¡Fuera Trump! ICE out!
EEUU está viviendo una rebelión masiva. La huelga del 23 de enero en el estado de Minnesota ha sido un auténtico puñetazo contra la Administración Trump y la represión salvaje del ICE (servicio de inmigración y aduanas). Con la consigna ICE out of Minnesota, cientos de miles han llenado las calles y paralizado todo el estado en una jornada de paro político sin precedentes desde hace más de 80 años, con un seguimiento masivo y cientos de negocios locales cerrados.
El ICE de Trump acaba de asesinar a sangre fría a un hombre en plena calle. Son la Gestapo y las SA, son como los nazis.
— Izquierda Revolucionaria (@IzquierdaRevol) January 24, 2026
Es un auténtico horror. Esta es la respuesta del Gobierno Trump a la huelga general de ayer en Minnesota.
Fascistas armados en guerra contra la clase obrera. https://t.co/EJoCXbTgeu
Una huelga que fue convocada tras el asesinato de Renée Good a manos de un agente del ICE, que le disparó a bocajarro tres tiros en la cabeza, por una coalición de más de 50 sindicatos y organizaciones comunitarias de Minneapolis y St. Paul, que hacía un llamamiento que la clase trabajadora, la juventud, y el conjunto de la población de Minnesota ha tomado al pie de la letra: no iremos a trabajar, ni a la escuela ni a comprar; lo bloqueamos todo. Una jornada de huelga que ha sido apoyada por huelgas estudiantiles y manifestaciones por todo el país.
A temperaturas de -25º y -30º, lo que dificulta poder permanecer demasiado tiempo en la calle, más de 60.000 personas han abarrotado la manifestación central de Minneapolis, una ciudad con una población de 400.000 habitantes.
La jornada ha contado con distintas acciones por todo el estado. Una de las más numerosas ha sido una marcha hacia uno de los principales aeropuertos y que fue reprimida con decenas de detenidos, a los que arrestaron y ataron con bridas y se llevaron en autobuses.
Posteriormente, a las 14h, estaba convocada una gran marcha que recorrió Minneapolis exigiendo la retirada de las tropas del ICE de Minnesota y la detención y cargos criminales contra el agente que asesinó a Renée Good. Al grito de ICE out of Minnesota, un clamor ensordecedor recorrió las calles contra Trump, quien sigue manteniendo a más de 2.000 agentes del ICE en Minnesota en lo que se ha bautizado como “operación antiinmigración más grande de EEUU”. Una operación que está instaurando el régimen del terror y en la que se ha detenido a más de 3.000 personas en solo 6 semanas, incluyendo a niños, a los que el ICE ha secuestrado en escuelas y en las puertas de sus casas para hacer salir a sus padres y detenerles también.
Pero el éxito de esta huelga se debe a la implicación directa de miles de vecinos que llevan semanas organizándose a través de grupos de signal y comités de barrios. Ya son cientos los grupos organizados por barrios para proteger a la comunidad migrante de las redadas del ICE: desde proporcionar paquetes de alimentos de “ayuda mutua”, hasta cuidar a los niños y acompañar a las personas mayores.
Una manifestante explicaba con gran claridad el porqué de ponerse en pie: “Me llena de orgullo vivir en estas calles, porque para mí esto parece el equivalente a que en 1930 los alemanes se hubieran sublevado para proteger a la comunidad judía. Es lo que está pasando. Aquí, principalmente los blancos americanos, aquellos con ciudadanía estadounidense, están arriesgando sus vidas para proteger a sus vecinos. Y hoy, en este frío increíble, que salgan ahora 60.000 personas a la calle es increíble”.
La huelga ha sido levantada desde abajo y ha sobrepasado y señalado a unos dirigentes sindicales que, obligados por la enorme presión existente, la apoyaron formalmente pero sin hacer ninguna campaña para impulsarla y sí para obstaculizarla en los hechos. Tal es el caso de la dirección de la AFL-CIO regional de Minneapolis y del estado de Minnesota, que reiteradamente utilizaron argumentos como que convocar huelgas de solidaridad o “políticas” no es legal y eliminando de su lenguaje la palabra “huelga”.
La huelga general en Minnesota hace historia. La enorme manifestación en Minneapolis demuestra la fuerza que existe para derrotar al ICE y los planes de Trump. #ICEOutForGood
— Sindicato de Estudiantes 🇵🇸 (@SindicaEstudian) January 24, 2026
Que este ejemplo se extienda por todo el país. A por la huelga general en todo EEUU ✊🏾 #MinnesotaStrike pic.twitter.com/tsbzApLTqR
Pero este sabotaje para evitar una paralización general de la producción, no impidió que decenas de miles de trabajadores hicieran huelga y llenaran la manifestación de la mañana en Minneapolis. En el ámbito educativo, por ejemplo, se alegó las bajas temperaturas para suspender las clases, pero en realidad no era más que una cobertura “legal” para cubrir el seguimiento masivo de profesores y estudiantes a esta histórica jornada de huelga.
Tal y como se pudo seguir a través de las crónicas de las organizaciones de la izquierda en Minneapolis, las grandes empresas que no cerraron durante la jornada, tampoco pudieron escapar al impacto de la huelga. Miles de trabajadores utilizaron días libres o se declararon enfermos para no acudir a sus puestos de trabajo sin que sus superiores pudieran hacer nada por evitarlo. Por otro lado, la voluntad del movimiento de paralizar la economía se concretó también en un boicot activo de consumo. Hasta tal punto llegó el apoyo a la huelga y sus demandas que más de 800 negocios cerraron durante el día y otros, fundamentalmente de la hostelería, ofrecieron servicios gratuitos para asistir a huelguistas y manifestantes: todo un termómetro de la temperatura de la lucha de clases.
Lo cierto es que el nivel de conciencia ha dado un paso de gigante en esta jornada histórica, en la que decenas de miles de trabajadores y jóvenes han sido protagonistas de una desafiante huelga política contra la represión brutal del ICE y la agenda autoritaria de Trump. Un cuestionamiento general que va mucho más allá de cualquier demanda económica y que está siendo un ejemplo de cuál es el camino a seguir en todo EEUU. La clase trabajadora y la juventud, en medio de este clima guerracivilista, se están haciendo cada vez más conscientes de su fuerza y avanzan en su respuesta organizada al orden totalitario que pretende imponer el führer de Nueva York.
Es un punto de inflexión en la lucha de clases que viene precedida por tres semanas de movilizaciones masivas por todo EEUU, huelgas estudiantiles, acciones de boicot a empresas que apoyan al ICE… y retrata la radicalización a la izquierda que se está produciendo en EEUU.
Una rebelión de millones de jóvenes y trabajadores que han pasado a la acción activa. A la desobediencia. A plantar cara al ICE en escuelas, barrios y centros de trabajo. A ponerse delante de los asesinos del ICE para combatir a Trump. Y lo están haciendo recurriendo precisamente a las herramientas con las que cuenta nuestra clase: la lucha de masas, la organización de clase y la huelga general.
Ese es el camino. Una gran huelga general que paralice no solo Minnesota sino todo el país. Solo la fuerza de la clase obrera y la juventud, nativa y extranjera, organizada para poner fin a las políticas racistas y ultraderechistas, logrará derrotar a Trump y enviarle al basurero de la historia.
Desde el Sindicato de Estudiantes e Izquierda Revolucionaria Internacional enviamos todo nuestro apoyo a los millones de jóvenes y trabajadores que están plantando cara al ICE y a Trump cada día, dando una respuesta ejemplar que nos inspira a millones por todo el mundo.



















