¡Así se apoya la masacre sionista!

Mientras Netanyahu lleva adelante el genocidio en Gaza, ahora con una hambruna atroz que amenaza con provocar miles de muertos, la burguesía catalana y sus representantes políticos de Junts vuelven a dejar muy claro que lo único que le importa son sus jugosos negocios con el sionismo criminal.

El 29 de febrero, Junts votaban en el Congreso de los Diputados, junto al PP y Vox, contra todas las propuestas de Podemos: por un alto el fuego inmediato, por la entrada de ayuda humanitaria urgente en Gaza y por la ruptura de todas las relaciones con el Estado genocida de Israel.  

Los mismos que se llenan la boca hablando de derechos democráticos y de la lucha contra la represión o del derecho de autodeterminación y la independencia, denunciando la opresión del pueblo de Catalunya, no dudan, cuando se trata de defender los intereses de las grandes empresas catalanas y españolas, en cerrar filas con la derecha y la ultraderecha españolista para apoyar el aplastamiento sangriento del derecho a existir del pueblo palestino.

Una posición a la que también se ha sumado el PSOE de Pedro Sánchez y los dirigentes de ERC, votando en contra de la ruptura de relaciones con Israel.

Del Parlamento al Mobile (o cómo hacer negocios con la masacre)

Tanto el boom del sector de la construcción —vinculado a la especulación inmobiliaria y las obras públicas promovidas por el régimen sionista en los territorios que está arrebatando a sangre y fuego al pueblo palestino— como el sector de la «seguridad» ofrecen un campo muy jugoso de inversiones, contratos y concesiones. Eso es lo que está detrás de la posición de los dirigentes de Junts, fieles continuadores de CiU, y que siempre se han cuadrado en apoyo a las políticas racistas de Israel.

Esta escandalosa votación no es ninguna casualidad. Ese mismo día se clausuraba el Mobile World Congress en Barcelona. Un congreso al que acuden multinacionales vinculadas al sector tecnológico de todo el mundo y donde destaca especialmente en el plano militar el Estado de Israel.  

Tanto Junts como el alcalde de Barcelona Collboni y el PSC, siguiendo los dictados de la burguesía catalana, ya se encargaron nada más acceder a la alcaldía de restaurar las relaciones oficiales con Israel y el hermanamiento con Tel Aviv, suspendidos en su momento por Ada Colau. 

Pero en esta edición del Mobile, además, el Ayuntamiento barcelonés, principal organizador, y el Ministerio de Tecnología del Gobierno PSOE-Sumar han destacado como una de sus principales estrellas a las empresas de «seguridad» israelíes dedicadas a fabricar drones y diferentes sistemas militares de inteligencia empleados diariamente para sembrar la muerte, el caos y la destrucción entre la población palestina en Gaza y Cisjordania. 

“El Congreso (...) ha servido (...) para poner en el escaparte a 31 compañías israelíes del sector tecnológico. Siete de ellas se desempeñan en el negocio de la ‘seguridad’, una rama de la industria armamentística en la que Israel se ha convertido en una potencia puntera en el mundo, en gran medida, gracias a la experiencia de sus dispositivos ‘probados en combate’”.[1]

Efectivamente, una tecnología “probada” en el asesinato de miles de hombres, mujeres y niños palestinos. Y un floreciente negocio en el que se apoya la Unión Europea para blindar militarmente sus fronteras, a través de Frontex, convirtiendo el Mediterráneo en una fosa común.

Empresas catalanas como COMSA o bancos como Caixabank o Sabadell tienen importantes negocios con Israel. Y lo mismo ocurre con otras destacadas empresas españolas: ACS, Sacyr, Repsol, BBVA, Santander y un largo etcétera.

COMSA, con estrechos vínculos con CiU y ahora con Junts, salpicada por el escándalo de los Pujol, obtuvo contratos en 2022 del Gobierno sionista por cerca de 300 millones de euros. Y ya en medio de la ofensiva genocida, consiguió un nuevo contrato por 2.200 millones para construir una línea de tranvía que conectará Jerusalén con el asentamiento colonial de Gilo, construido ilegalmente mediante la expulsión, expoliación y asesinato de la población palestina por parte del ejército y de las falanges fascistas de colonos.

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Santos Maraver, fichaje estrella de Yolanda Díaz y número dos en la lista por Madrid, también votó en contra de romper las relaciones con Israel y el acuerdo de asociación estratégica de la UE con el régimen sionista.

La complicidad hipócrita de PSOE, ERC y Sumar

Pero no es solo Junts o el PSOE. También otras fuerzas de la izquierda reformista, que intentan aparecer incluso como aliados del pueblo palestino, han adoptado un actitud cómplice con el sionismo.

Es el caso de ERC, que votó junto al PSOE en contra de romper las relaciones con Israel y el acuerdo de asociación estratégica de la UE con el régimen sionista. Un voto que, en la práctica, significa que continúen todos los intercambios comerciales e inversiones, sosteniendo la economía israelí y alimentando la maquinaria militar que está reduciendo Gaza a cenizas.

Y lo mismo ocurrió con Sumar, cuando Santos Maraver, fichaje estrella de Yolanda Díaz y número dos en la lista por Madrid, votó en el mismo sentido. En este caso, el cinismo de los dirigentes de Sumar, comenzando por Yolanda Díaz, o de IU y el PCE, ha alcanzado nuevas cotas, justificándolo por su labor de diplomático y señalando que Maraver cree que la ruptura de relaciones dificulta un alto el fuego. ¡Increíble, pero cierto!

Asumir la lógica del sistema lleva inevitablemente a hacerse cómplice de todas sus políticas, incluidas las más criminales y reaccionarias. El único camino para hacer frente a esta barbarie, para frenar el genocidio y la limpieza étnica que sufren nuestros hermanas y hermanos palestinos, es impulsar una lucha consecuente en las calles, construir una izquierda revolucionaria de combate, y luchar por una sociedad comunista libre de toda opresión.

 

[1] Industria armamentística | El Mobile World Congress de Barcelona pone la alfombra roja para drones israelíes “probados en combate”
 

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