Entrevistamos al compañero Antonio Muñoz, que ha salido elegido delegado de personal el pasado 19 de diciembre en las elecciones sindicales de su empresa, ELEMEC, una de las subcontratas auxiliares de Navantia San Fernando en la Bahía de Cádiz. Antonio es miembro de CGT e Izquierda Revolucionaria y uno de los protagonistas directos en la organización de la impresionante huelga indefinida del Metal del pasado verano. Esta lucha, impulsada por el sindicalismo combativo encabezado por CTM y CGT, puso contra las cuerdas a la patronal y deslegitimó, más si cabe, el sindicalismo de salón y de paz social practicado por las grandes centrales UGT y CCOO en el Metal de Cádiz. También ha significado un punto de inflexión en la conciencia de muchos trabajadores y un avance en su organización.

El Militante.- ¿Qué balance haces de los resultados de las elecciones sindicales en tu empresa?

Antonio Muñoz.- Para entender estos resultados en ELEMEC, nos deberíamos remontar a las anteriores elecciones de hace cinco años. En aquel momento CGT no pudo presentarse, pero ya hubo un sector de la platilla que se negó a votar a UGT. Con su voto en blanco o nulo una parte de los trabajadores pusieron de manifiesto la aspiración de romper con el modelo sindical propatronal que UGT y CCOO ha instaurado hace décadas entre la plantilla de mantenimiento.

En estos últimos cinco años han pasado muchas cosas. El movimiento se demuestra andando, y desde CGT hemos seguido practicando el sindicalismo combativo como alternativa. Impulsamos decididamente, junto a los compañeros de Coordinadora de Trabajadores del Metal (CTM) la histórica huelga de todo el sector del metal de Cádiz en 2021 y más recientemente la de junio y julio de 2025. Dos huelgas indefinidas en las que las trabajadoras y trabajadores se enfrentaron a la patronal, a los cuerpos represivos del Estado, a la prensa, a todas las administraciones y, por supuesto, a las grandes centrales sindicales dispuestas a firmar acuerdos de vergüenza que fueron rechazados en las asambleas y en las calles. Nos enorgullece haber podido jugar un papel de dirección en ese conflicto, acompañando y organizando de forma democrática el impulso y la fuerza de la clase trabajadora en lucha.

Pero no solo nos hemos quedado en estas grandes luchas. Hemos intentado estar presentes y ser útiles como instrumento de lucha allá donde ha hecho falta. Donde cualquier compañero o compañera del resto de auxiliares en Navantia Bahía de Cádiz se ha enfrentado a sus explotadores de clase, de forma individual o colectiva.

En nuestra empresa, perteneciente a la industria auxiliar de Navantia San Fernando, la plantilla ha entendido esto y por eso ha dado la mayoría a CGT, con la elección de dos delegados frente solo uno de UGT.

Este resultado es un hito por dos cuestiones fundamentales. La primera, hemos arrebatado la hegemonía sindical y el monopolio de la representación legal de las y los trabajadores a UGT y a CCOO, ejercida de forma burocrática durante al menos dos décadas. Es la primera vez en la historia no solo que CGT tiene representación legal en el seno de las auxiliares de Navantia Bahía de Cádiz, sino que gana por mayoría unas elecciones sindicales.

La segunda, tan importante o más que la primera, el tremendo revés que nuestra plantilla le ha dado a estos dirigentes apoltronados, acomodados y totalmente desconectados de la lucha y el movimiento obrero, como quedó demostrado tras la firma del último Convenio Colectivo del Metal de Cádiz y su nula actuación ante 25 compañeros detenidos por luchar por unas condiciones laborales dignas.

Vamos a seguir organizándonos desde abajo, en los tajos y centros de trabajo. Prepararnos para nuevas movilizaciones y también arrebatar la representación legal al sindicalismo patronal. La alternativa es el sindicalismo combativo y democrático.

EM.- La carga de trabajo en los astilleros es enorme y parece que va a seguir así. La patronal necesita paz social y estabilidad para explotar al máximo a los trabajadores. De ahí, como comentabas, la represión feroz que han ejercido dentro y fuera de las empresas. ¿Cómo le estáis haciendo frente?

AM.- Sí, la verdad es que vivimos en un momento álgido en cuanto a carga de trabajo se refiere, pero paradójicamente se perpetúa más la precariedad de las condiciones laborales del conjunto de las plantillas.

Tras la firma del último convenio, van listos quienes piensen que el firmar un documento hecho a la carta para la patronal significa un cheque en blanco en cuanto a paz social se refiere.

Saben que la última palabra no es la de estos dirigentes sindicales acomodados dispuestos a seguir acatando las órdenes de una patronal envalentonada. Por eso, lanzaron durante la huelga de este verano la infame “operación Fuego”, en la que detuvieron a 25 trabajadores solo por defender sus derechos. Querían aterrorizarnos, paralizarnos y dar una lección a quienes luchamos para evitar nuevas movilizaciones.

Pero se han estrellado contra el movimiento obrero organizado. La campaña para su defensa sigue en marcha. Igual que conseguimos más de cien mil euros para pagar las infames fianzas y que ningún compañero ingresara en prisión, seguimos organizando la solidaridad de clase para garantizar en los juicios y en la calle su defensa frente a este brutal ataque.

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