Según el reciente informe anual sobre la riqueza en el mundo de la consultora Capgemini y el Royal Bank of Canada, el número de personas en el Estado español con grandes patrimonios ha aumentado un 27% desde 2008. En 2013 el número de ricos aumentó un 11,6%, llegando a 161.400 las personas que disponen de más de un millón de dólares para invertir. El informe también señala que “casi el 40% del nivel actual de la riqueza de estos millonarios se ha creado en los últimos cinco años”, en plena crisis económica. Por otro lado, según un informe de la Comisión Nacional del Mercado de Valores, las empresas del Ibex 35 eliminaron en 2013 más de 120.000 empleos, reduciendo su plantilla en casi un 9%, a pesar de que en ese año ganaron cerca de 23.000 millones y aumentaban las retribuciones de sus altos directivos en un 3,5%.

Mientras esto ocurre, en el otro extremo de la sociedad los datos son dramáticos. La tasa de riesgo de pobreza o exclusión social volvió a aumentar el año pasado hasta alcanzar al 27,3% de la población (5 puntos más que al inicio de la crisis). Especialmente sangrante es el caso de los niños menores de 16 años, afectando ya al 31,9%. Pero también crece entre la población que va de los 16 a los 64 años, llegando al 29,5% frente al 23% que se encontraba en esa situación en 2009.

La Encuesta sobre Condiciones de Vida del Instituto Nacional de Estadística (INE) refleja que los ingresos de las familias en 2012 tocaron el nivel más bajo desde que comenzó la crisis, un 11% menos de ingreso anual medio por hogar respecto a 2008. En 2013 casi el 20% de hogares tiene “mucha dificultad” para llegar a fin de mes, lo que significa 3,4 puntos más respecto al año anterior. Además, el 41% de las familias no tiene capacidad para afrontar gastos imprevistos y casi el 46% no puede permitirse salir de vacaciones al menos una semana al año. El 9,3% reconoce retrasarse en los pagos de gastos relacionados con la vivienda como la hipoteca, el alquiler o los recibos de gas, electricidad o comunidad.

El fenómeno de la “pobreza laboral” ya no es una anécdota, sino que se extiende peligrosamente. Según el INE, el 11,7% de los trabajadores ocupados vive por debajo del umbral de la pobreza. Y la caída salarial continúa, un 0,6% en el primer trimestre de 2014, siendo el Estado español el segundo país de la OCDE donde más han caído los salarios, sólo por detrás de Grecia (2,6%). A esto hay que sumar que sólo el 57,71% de los parados cobra prestación, frente al 65,33% de 2012, y que el gasto total en prestaciones por desempleo también cae: en mayo de este año era un 19,8% menor que en el mismo mes del año anterior, habiendo descendido el gasto medio mensual por beneficiario en 71,9 euros (-8%).

Y todo esto mientras el 20% más rico de la población disfruta del 40,8% de la riqueza del país.

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