña brutal de manipulación por parte de los grandes medios de comunicación que vomita su odio anticatalán a todas horas, a la suspensión de la autonomía… Y esta ofensiva se está extendiendo también al resto del Estado, donde la censura política campa por sus respetos, se secuestran libros y revistas satíricas, se encarcelan raperos y tuiteros, y los juicios por supuesto “enaltecimiento del terrorismo” sientan en el banquillo a activistas y luchadores de la izquierda política y sindical. Por supuesto, esta orgía reaccionaria ampara los ataques de las bandas fascistas, elogia los símbolos de la dictadura, y aplaude a los ministros del PP cuando cantan orgullosos himnos como El novio de la muerte.

El objetivo de este Estado heredado del franquismo, de la judicatura y la monarquía es escarmentar a todos quienes desafiamos el orden establecido y borrar de la conciencia de millones de personas la idea de que es posible romper con el régimen del 78 y conquistar la república. Pero esta idea es cada vez más fuerte dentro del movimiento, y el efecto que provoca la represión está siendo precisamente el contrario: aumentar aún más la indignación y la movilización en Catalunya, y que el rechazo instintivo que ya existe entre sectores de las masas del resto del Estado contra la involución democrática se incremente.

Malestar por abajo con la dirección del movimiento

En la manifestación del 15 de abril miles de personas se preguntaban perplejas por qué no se habían convocado movilizaciones de masas bien organizadas antes y, sobre todo, por qué no se vuelve a parar el país con una gran huelga general como sucedió el 3-O. Muchos comentaban en corrillos: “sobran los motivos”, “hemos visto cómo podemos ganar a Rajoy”, “es ahora o nunca”. Por eso la consigna de “Huelga General ya” fue coreada con fuerza en esta y otras manifestaciones anteriores.

En efecto. No falta fuerza, lo que sobran son vacilaciones frente a un gobierno y un Estado que quieren volver a las cavernas de la dictadura y a la “España una, grande y libre”. Toda la experiencia demuestra que los políticos burgueses del PDeCAT y de ERC quieren acabar con la movilización. Estos “dirigentes” han demostrado durante meses una pasividad total y un ardiente deseo de restablecer los pactos con los partidos del régimen a costa de sacrificar la lucha por la república catalana. Es hora de que el motor del movimiento por la liberación nacional de Catalunya, que son las masas en lucha, la juventud y los sectores más avanzados de la clase trabajadora, tomemos la dirección del procés.

¡Huelga general ya!

Sólo hay un modo de derrotar la represión del Estado y avanzar hacia la república catalana que necesitamos: con la movilización masiva y un programa contra los recortes y la austeridad, que rompa con la lógica del capitalismo. Una república que inscriba en su bandera la defensa de un sistema de pensiones, vivienda, educación y sanidad público y digno para todos, con cero recortes y cero desahucios; una república que lleve a cabo la nacionalización de la banca, de los grandes monopolios y empresas, para colocar la economía al servicio de las personas y sus necesidades, y donde el control democrático de la población sobre los recursos que generamos con nuestro trabajo permita acabar con el paro, la precariedad y los bajos salarios. De esta manera, luchando por una república catalana socialista, lograremos unir a nuestra causa a sectores de los trabajadores que hasta el momento no han participado en el movimiento porque ven con gran desconfianza a los políticos burgueses del PDeCAT, y a muchos de ERC.

Desde Esquerra Revolucionària llamamos a un frente único de los CDR, la CUP, la base militante de la ANC, Òmnium y de Catalunya en Comú, de todo el sindicalismo de clase y combativo, de las organizaciones de la izquierda que lucha y los movimientos sociales, para convocar inmediatamente una huelga general de 24 horas en Catalunya y continuar con las movilizaciones de masas. Los jóvenes del Sindicat d’Estudiants han dado un primer paso importantísimo organizando una gran huelga general estudiantil el 26 de abril, a la que también se han sumado los compañeros del SEPC.

Este es el camino: unificar a todos los sectores para exigir la libertad de los presos políticos, la anulación de los procesos judiciales y del 155, y la dimisión del gobierno de Rajoy. Una huelga general que debe interpelar a CCOO y UGT, y a Unidos Podemos para que rectifiquen urgentemente su posición y organicen movilizaciones de solidaridad en todos los territorios del Estado en apoyo a la lucha del pueblo catalán, por la república y contra la regresión autoritaria que vivimos. Lo que hay en juego es mucho y hay que tomar partido.

¡Afíliate a Esquerra Revolucionària!

¡Por la república catalana del pueblo, los trabajadores y la juventud!


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