Hay que mantener la presión sobre CCOO y UGT para que no vuelvan a firmar acuerdos lesivos para la plantilla

Tras el gran seguimiento de los paros parciales convocados el pasado martes por CCOO y UGT, sindicatos mayoritarios en la empresa, el jueves 22 de junio la plantilla de las tiendas de H&M realizaron un paro total que obligó a cerrar el 90 por ciento de las 125 tiendas de la multinacional sueca de comercio textil en el Estado español.

El próximo lunes 26 de junio, en plena temporada de rebajas, está convocada una nueva jornada de huelga para obligar a la empresa a negociar una serie de mejoras salariales y sociales reclamadas con insistencia por las trabajadoras y trabajadores.

Deterioro de las condiciones de trabajo tras el ERE firmado en mayo de 2021 por CCOO y UGT

Dos de las principales reivindicaciones de la huelga son que H&M cubra las vacantes producidas por bajas médicas o excedencia, algo que hoy no se hace, con la consiguiente sobrecarga de trabajo para el resto de la plantilla, y que se amplíe la jornada de los contratos a tiempo parcial, que son mayoría.

La insuficiencia de la plantilla se arrastra desde el ERE presentado por H&M a principios de 2021, que concluyó con casi 400 despidos y una reducción de jornada que afectó a 170 trabajadoras y trabajadores. En ese momento CCOO y UGT cedieron, sin plantear una lucha seria, ante las exigencias de la dirección de H&M y aceptaron el ERE, condenando así a la plantilla que permaneció en la empresa a asumir sin ningún tipo de compensación una gran parte del trabajo que antes realizaban las compañeras y compañeros despedidos.

Dos años después de la firma del ERE sus nefastas consecuencias para la plantilla son más que evidentes, provocando un malestar y una indignación creciente entre las trabajadoras y trabajadores. Por eso, a pesar de su larga trayectoria de sumisión a los intereses de la multinacional, a los dirigentes de CCOO y UGT no les ha quedado otro remedio que dar un paso al frente y convocar huelga.

Sin lugar a duda, la experiencia de la reciente huelga de las tiendas de Inditex ha tenido un peso decisivo en el ánimo de las direcciones de CCOO y UGT. Durante años estos dos sindicatos actuaron como marionetas de Amancio Ortega, plegándose a sus directrices y aceptando sumisamente un creciente deterioro de las condiciones laborales de las plantillas de las cadenas de tiendas del grupo Inditex. Pero, “inesperadamente”, una huelga convocada por CIG en Coruña consiguió una resonante victoria y fue un estímulo para que CGT convocase huelga y concentraciones en las tiendas de Inditex de todo el Estado. La convocatoria de CGT movilizó a un importante sector de la plantilla y, aunque Inditex firmó un acuerdo salarial miserable con CCOO y UGT en un intento desesperado por desactivar la huelga, no tuvo más remedio que acabar cediendo y aceptando una subida salarial del 25%.

¡Por una subida real de los salarios de las trabajadoras y trabajadores de H&M y por la ampliación de los contratos a tiempo parcial a jornada completa!

Las desastrosas consecuencias de la política de paz social de CCOO y UGT no se limitan a la firma de ERE como el que suscribieron en H&M. La política de contención salarial aceptada por CCOO y UGT con su firma, hace poco más de un mes, del acuerdo salarial propuesto por la CEOE para este año y los dos próximos ha supuesto la aceptación de un nuevo e inaceptable recorte del poder adquisitivo de la clase trabajadora.

Las trabajadoras y trabajadores de H&M sufren, al igual que el resto de nuestra clase, la acelerada desvalorización de sus salarios a causa de una inflación disparada, que es más fuerte aún en los alimentos y en la energía, que constituyen, junto con el coste de la vivienda, la mayor parte del gasto de los hogares trabajadores.

Para intentar compensar el empobrecimiento al que ellos mismos han contribuido con sus pactos con la patronal y sus políticas de desmovilización, los dirigentes de CCOO y UGT piden ahora una mejora salarial para la plantilla de H&M, centrándola en dos reivindicaciones: que no se aplique la cláusula de compensación y absorción y que se establezca un sistema de incentivos por ventas.

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Pero la clave para asegurar la victoria de las trabajadoras y trabajadores de H&M es que todas las decisiones sobre la huelga y sobre posibles acuerdos, se sometan al debate y decisión final de las asambleas de la plantilla de H&M. 

Desde Sindicalistas de Izquierda estamos radicalmente en contra de las cláusulas de compensación y absorción que, en muchos casos, convierten las subidas salariales de convenio en un mero reajuste de conceptos salariales sin variación real en el salario neto, y que en un gran número de sectores han anulado completa o parcialmente los efectos del complemento de antigüedad. Pero debemos recordar que estas cláusulas no llegaron solas a los convenios. Durante años y años CCOO y UGT aceptaron sin rechistar que la patronal incluyera en el articulado de los convenios esta cláusula tan dañina para las asalariadas y asalariados, ocultando conscientemente, incluso a sus propios afiliados, las negativas consecuencias que a medio plazo iban a provocar.

Respecto a los sistemas de incentivos por ventas, las plantillas de grandes almacenes o de otras grandes superficies comerciales han experimentado en carne propia la trampa de aceptar las mejoras salariales a través de conceptos variables que dependen completamente de las decisiones futuras de la empresa. Basta con que la empresa eleve los objetivos de venta para que la efímera mejora salarial se desvanezca, como ya han experimentado las trabajadoras y trabajadores de El Corte Inglés. Las subidas salariales que compensen la inflación acumulada en los últimos dos años tienen que aplicarse sobre el salario base y sobre el resto de los conceptos fijos de la nómina. La propuesta de la dirección de H&M de mejorar las retribuciones mediante el establecimiento de “un sistema flexible basado en la consecución de objetivos” debe ser rechazada tajantemente.

También se debe rechazar firmemente la insultante propuesta de H&M de compensar la insuficiencia de plantilla planteando “medidas para reducir el absentismo”. H&M se resiste a dejar de beneficiarse de los extraordinarios beneficios adicionales conseguidos gracias al ERE de 2021, e insiste en hacer recaer sobre la espalda de sus trabajadoras y trabajadores las consecuencias de empecinarse en mantener una plantilla claramente infradimensionada. La propuesta irrenunciable de las trabajadoras y trabajadores de H&M tiene que ser, creemos desde Sindicalistas de Izquierda, la exigencia de convertir ya los contratos a tiempo parcial en contratos a tiempo completo como primer paso para asegurar en todas las tiendas una plantilla suficiente.

Todas las decisiones sobre la huelga y posibles acuerdos deben aprobarse en asamblea

Para contribuir a que la lucha consiga doblegar la resistencia de la dirección de H&M a aceptar las justas reivindicaciones de la plantilla, un factor importante es contar con una caja de resistencia que permita evitar el desgaste económico que una huelga provoca entre plantilla tan precarizadas como las del sector del comercio, donde la exigüidad de los salarios de las personas con contrato a tiempo parcial hace muy difícil, si no imposible, resistir una huelga de cierta duración. CCOO y UGT, sindicatos convocantes de la huelga, disponen de amplios recursos y de una numerosa afiliación. Su obligación es movilizar sus fuerzas para dar un apoyo efectivo a las trabajadoras y trabajadores de H&M, que han demostrado más que sobradamente su disposición a luchar enérgicamente por sus derechos.

Pera la clave para asegurar la victoria de las trabajadoras y trabajadores de H&M es que todas las decisiones sobre la huelga y su ampliación, sobre el plan de lucha y su extensión, sobre las reivindicaciones a plantear a la empresa y sobre posibles acuerdos, se sometan al debate y decisión final de las asambleas de la plantilla de H&M.

La trayectoria de los dirigentes de CCOO y UGT no es de ninguna manera una garantía para las trabajadoras y trabajadores de H&M, sino más bien todo lo contrario. Por eso es imprescindible mantener una presión activa sobre ellos para que en el último momento no firmen a espaldas de la plantilla un acuerdo perjudicial o que, en el mejor de los casos, se quede lejos de lo que las trabajadoras y trabajadores exigen. Desde Sindicalistas de Izquierda enviamos nuestra solidaridad y apoyo a las trabajadoras y trabajadores de H&M. ¡La lucha es el único camino!

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