CiU convoca una manifestación interclasista a la que se suman dócilmente los dirigentes del ‘Tripartit', UGT y CCOO
Cuatro años después de que el PP presentara un recurso de inconstitucionalidad contra más del 50% del Estatut de Catalunya el Tribunal Constitucional (TC) ha dictado sentencia, considerando inconstitucional 14 de los artículos del Estatut. Estos artículos están relacionados entre otras cuestiones con: el uso de la lengua catalana como preferente en la administración pública y en los medios de comunicación, las competencias de la Generalitat (por ejemplo, las cajas de ahorros), la labor de supervisión del Síndic de Greuges (defensor del pueblo), etc. Añade, además, matices en apartados especialmente sensibles. Por ejemplo, en el preámbulo debe constar la indisolubilidad de la nación española para compensar el hecho que se considere en este mismo apartado Catalunya como una nación, aunque precisamente por estar en el preámbulo no tenga ninguna validez práctica.
CiU convoca una manifestación interclasista a la que se suman dócilmente los dirigentes del ‘Tripartit', UGT y CCOO
Cuatro años después de que el PP presentara un recurso de inconstitucionalidad contra más del 50% del Estatut de Catalunya el Tribunal Constitucional (TC) ha dictado sentencia, considerando inconstitucional 14 de los artículos del Estatut. Estos artículos están relacionados entre otras cuestiones con: el uso de la lengua catalana como preferente en la administración pública y en los medios de comunicación, las competencias de la Generalitat (por ejemplo, las cajas de ahorros), la labor de supervisión del Síndic de Greuges (defensor del pueblo), etc. Añade, además, matices en apartados especialmente sensibles. Por ejemplo, en el preámbulo debe constar la indisolubilidad de la nación española para compensar el hecho que se considere en este mismo apartado Catalunya como una nación, aunque precisamente por estar en el preámbulo no tenga ninguna validez práctica.
Esta sentencia se hizo pública el pasado 28 de junio. Rápidamente CiU y los dirigentes del Tripartit han utilizado esta cuestión para convocar una manifestación interclasista el 10 de julio en contra de la decisión del TC. Es cierto que la sentencia provoca indignación por todo lo que significa, pero otra cosa distinta es la utilización que se hará y por quién se hará de esta nueva situación. Esta convocatoria no es más que una cortina de humo ante el incremento incesante de malestar social debido a la crisis económica. Los máximos dirigentes de CCOO y UGT se han sumado aacríticamente a la movilización una hora después de ser anunciada (algo más rápido que ante la reforma laboral), subordinándose a las maniobras de la burguesía catalana. Los medios de comunicación han anunciado la movilización a bombo y platillo al mismo tiempo que distorsionaban la masiva y contundente lucha de los trabajadores del Metro de Madrid y ocultaban la exitosa huelga general del 29 de junio en Euskal Herria.

La tediosa historia del Estatut de Catalunya

El Estatut de Catalunya fue aprobado por el Parlament de Catalunya con el apoyo del Tripartit más CiU, luego fue aprobado en las Cortes (después de recortar parte del texto) y, por fin, fue votado en referéndum en Catalunya con un 80% de votos afirmativos y más de un 50% de abstención. Desde el primer momento el Estatut fue recibido con escaso entusiasmo por la población catalana. Fue, sobre todo, la reacción histérica del PP ante el documento la que hizo que una parte de la población de Catalunya le diese apoyo como muestra de rechazo a la derecha.El PP decidió llevar adelante el recurso de inconstitucionalidad para dar de qué hablar y mantener cohesionada su base electoral que siempre agradece el discurso anticatalán o antivasco (o antirojo, o antigay, o antiateo...). El espectáculo empezó. El TC estaba entonces compuesto por docemiembros, seis "progresistas" y seis conservadores. Como la presidenta del TC era "progresista" y tenía un voto de gracia en caso de empate la mayoría era "progresista". El PP tenía que modificar la aritmética si quería que su recurso tirase adelante. Maniobró para recusar a un "progresista" y lo consiguió. Creyó así tener la mayoría, pero no. Un conservador falleció poco después dejando otra vez el Tribunal en manos de los "progresistas". Mientras, como el tema iba para largo, a cuatro miembros se les caducó el mandato. Y éste es el maltrecho TC que ha decidido recortar el Estatut, y de ahí que no pocos piensen que no está muy legitimado.

Los políticos ‘indignados'

Montilla dice estar "indignado" y que "acata" aunque no comparte. Pero parece ser que su indignación es un farol. El País del 29 de junio afirmaba: "fuentes próximas a Montilla aseguran que lo único realmente grave es que haya habido sentencia, no tanto su contenido. De hecho, ni las tachas de inconstitucionalidad sobre el uso ‘preeminente' del catalán en la administración o sobre el capítulo de financiación parece que vayan a tener efectos prácticos. Para el resto de artículos considerados inconstitucionales el Gobierno catalán espera hacer un análisis más pausado antes de pedirle al Gobierno central que los desarrolle por otras vías". Ernest Benach, presidente del Parlament, ha dicho que se ha abierto "una crisis de estado" y su partido, ERC, dice que queda la vía de la independencia, pero eso no es más que otro farol de los dirigentes republicanos que están sumergidos hasta los huesos de cretinismo parlamentario y subordinados dócilmente a la burguesía catalana. Iniciativa per Catalunya (IC) ha pedido que se vuelva a votar en referéndum el Estatut lo cual no se dará en la práctica y desde luego no entra dentro de las prioridades de la clase trabajadora.
En Catalunya el Tripartit lleva tiempo enfrentándose a su propia base electoral. Es la comunidad donde la privatización en sanidad y educación ha ido más lejos, donde las medidas "antidéficit" han sido más duras, extendiéndose el recorte del 5% salarial a trabajadores no funcionarios. También es de las zonas del Estado donde la sangría industrial ha sido más acusada, con más EREs y más deslocalizaciones. Además toda los partidos de "izquierda" están en el gobierno y aunque algunas veces alguno de los socios esté disconforme con los otros la sensación general es que la política del gobierno es responsabilidad compartida por el PSC, ERC e IC-EUiA.
En este contexto es en el que se produce la sentencia del TC sobre el Estatut. ¿Qué puede suceder a partir de ahora? El PP, a pesar de que la sentencia deja intactos la gran mayoría de los artículos recurridos, se muestra satisfecho de la decisión del TC. Parece que Rajoy quiere mejorar algo sus pésimos resultados en Catalunya en las elecciones autonómicas, por lo que no tiene interés en echar más leña al fuego y quiere disimular un poco mejor su perfil ultraespañolista.
Por otro lado, para la clase obrera, la juventud y un sector de las capas medias, el único aliciente que presentaba el Estatut era como arma arrojadiza contra PP. Ahora, la preocupación fundamental está centrada en la crisis. Además, han comprobado que, aun aplicándose el Estatut, que lleva 4 años vigente y que se suponía que era muy social, éste no ha significado que los ataques al estado del bienestar hayan sido menores en Catalunya. De hecho han sido mayores.
Hay que añadir que el descrédito y la desconfianza hacia los convocantes de la manifestación del 10 de julio son más altos que nunca. Las encuestas prevén un debacle para PSC y ERC para las próximas elecciones a la Generalitat en octubre. Aunque CiU pueda salir beneficiada de esta situación, por la inutilidad del contrario, sigue estando muy desacreditada por su política en la Generalitat durante años y su implicación en los casos de corrupción, lo que redunda en la sensación general de que todo es lo mismo, que toda la "clase" política no son más que unos vividores y unos demagogos al servicio de los ricos. Y se añade otro factor. Una cierta impermeabilidad de la base de la izquierda a los aspavientos políticos, a los espectáculos mediatos, a las "indignaciones" de los políticos por eso o aquello, ya sea el burka, la gestión del Prat, la prohibición de los toros, el despliegue del Estatut, etc.
La defensa de los derechos democráticos nacionales de Catalunya, incluido el derecho a la autodeterminación, sólo puede ser defendida consecuentemente por la clase obrera de Catalunya con un programa socialista y con la unidad de los obreros del resto del Estado y de Europa. La prioridad ahora es la convocatoria de la huelga general del 29 de septiembre en la que hay que centrar toda la atención para que tenga un éxito rotundo y darle continuidad hasta conseguir que el gobierno de marcha atrás. 

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