El pasado mes de octubre el secretario general del Sindicato de Estudiantes, Tohil Delgado, fue detenido en una redada racista al interesarse por el estado de una mujer que estaba siendo brutalmente golpeada por la policía. Para justificar la retención durante 39 horas de los siete detenidos, la policía los acusó de haber agredido a los agentes y entablado una auténtica batalla campal contra éstos. Desde el primer momento los siete detenidos negaron esta versión de los hechos y explicaron que su detención tenía como único detonante el ser de origen latino. Todos los detenidos, a excepción de Tohil Delgado, son de nacionalidad de ecuatoriana. Con la reciente publicación del vídeo que grabó un vecino desde su balcón queda demostrado que la versión facilitada por la policía no tiene nada que ver con la realidad, a la vez que se ve el comportamiento brutal que tuvieron que padecer los jóvenes y trabajadores detenidos en esta lamentable intervención policial.

Golpes y amenazas

En la grabación se puede escuchar a numerosos vecinos pidiendo a los policías que cesaran en su violencia contra los detenidos. A la vez, se ve que no paran de llegar agentes —más de una docena— para “hacer frente” a cuatro retenidos contra la pared y una joven en el suelo. Los otros restantes serían detenidos posteriormente dentro del portal de su vivienda.
El vídeo prueba que el secretario general  del Sindicato de Estudiantes  fue golpeado en la cara, mientras se encuentra con las manos en alto contra la pared. También se aprecia otra agresión completamente gratuita cuando es agarrado bruscamente por el cuello y tirado al suelo tras recibir un golpe en la pierna, para posteriormente ser esposado en el suelo y pisado en diversas ocasiones por varios agentes.
Aunque con menos nitidez el vídeo muestra también las amenazas que recibe estando en el suelo esposado, así como los intentos de intimidación que soporta, uno de los más claros cuando un agente golpea su porra contra el suelo a escasos centímetros de su cara.
La existencia de este vídeo (que ya está en Youtube y ha sido destacado por diversas páginas web de la izquierda y de la comunidad inmigrante) desmonta por completo el atestado policial, que ofrece una versión de lo sucedido completamente alejada de la realidad, y en la que hace aparecer a los detenidos como auténticos salvajes. La existencia de este vídeo no sólo es importante de cara a poder demostrar la veracidad de las declaraciones iniciales de los detenidos, que las hicieron sin conocer la existencia de esta grabación, sino porque también demuestra la falsificación que los policías hicieron en su atestado.
Con este vídeo se puede ver la impunidad y arbitrariedad de los golpes y amenazas que protagonizan los agentes en plena calle, y a la vista de todo el mundo. Estos hechos coinciden en su comportamiento con la denuncia que hace el secretario general del Sindicato de Estudiantes, al exponer las amenazas de muerte que le hicieron en el coche que le trasladó a los calabozos de la comisaría de Carabanchel, así como los golpes que recibió tanto en el traslado como dentro de las propias dependencias policiales, en las que volvió a ser amenazado y pudo ser testigo de los comentarios racistas dirigidos contra los detenidos.

Denuncia por falsificación documental, tortura y amenazas

Atendiendo a todos estos hechos, y habiendo demostrado la veracidad de la inmensa mayoría de los mismos a través de la grabación anónima de un vecino nuestro compañero ha interpuesto una denuncia en la que acusa al agente que le amenazó y golpeó en diferentes momentos de los delitos de tortura, amenazas, falsificación documental (por la falsedad del atestado policial), así como de acusación y denuncia falsa.
Debido a la gravedad de lo sucedido, y siendo conscientes de que lamentablemente esto no es ninguna excepción, esta denuncia también se extiende y pide responsabilidades a la Dirección General de Policía y Guardia Civil del Ministerio del Interior.
Ante la gravedad de lo sucedido la Embajada de Ecuador, y el embajador en primer término, se han interesado por lo sucedido y han pedido una reunión a la Delegación de Gobierno de Madrid, a la vez que ha dirigido una carta de protesta al ministro del Interior. Por otra parte, y por muy sorprendente que pueda parecer, a través de las últimas comunicaciones de los juzgados con los detenidos, todo parece indicar que la grabación anónima de lo sucedido no va a ser aceptada como prueba, dejando en una situación de mayor vulnerabilidad a los siete encausados.
Es por ello que desde el Sindicato de Estudiantes vamos a redoblar nuestra campaña de denuncia sobre las redadas racistas y la exigencia de depuración de responsabilidades y absolución de los siete detenidos en las próximas semanas, cuando haremos públicas las primeras 500 firmas de apoyo y solidaridad enviadas por sindicalistas de todo el Estado y que encabeza Jacinto Ceacero, secretario general de CGT.

Ver vídeo en www.sindicatodeestudiantes.net


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