EEUU

  • Las marchas de mujeres llenan las calles de EEUU y de decenas de países

    Más de 500.000 en Washington DC; 750.000 en Los Ángeles; 250.000 en Nueva York; más de 100.000 en Denver; 130.000 en Seattle; 150.000 en Boston; 100.000 en Portland; 250.000 en Chicago; 75.000 en Madison, 100.000 en Oakland; 50.000 en San Francisco; 60.000 en Atlanta; 90.000 en Saint Paul (Minesotta); 50.000 en Austin (Texas)...

  • A solo dos años de las protestas históricas en Ferguson, Missouri, el movimiento Black Lives Matter ya ha tenido un amplio y profundo impacto en la política estadounidense. Ningún aspecto cultural se ha quedado indiferente, y en 2016 celebridades como Beyoncé y Colin Kaepernick han llevado el racismo a los medios de comunicación y la sociedad...


  • En la madrugada del domingo 12 de Junio, la ciudad de Orlando era testigo de una de las peores matanzas de la historia de EEUU: 50 personas morían asesinadas a tiros en un conocido local gay de la ciudad mientras que más de 53 resultaban heridas en un ataque reivindicado supuestamente por el Estado Islámico.

  • Desde hace seis semanas 39.000 trabajadores de Verizon, el gigante norteamericano de las telecomunicaciones, están en huelga contra la propuesta de convenio presentada por la empresa. La huelga se está convirtiendo en un punto de referencia para otros sectores que en los próximos meses tendrán que negociar sus convenios...


  • Las elecciones presidenciales norteamericanas del próximo 8 de noviembre marcarán una nueva etapa en la profunda crisis que vive EEUU desde hace años. Vienen precedidas por las elecciones primarias más polarizadas de las últimas décadas: en el frente republicano con la candidatura ultraderechista de Donald Trump y en el demócrata con la de Bernie Sanders, impulsada por la movilización de decenas de miles de personas.


  • A dos meses de la celebración de las convenciones demócrata y republicana, que elegirán a los candidatos para las elecciones presidenciales del mes de noviembre, nada está decidido. En el bando republicano, después de vencer el 20 de abril en las primarias del estado de Nueva York, Donald Trump está más cerca de su objetivo, pero aún lejos de los 1.237 delegados necesarios para la nominación: hasta ahora ha conseguido 849, unos 300 más que su rival Ted Cruz. El posible triunfo de Trump preocupa a la clase dominante norteamericana, su verborrea ultraderechista está contribuyendo a profundizar la polarización política. Cada una de sus intervenciones públicas va acompañada de protestas masivas y piquetes en su contra. La clase dominante y el aparato del Partido Republicano buscan desesperados un candidato más moderado como alternativa. La particularidad de la convención republicana es que se puede presentar un candidato sin la necesidad de pasar por el proceso de primarias. Después de tantear a Bloomberg, el multimillonario exalcalde de Nueva York, ahora intentan que acepte presentarse Paul Ryan, presidente del Senado, un candidato que sería bien visto por casi todos los sectores del partido.


  • Sin apenas cobertura de los medios, Sanders ha acabado con el mito impuesto durante décadas por la clase dominante de una sociedad norteamericana acomodada y conservadora. Su impacto ha sido tremendo. En los primeros días de campaña más de 100.000 personas se apuntaron para colaborar en su candidatura.

    “En este país necesitamos una revolución política en la que millones de personas estén preparadas para ponerse en pie y decir ‘basta ya’ (…) una revolución contra los multimillonarios y oligarcas que han secuestrado el sistema político (…) Lo que decimos a Wall Street es que la clase obrera de este país está enferma y cansada de trabajar largas jornadas a cambio de bajos salarios”. Con esta clase de mensajes Bernie Sanders, el candidato a las primarias del Partido Demócrata de cara a las elecciones presidenciales del próximo 2016, ha convulsionado el panorama político estadounidense.

  • Incluso antes de ser investido presidente, el carácter xenófobo, racista y misógino de Donald Trump unido a su política reaccionaria ha provocado una impresionante movilización que continúa tres meses después de su llegada a la Casa Blanca. Además, el giro dado en la política exterior y sus formas autoritarias sigue profundizando las divisiones entre la clase dominante.

  • La prueba de la bomba norcoreana del pasado 3 de septiembre, la más poderosa hasta la fecha, y la belicosa reacción de EEUU, subrayan la situación volátil y peligrosa que existe en la península y en toda la región.


  • La victoria final de Donald Trump en las elecciones presidenciales norteamericanas ha supuesto una sacudida sísmica del sistema político norteamericano, pero sus consecuencias afectan también a la economía mundial y las relaciones entre las grandes potencias.

  • El huracán Harvey y la inundación es un desastre natural agravado terriblemente por el capitalismo. Dos embalses construidos hace ochenta años con un mantenimiento insuficiente crónico por parte de los distintos gobiernos no han podido soportar la tremenda cantidad de agua que ha caído, inundando muchas casas que de otra manera habrían soportado la lluvia.


  • La muerte del joven de 25 años Freddie Gay a manos de la policía ha sido el último detonante de indignación y rabia social entre la comunidad afroamericana. Frente a las movilizaciones pacíficas de miles de personas, con disturbios minoritarios durante las noches, la respuesta del gobierno federal ha sido más represión policial, deteniendo a centenares de personas, decretando el toque de queda y lanzando a la Guardia Nacional (un cuerpo militarizado) a patrullar las calles, con helicópteros y tanquetas tomando las calles durante una semana, estableciendo en la práctica la ley marcial.