Por su interés compartirnos este artículo escrito por Nazanin Armanian, analista política y traductora persa y dari, aparecido originalmente en Público.es

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1. El bombardeo a Irán de EEUU e Israel es una flagrante violación de la integridad territorial y soberanía nacional del país, cuyos objetivos van más allá de derrocar a la teocracia totalitaria chiíta (TTCHI): se trata de continuar con la remodelación del mapa de Oriente Próximo, que comenzó con la devastación de Irak en 1991, año del fin de la Unión Soviética. Las negociaciones entre las partes eran, tal y como señalamos en su momento, una pantomima, y ambas partes, timadores profesionales, sólo pretendían ganar tiempo en sus preparativos para la guerra final.

2. El asesinato del dictador más sanguinario de los últimos siglos de Irán, Ali Jameneí, ha privado al pueblo iraní de poder juzgarle como jefe de la organización criminal que secuestró este pueblo durante 37 interminables años. Entrará en la historia por ahorcar a un iraní cada dos horas, incluidos menores de edad y cientos de mujeres. 

3. La principal exigencia de Trump, el cero enriquecimiento de uranio, era imposible de aceptar por un Jameneí que había paralizado el crecimiento del país y había empobrecido en un 85% a la población invirtiendo en la joya de su corona, el programa nuclear. Obviamente, la TTCHI no pretendía usar la industria nuclear para un uso pacífico en medicina y curar las enfermedades de los iraníes. El criminal islamista se dirigía a una confrontación bélica, preparada desde hacía tres años por EEUU e Israel.

Ante la imposibilidad de recuperar su poder en Irán, tras masacrar a decenas de miles de iraníes sólo en las tres semanas del mes de enero que duraron las protestas por la inflación y la imparable depreciación de la moneda nacional frente al dólar, el ayatolá necesitaba una cortina de humo para tapar la crisis estructural, continuar con la represión y ejecutar las decenas de penas de muerte que ha dictado contra los manifestantes, en su mayoría menores de 25 años. EEUU simplemente se adelantó gracias a sus informantes, su tecnología de espionaje digital y la amplia red de infiltrados de la CIA y el Mossad en la cúpula del poder islamista. El predecesor de Jameneí, el ayatolá Jomeiní, consideró la invasión devastadora de Irak a Irán en 1980 como "la bendición divina", bajo cuya cortina de humo estableció su régimen de terror medieval, masacrando a decenas de miles de iraníes que habían derrocado al sha para establecer una república democrática y un Estado del bienestar.

4. Jameneí fue designado en 1989 como sucesor del ayatolá Jomeiní una vez que su candidato oficial, el ayatolá Hosein Montazeri, el representante de una especie de la teología islámica de liberación, fuese condenado a arresto domiciliario por reprochar duramente la masacre de cerca de 5.000 presos y presas políticos en Teherán, en el verano del 1988, un hecho ocultado bajo la cortina de humo del escándalo de Los Versículos Satánicos de Salman Rushdie. 

5. Cuando Hashemí Rafsanyaní, uno de los fundadores del régimen, nominó al hoyatoleslam (rango inferior al ayatolá) Jameneí dentro de un proceso de reparto controlado del poder para suceder a aquel imán, el propio designado pronunció una de las pocas verdades que han salido de su boca: "Debería llorar sangre aquella nación cuyo líder sea yo", dijo como falsa muestra de humildad, pero también abrumado y consciente de que no tenía la categoría suficiente para dirigir un país como Irán. Entonces, la situación de este país se parecía a la Roma de Calígula, cuando éste nombró cónsul a Incitato, uno de sus caballos, insinuando que aquel imperio podía seguir su curso al margen de sus senadores, convencido de que el "sistema" seguiría funcionando. 

6. Se trata del fin del Proyecto Islamista, patrocinado por Zbigniew Brzezinski, asesor de seguridad de Jimmy Carter, con la participación activa de la Francia "laica", asignándole cinco misiones, cumplidas a rajatabla, por una ideología de extrema derecha y supranacional que divide el mundo entre los creyentes y los ateos. Y no entre los explotadores y los explotados, factor que le convirtió en el principal aliado del capitalismo y el imperialismo. Pues el ayatolá no conocía la expresión Roma no paga traidores. Cuando EEUU y Francia instalaron a Jomeiní en el trono del sha, ni se imaginaban que sus nuevos títeres también podían reclamar su autonomía. Desde el primer momento, Jomeiní rompió los acuerdos con Carter. Creó su propio Ejército, el Cuerpo de los Guardianes de la Revolución islámica (CGRI), y luego, tras el ataque de Irak a Irán, la TTCHI decidió fabricar armas nucleares sin pensar que EEUU e Israel jamás se lo permitirían. Es cuando empiezan las sanciones económicas, los sabotajes a las centrales nucleares y, ya en 2023, los dos países deciden primero desmantelar las fuerzas proxy del régimen en Siria, Gaza y el Líbano, para llegar hoy a acabar por su deslealtad con el monstruo que habían creado.

7. La imposibilidad de la reestructuración de la TTCHI se debe, además de a la oposición activa de la mayoría de los 90 millones de iraníes -desde un sacrificio y un sufrimiento que se conocerá en el futuro para estremecer al mundo-, a que se trata de una secta militar-clerical chiíta formada desde hace 46 años y gestionada hoy por los mismos hombres fundadores. Para entrar en este círculo ultracerrado habría que pasar por decenas de filtros, mostrando una fidelidad inquebrantable al caudillo, delatando a los miembros de la familia y participando directamente en la represión de los ciudadanos. 

Un sistema absolutamente podrido por una corrupción estructural, con amplias redes mafiosas dirigidas por el CGRI, que ya ni oculta su falta de "fe" en el islam que divulga (¿se acuerdan del vídeo de la boda de la hija del jefe de este cuerpo, Ali Shamkahni?). La pérdida de legitimidad ideológica y política es el fin hasta de un fascismo tan tramposo y populista como este. 

8. Al ser asesinados la totalidad de los comandantes del Cuerpo de los Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI), los Pasdarán, durante los ataques de Israel en el pasado junio y este fin de semana, el régimen islámico no sólo perdió a su guardia pretoriana (pues la misión de este cuerpo era proteger a la teocracia, que no a Irán, tarea supuestamente del Artesh, el Ejército). Los Pasdarán controlaban el poder político (con el ayatolá de 86 años encerrado en un bunker) y también el económico. 

9. ¿Por qué ahora? Por numerosos factores: 

a) Los problemas domésticos del propio Donald Trump: desde la pérdida drástica de su popularidad en EEUU hasta la anulación de sus aranceles por el Tribunal Supremo, pasando por la contundente respuesta de los ciudadanos a las políticas migratorias, pero, sobre todo, su fracaso en contener el avance tecnológico y comercial de China, y por ende la derrota del Hagamos América Más Grande. 

b) China en su punto de mira, y desde varias perspectivas: 

– Recurrir a la fuerza militar brutal contra un país del tercer mundo, y a sabiendas de que carecía de armas nucleares, se debe a la intención de fortalecer el pilar militar que sostiene el dominio mundial de EEUU cuando pierde otros. Habrá más guerras tontas para simplemente satisfacer al complejo industrial-militar, aunque sea para lanzar bombas sobre las montañas de Afganistán, como cuando descargó la MOAB (la bomba no nuclear más grande del mundo) en abril de 2017, asesinando a cientos de cabras y ovejas.

– Un Donald Trump antichino y su equipo neocon antiiraní pretenden así la imposible tarea de recuperar la hegemonía unilateral planetaria de EEUU, convirtiendo al golfo Pérsico y el océano Índico -región que alberga cerca de la mitad del petróleo del mundo y donde China tiene grandes intereses- en el espacio donde hacer converger las dos doctrinas principales de EEUU: la Doctrina Carter (1980), elaborada tras la revolución democrática iraní y secuestrada por el presidente de EEUU y el ayatolá Jomeiní, que dicta que EEUU deberá usar la fuerza militar, de ser necesario, para defender sus intereses nacionales en el golfo Pérsico y así impedir el efecto mariposa de los cambios producidos en la zona; y la Doctrina Obama (2009), enfocada a Asia y santo y seña para contener a China, la única potencia capaz de arrebatarle al país occidental su estatus de superpotencia única. De paso, establecería el control sobre Europa y Japón, haciéndoles depender de Washington. Por ello, Obama firmó con Irán el acuerdo nuclear de 2015, para concentrar su atención en el coloso chino -llevándose sus tropas de esta región a las proximidades del estrecho de Malaca-, impedir una alianza entre China e India (la temible Chindia), y cortar las venas que llevaban el petróleo a este país, lanzando guerras contra Sudán y Libia. 

– Esta agresión de EEUU-Israel a Irán es el quinto y último paso del proyecto de gaseoductos a construir que conducirían el petróleo y gas del golfo Pérsico (Irak y Arabia Saudí) y de Eurasia (Israel, Gaza, Líbano y Siria) al Mediterráneo, para que sus socios europeos pudiesen prescindir del hidrocarburo ruso, debilitando así el eje ruso-chino, y mantener su hegemonía mundial. Los otros cuatro pasos fueron: desmantelar el Gobierno de Bashar al Asad, convertir Gaza en tierra quemada y territorio sin gobierno, borrar del mapa a Hezbolá, brazo libanés de los Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI), y disolver la guerrilla del PKK en un acto inesperado y humillante de capitulación de Abdullah Öcalan, garantizando la seguridad de estas rutas comerciales estratégicas libres de factores "desestabilizadores".

– Porque Benjamin Netanyahu quería entrar en la historia, no como el genocida de Gaza, sino como el que asesinó al caudillo de la TTCHI. Quizás así le perdonen los años de cárcel que le

esperaban por corrupto y estafador a su propio pueblo. Hay más: a tres semanas del Nouruz (el equinoccio de la primavera), el año nuevo iraní celebrado desde el imperio persa, el jefe israelí, el principal patrocinador de Reza Pahlaví (que se presenta como la reencarnación de Ciro el Grande), pretende ser el artífice de la salvación del pueblo iraní. De paso coincidirá con la fiesta judía del Pesaj, preparando el camino de la firma de los Acuerdos de Abraham por el hombre que desde ya se ha negado a hacer un referéndum sobre la restauración de la monarquía dictatorial de los Pahlaví. 

¿Transición a la española? 

10. El paso de un régimen ya acabado a uno nuevo se parece a lo sucedido en España: EEUU mantuvo la estructura de seguridad y política del nacionalcatolicismo franquista en la democracia juancarlista, que es exactamente lo mismo que hizo en el propio Irán entregando el trono del sha a Jomeiní. Mandó al general Hossein Fardoust, el subjefe del SAVAK, la infame policía política del sha, a colaborar con Jomeiní fundando SAVAMA, los mismos servicios para la teocracia islámica, para exterminar a las verdaderas fuerzas antiimperialistas: los comunistas iraníes. Ahora, aquellos hombres barbudos, expertos en torturas inimaginables, se afeitarán para seguir sirviendo al capitalismo, con nueva fachada, gestionado por los militares anticomunistas disfrazados por la cara increíblemente amable de Reza Pahlaví. Ahora, se espera que el "capitalismo de feudo" de los ayatolás (término inventado por la escritora Martha Zein) se convierta en un capitalismo normal, integrado en los mercados mundiales.

11. El pueblo iraní, con sus protestas pacíficas y la eficaz táctica de la desobediencia civil, estaba transformando las políticas talibanes de la caquistocracia islámica de Irán. La agresión extranjera aborta la democratización de la sociedad iraní desde abajo. 

12. El desgraciado clérigo esperaba un milagro del más allá que no llegó (como que un rayo partiera a Trump). La única salida honrosa que vio a su situación personal el criminal ayatolá fue el suicidio, llamado martirio en el islam. La Cumbre de Davos había cancelado la participación del régimen islámico y en su lugar invitó a Pahlaví. Señal de que todo el pescado ya estaba vendido.

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