A finales de marzo de 2021 MásMóvil anunció una OPA por el 100% de las acciones de Euskaltel, que todavía está en proceso. Esta crónica representa, a través de la historia de la compañía vasca -  desde su creación con dinero público hasta acabar en manos del monopolio privado - , un ejemplo de la subyugación de la política del Estado al capital privado, con la implicación directa de los propios políticos del PNV convertidos en empresarios.

A principios de la década de los 90, bajo el gobierno PNVista de José Antonio Ardanza, el Gobierno Vasco contrató a la compañía British Telecom para construir una red de comunicación de datos de fibra óptica que proveyera servicios de intercomunicación a diferentes edificios e instituciones del Gobierno Vasco como la Ertzaintza, los hospitales, el sistema radiotelevisivo público EITB, universidades y otras dependencias.  Posteriormente se comenzaría a extender por todo el territorio vasco para dar servicios a todos los municipios.

Inmediatamente después, en 1995, se fundó con dinero público Euskaltel. El 40% de la inversión provino de la sociedad pública para la gestión de las telecomunicaciones del Gobierno Vasco, Euskalnet y el 60% de las Cajas de Ahorro vascas (BBK, Kutxa y Vital, ahora fusionadas bancarizadas y en Kutxabank). Finalmente, la red pública de fibra óptica fue alquilada a Euskaltel por 3,5 millones de euros anuales para que operara a través de ella servicios de telecomunicación.

Euskaltel fue la principal moneda de cambio del PNV para apoyar la investidura de Aznar en 1996: a cambio del voto jeltzale para conformar el gobierno del PP, obtuvo la autorización de operaciones de la nueva compañía, en detrimento del monopolio de Telefónica.

En los primeros años la derecha vasca y sus medios aliados construyeron la imagen de Euskaltel como el de una orgullosa empresa vasca en los anuncios televisivos, con equipo ciclista, etc. Mientras con una mano votaba en Madrid a favor del gobierno popular, el PNV se volcaba en preparar el terreno de los negocios que planeaba con Euskaltel, intentando ocultar todo ello en discursos de economía mixta, soberanía, compromiso social, desarrollo tecnológico y “competitividad” en el mercado.

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Euskaltel fue la principal moneda de cambio del PNV para apoyar la investidura de Aznar en 1996: a cambio del voto jeltzale para conformar el gobierno del PP.

El posterior desarrollo de la compañía -que ya está al borde de su total absorción por parte de monopolios financieros angloestadounideneses-  y los grandísimos negocios que se han hecho saqueando las arcas públicas, en detrimento de la calidad del servicio y de las condiciones de trabajo de la plantilla, son un claro ejemplo del modus operandi del PNV. También de su carácter burgués y de las verdaderas motivaciones de su discurso nacionalista.

El paulatino trasvase de la riqueza pública a los monopolios capitalistas

Inmediatamente después del establecimiento de la red de Euskaltel con dinero público, el Gobierno Vasco encontró capitales privados para que conformaran el accionariado definitivo de la compañía. Por entonces, estaba en vigor que el Gobierno Vasco y las Cajas de Ahorros vascas debían mantener al menos el 51% de las acciones de Euskaltel para garantizar el control público sobre la compañía (Bañuelos, 2019). Bajo estas limitaciones legales al capital privado Endesa, Grupo Mondragón e Iberdrola entraron a  formar parte de su accionariado.

En 1999, unos meses después de terminar su período como lehendakari, José Antonio Ardanza pasó a ser presidente de Euskaltel. Sustituyó en el cargo a otro cuadro del PNV: José Luis Larrea, exconsejero de Hacienda y Finanzas del Gobierno Vasco, que inmediatamente se convirtió en presidente de la empresa de tecnología Ibermática.

Esta empresa obtuvo, en 2011 la concesión del servicio de gestión administrativa y atención al cliente de Euskaltel, que hasta entonces llevaba a cabo la subcontrata Bai Esan con 113 trabajadores. En este proceso Ibermática, todavía bajo el mando del exconsejero PNVista Larrea, obligó a los trabajadores a firmar su baja voluntaria y a renunciar a su antigüedad para seguir mantenido su puesto de trabajo en esta evidente “sucesión de empresa” (ELA, 2011).

Bajo la presidencia de Ardanza, Euskaltel se vio involucrada en un conflicto comercial con su socia operativa de la época, France Telecom-Orange, a la cual tuvo que indemnizar con 220 millones de euros en 2010-2011(Álvarez, 2015), dejando así las finanzas de la compañía en una situación muy precaria con la que se argumentó y alentó la entrada de más capital privado.

Durante este conflicto, como presidente de Euskaltel, el propio Ardanza se negó a comparecer ante la Comisión de Industria del Parlamento Vasco aduciendo, entre otras cosas, que la presencia de capital público en la compañía era apenas del 7% (El País, 2007). Sugería de esta forma que se trataba de un asunto privado, un pleito entre empresas particulares, obviando el pequeño detalle de que Euskaltel era dirigida por el mismo expresidente autonómico que decidió y dirigió su fundación con recursos públicos.

El papel de Ardanza en Euskaltel ejemplifica muy bien una de las estrategias de dominación del Capital que Lenin advirtió hace más de 100 años y que hoy conocemos como “puertas giratorias”: “La 'unión personal' de los bancos y la industria se completa con la 'unión personal' de unas y otras sociedades con el Gobierno” a través de contratar a 'personalidades' políticas de renombre y a 'antiguos funcionarios' (Lenin, 2007, pp. 40-41).

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El papel de Ardanza en Euskaltel ejemplifica muy bien la estratégia del Capital: “La 'unión personal' de los bancos y la industria se completa con la 'unión personal' con el Gobierno” a través de contratar a 'personalidades' políticas

El PNV y el PSE abren la puerta a la oligarquía financiera internacional en Euskaltel

En el año 2012, Endesa y Grupo Mondragón dejaron de ser parte del accionariado de Euskaltel, Iberdrola redujo su participación a un 2%, Kutxabank dejó de tener el 68% y limitó su participación a un 49 %, y el Gobierno Vasco vendió todas sus acciones. Todo esto para dar pie a la entrada de dos fondos de Inversión extranjeros, Trilantic e Investindustrial, que se hicieron con el 49.1% de las acciones. Ambos fondos pertenecían a los antiguos ejecutivos de uno de los grandes gigantes del capital especulativo y parasitario que alentaron la crisis de las hipotecas del 2007 en EEUU, Lehman Brothers (Álvarez, 2015).

El Parlamento Vasco, con apoyo del PP, el PNV y el PSE, autorizó al gobierno de Patxi López a vender la mayor parte de la red de telecomunicaciones de fibra óptica  -construida con fondos públicos - a Euskaltel para que ésta fuera más atractiva y rentable para el mercado financiero y poder así consolidar, a futuro, su total privatización (Vasco, 2012).

La venta de la red pública de Telecomunicaciones reportó 68 millones de euros al Gobierno Vasco y fueron pagados con acciones de la propia compañía, con lo cual el Gobierno vasco llegaría a recuperar hasta el 15% de las acciones. Pero la condición  para tal operación fue que inmediatamente después de la transacción, el Gobierno Vasco vendiera otra vez gran parte de sus acciones hasta que quedasen por debajo del 5% (EITB, 2012). Es decir, desde el Gobierno vasco se dieron todas las facilidades para privatizar y entregar la infraestructura del “cable”.

Al año siguiente, diciembre del 2013, las presiones del capital financiero no se hicieron esperar sobre la plantilla de Euskaltel: se anunció que la “unidad de sistemas” se iba a externalizar junto con 250 trabajadores y que al menos 40 trabajadores perderían sus puestos de trabajo, lo cual ahorraría 9 millones en costos de producción a la empresa (EITB, 2013a). Así mismo, se anunció un plan de ahorros para reducir un 20% el presupuesto para pagar los servicios prestados por empresas subcontratadas, lo cual afectaba a más de 600 trabajadores terciarios que tendrían que hacer el mismo trabajo por menos salario y prestaciones.  Ante esto, los trabajadores fueron a la huelga el 16 de diciembre.

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En diciembre del 2013 se anunció que la “unidad de sistemas” se iba a externalizar junto con 250 trabajadores y que al menos 40 trabajadores perderían sus puestos de trabajo

Mario Fernández, presidente de Kutxabank, declaraba que Euskaltel debía "mejorar "en competitividad lo máximo posible" y "externalizar", ya que es algo que "hace todo el mundo" ydeterminados trabajos son más baratos encargados a alguien" (EITB, 2013b). Como sabemos, la cacareada “competitividad” de la que hablan estos agentes no es otra cosa que la lógica de aumentar la plusvalía del capital a través de pauperizar las condiciones laborales de los trabajadores. Pues, tal como afirmó el sindicato convocante de la huelga, ELA, en el período 2008-2012 los beneficios que generó Euskaltel fueron de 179 millones de euros y no hubo pérdidas (ELA, 2013).

La salida a bolsa de Euskaltel: pelotazo especulativo para la oligarquía, premios millonarios para los directivos y precariedad los trabajadores

Un golpe más contundente de la oligarquía financiera que se había apoderado de Euskaltel llegó en el 2015. A finales de 2014 y principios del 2015, se redujo un 31% la plantilla, externalizando a 143 trabajadores por medio de la compañía china ZTE (ELA, 2014), y otros “servicios”. Dos meses después se anunciaba su salida a Bolsa (eldiarionorte.es, 2015).

En esta apertura los dos fondos de inversión estadounidenses, Trilantic e Investindustrial, vendieron sus acciones (49%) por 640 millones, ganando el triple de lo que invirtieron, pues en 2012 compraron su participación accionaria por 200 millones. En esos momentos, el valor de Euskaltel ya se calculaba entre 1,100 y 1,400 millones de euros y Kutxabank también decidió vender parte de su participación (49%) y quedarse con el 30,1% de las acciones.

En esta orgía especulativa, generó gran escándalo el bonus de 44,34 millones de euros que se iban a embolsar 25 altos ejecutivos de Euskaltel por esta operación. Esta ganancia obedecía a un “plan de incentivos” que aprobó el consejo de administración meses antes y por el cual, con un préstamo de la propia compañía, los 25 altos ejecutivos, entre ellos el presidente de Euskaltel, Alberto García Erauzkin, adquirían una participación accionaria con una inversión de 3,43 millones. Inversión que meses después triplicaba su valor por 13 y se convertía en 44, 3 millones de euros (El confidencial, 2015).

Presionado por la repercusión del escándalo, el PNV “afeó” a los directivos, pues la conducta “no era propio de una empresa vasca” (El País, 2015; NAIZ, 2021) y pidió a los 25 ejecutivos que reinvirtieran su ganancia en la compra de acciones de Euskaltel, para que la firma siguiera teniendo “arraigo vasco”. En realidad no había ningún malestar moral para el PNV. La reinversión en acciones haría más ricos a estos ejecutivos, que no dudarían en venderlos en los próximos años si así les interesaba.

Posteriormente, en 2017, Euskaltel compró la compañía asturiana Telecable y pagó  la compra dando el 16% de las acciones a Zegona, un gran fondo de inversión que cotiza en Londres. Una vez más se atacaba a la plantilla y se amenazaba con la externalización de 100 puestos de trabajo, por medio de la cual los trabajadores perderían su antigüedad en la empresa (LAB, 2018).

PROPIEDAD DEL CAPITAL (1995-2019)

1995
2012
2015
(Salida a Bolsa)
Abril 2019
Gobierno Vasco, (40% a través de Euskalnet)
Cajas de Ahorro, 60%
Kutxabank, 49,9%
International Cable ICV, 49,1%
Iberdrola, 2%
Kutxabank, 30,1%
Empleados y directivos, 2%
Fondos y otros, 68%
Kutxabank, 19,88%
Fondos y bolsa, 80,12%

Fuente: Gabinete de Estudios de ELA (ELA, 2019)

Último episodio del robo de Euskaltel: la OPA de MásMóvil

Finalmente, el domingo 28 de marzo del 2021 el Grupo MásMóvil lanza una “OPA amistosa” para comprar el 100% de las acciones de Euskaltel. Este grupo de inversión está conformado por 3 fondos de inversión anglo-estadounidenses, KKR, Cinven y Providence (Expansión, 2020) y a través de la marca MásMóvil ya poseen las compañías de telecomunicación Yoigo, MásMóvil, Pepephone, Llamaya, Lebara, Lycamobile, Hits Mobile y Guuk. Con este conglomerado de empresas MásMóvil es uno de los grandes monopolios de la Telecomunicación en el Estado español, en competencia con Telefónica, Vodafone y Orange.

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MásMóvil busca sacar a Euskaltel de la bolsa para lanzarse a consolidar su monopolio en todo el norte del Estado español, a la vez que hace una exhibición de músculo financiero

El precio que puede llegar a pagar MásMóvil por Euskaltel está en torno a los 2 mil millones de euros y la venta debe contar con el 52% de aprobación del accionariado. Un apoyo con el que ya cuenta, pues los mayores accionistas, Kutxabank, Zegona y Alba Europe, han dicho que aceptan la OPA. Con esta operación, MásMóvil busca sacar a Euskaltel de la bolsa para lanzarse a consolidar su monopolio en todo el norte del Estado español, a la vez que hace una exhibición de músculo financiero (NAIZ, 2021a).

Por su parte, una vez que se concierte la compra-venta de Euskaltel sus directivos se embolsarán un bono por 27 millones de euros (NAIZ, 2021b). Desde julio del 2015, Euskaltel habría repartido entre su cúpula ejecutiva más de 70 millones de euros por las operaciones financieras más importantes. Esto sin contar que en los últimos tres años la compañía ha dejado más de 150 millones de ganancias a los accionistas (El Mundo, 2021). Además, el Gobierno Vasco “ha engrasado a golpe de licitación” a Euskaltel: pues al menos desde el 2017 sus diferentes departamentos han pagado 69 millones de euros a la empresa por diferentes contratos en servicios y suministros (Cancela & Virizuela, 2021, párr. 12).

Así, mientras observamos cómo este caudal de riqueza fluye hacia la oligarquía financiera, el mes pasado la directiva de Euskaltel negó un aumento de 95 euros mensuales a sus 320 trabajadores; una discreta demanda salarial que no llegaría a los 266.000 euros anuales y que es exigida después de dos años de congelación salarial y del esfuerzo extra que la plantilla ha tenido que realizar bajo la pandemia (Público, 2021). Por último, y como ejemplo del “arraigo vasco” que reclamaba el PNV a los directivos, cabe destacar que una vez que se ejecute la venta de Euskaltel a MásMóvil, el expresidente de Euskaltel que reinvirtió su bono (8 millones) en 2015 para mantener el “arraigo vasco”, Alberto García Erauzkin, podrá cobrar una ganancia de más de un millón de euros sobre lo invertido (El Mundo, 2021).

 Por un servicio de calidad y unas condiciones dignas para la plantilla

Por la expropiación sin indemnización de Euskaltel bajo control de los trabajadores

Como hemos visto, el PNV no tuvo ningún escrúpulo en subir al poder a Aznar y el PP a cambio de iniciar este proceso para el saqueo de dinero público y corrupción ininterrumpido durante 15 años. Ha entregado al capital financiero internacional una infraestructura que hoy en día se considera clave en el desarrollo de cualquier país. Paralelamente las condiciones laborales de la plantilla no han hecho sino empeorar.

La historia de Euskaltel es un claro ejemplo de cómo gestiona el PNV ese “autogobierno” que tanto proclama. Así ha sido en todo lo que ha podido meter mano y la larga lista de casos de corrupción lo avala. La naturaleza burguesa del PNV es de primera clase y gobierna para los pesos pesados del capital. Este partido no tiene nada de “progresista” o “democrático”. En las cuestiones fundamentales es tan derecha como el PP, Ciudadanos o Vox.

Los dirigentes de la izquierda parlamentaria miran a otro lado ante esta flagrante realidad y cometen el error de tender la mano al PNV para llegar a acuerdos, con los presupuestos o la ley antipandemia Elkarrekin Podemos y con la propuestas de un acuerdo de mínimos por el soberanismo por parte de EH Bildu o sobre defender conjuntamente los Fondos Europeos para Euskadi en Madrid. Lo único que se consigue con esto es desmovilizar a la izquierda y ensanchar la base electoral del PNV,  colaborando con la demagogia tras la que esconde su verdadero carácter de derechas, capitalista, explotador y enemigo de la clase trabajadora.

A pesar de las diversas batallas que los trabajadores han dado durante los diversos golpes que han sufrido, la respuesta de los principales sindicatos y partidos de la izquierda no ha sido una lucha contundente que movilice a la población para confrontar y detener al PNV.

La expropiación sin indemnización de Euskaltel, de toda la infraestructura de telecomunicaciones y de Kutxabank está más que justificada. Y es necesaria para poner estos recursos al servicio de las necesidades de la gran mayoría y bajo el control democrático de las y los trabajadores,  protegiendo además los puestos de empleo. Esta es la alternativa que defendemos desde Izquierda Revolucionaria.

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Bibliografía

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Andueza, I. R. (2021, marzo 29). Euskaltel, del pacto del PNV con Aznar en 1996 a la integración en MásMóvil de 2021. ElDiario.es

Bañuelos, O. (2019, noviembre 5). La historia de Euskaltel: De pública y vasca a privada y extranjera. Nabarralde

Cancela, E., & Virizuela, M. (2021, marzo 31). Euskaltel o el agotamiento del modelo económico vasco. www.elsaltodiario.com

EITB. (2012, agosto 13). El Gobierno Vasco podrá vender a Euskaltel parte de la red. EITB Radio Televisión Pública Vasca.

EITB. (2013a, diciembre 5). Convocan tres días de huelga en Euskaltel ante los posibles despidos [Periodismo]. EITB Radio Televisión Pública Vasca.

EITB. (2013b, diciembre 16). ELA cifra en un 85-90% el seguimiento de la huelga en Euskaltel. EITB Radio Televisión Pública Vasca

El confidencial. (2015, junio 26). Solución vasca: Los directivos de Euskaltel acatan la orden del PNV sobre los bonus. El Confidencial.

El Mundo. (2021, abril 6). La doble cara de Euskaltel: 65 millones en bonus para sus directivos y recortes del 25% a sus 320 empleados. ELMUNDO. 

El País. (2015, junio 25). Urkullu insta a la cúpula de Euskaltel a reinvertir sus bonus. El País.

El País, G. (2007, febrero 22). Ardanza rechaza explicar en la Cámara el conflicto entre Euskaltel y Orange. El País

ELA. (2011, junio 21). Bai Esan pretende despedir a 113 trabajadoras [Sindical]. ELA Euskal Sindikatua. 

ELA. (2013, diciembre 5). Convocadas 3 jornadas de huelga en Euskaltel contra los despidos y recortes [Sindical]. ELA Euskal Sindikatua. 

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