Internacional

La disputa entre las potencias capitalistas por el dominio del mundo y la guerra, son un negocio muy lucrativo

La guerra imperialista en Ucrania ha vuelto a colocar en el centro de la escena el fabuloso y lucrativo negocio que supone la producción y venta de armas.


El torbellino de la lucha de clases se revela con fuerza y está dejando su huella en numerosos países, con un detonante común: la carestía de la vida unida al desabastecimiento energético. La guerra imperialista en Ucrania está acentuando los grandes desequilibrios que el conjunto del sistema capitalista ya padecía.


Joe Biden no habla de otra cosa. La ­guerra en Ucrania lo copa todo. Es la mejor con­firmación de que es él mismo y no Zelenski quien dirige esta operación. La inflación desbocada y la crisis social cada vez más descarnada que atraviesa los Estados Unidos han pasado a un segundo plano.


¡Fuera las tropas de Putin, fuera la OTAN! ¡Por la unidad internacionalista de la clase obrera contra la guerra y el militarismo!

La guerra en Ucrania se ha convertido en el nuevo campo de batalla entre las grandes potencias y bloques imperialistas por la hegemonía mundial.


Los resultados de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales francesas podrían parecer a primera vista una repetición de las elecciones de 2017. Los mismos candidatos y de nuevo victoria de Macron sobre Le Pen, aunque por un margen bastante menor que en 2017 y con una participación del 71,8%, la más baja desde 1969.


banner

banneringles

banneringles

banneringles

bannersindicalistas

bannersindicalistas