Las plantillas de la EMT de la capital valenciana y de Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV), empresa pública responsable del tranvía de Alicante y del metro de Valencia, llevan meses en lucha por su convenio, organizando paros parciales. Recientemente la plantilla de cada empresa ha decidido mantener un calendario de paros parciales de marzo al verano, acompañados de movilizaciones en la calle; las jornadas fuertes serán durante los días de Fallas, en que la población viajera se multiplica. Del 15 al 18 habrá paros parciales de los dos transportes, con la peculiaridad de que, tal y como vienen haciendo últimamente, se coordinarán dichos paros, y de que el día 18 habrá un paro de 24 horas en FGV y EMT. En el caso de FGV, CCOO, UGT y SIF (Sindicato Independiente Ferroviario) exigen como punto importante el mantenimiento de la plantilla, aceptando subir el salario sólo el IPC previsto en 2011, y un poco menos en 2010. Denuncian la imposición de alteraciones graves de las condiciones de trabajo, con la automatización de las estaciones (ya son 40 sin empleados) y la eliminación de los jefes de estación, las modificaciones unilaterales de las vacaciones, pérdidas de derechos sociales, el recorte salarial del 5%... Pero una de las decisiones más graves es la privatización de líneas de transporte público, que apenas tiene precedente. La Generalitat pretende que sea la empresa privada la que gestione, tanto la línea 2 del Tramvia d’Alacant, como la línea 2 de Metrovalencia (línea que está en construcción, y que será muy rentable ya que es la única que pasa por el centro de Valencia, y la única en las inmediaciones de la Ciutat de les Arts i les Ciències).
En el caso de la EMT, el Comité de Empresa (CCOO, UGT, CGT, y los sindicatos de empresa TUC y APPTU) y los trabajadores están luchando también por el mantenimiento de la plantilla y contra la privatización. En concreto: contra los despidos injustos por enfermedad, por la cobertura de vacantes, contra la externalización de servicios, por la conversión de los contratos parciales y las horas extras en nuevos puestos de trabajo, contra los incumplimientos del convenio, contra las privatizaciones de líneas (se ha permitido una línea privada de autobuses para el acceso al nuevo Hospital La Fe, cuando el proyecto de una similar, pero pública, duerme el sueño de los santos desde hace cinco años), etc.

Unificar la lucha de todos los sectores bajo ataque

Estas luchas no sólo son importantes para los trabajadores de las empresas afectadas, también para cualquier trabajador o joven usuario. La privatización, la reducción de plantilla, y el empeoramiento de las condiciones laborales, implican un empeoramiento del servicio, aparte de que cualquier retroceso en el sector público es aprovechado en el privado para tirar a la baja. Tal y como indicamos al Comité de Empresa de FGV, a su plantilla, y en la reunión para constituir una plataforma contra la privatización de transportes públicos (en la que participamos), el Sindicat d’Estudiants participará en la información y solidaridad de estas luchas, repartiendo hojas, invitando a los trabajadores y sus dirigentes a dirigirse a los estudiantes el 30 de marzo, etc.
Consideramos un paso adelante convocar un paro de 24 horas de todo el transporte público de Valencia, así como manifestaciones conjuntas el 3 y 10 de marzo. Las Administraciones del PP (el Govern, en el caso de la FGV; el Ajuntament de València, en el de la EMT) pretenden minimizar la lucha con servicios mínimos abusivos, del 60 al 75% según los casos. En nuestra opinión, es imprescindible aprovechar este espacio de tiempo para ganarse a la opinión pública, puesto que ya estamos sufriendo una campaña de intoxicación para convertir a los trabajadores en boicoteadores de las Fallas. Aumentar la confianza de las dos plantillas en sus propias fuerzas (por ejemplo realizando una asamblea conjunta), e incrementar el reparto de hojas informativas entre los usuarios, charlas en los barrios y grandes empresas, etc., facilitaría el éxito de la huelga, especialmente la del 18, e incluso, en un determinado momento, el incumplimiento de servicios mínimos abusivos, para lo cual es determinante el apoyo del resto de trabajadores. En el mismo sentido, los respectivos Comités creemos que deberían intentar extender la lucha a otros servicios públicos que están bajo ataque, como la educación (en lucha el 30 de marzo), Canal 9 (abocado a la privatización), Correos, y el Aeropuerto de Manises (que aprobó una resolución llamando a coordinarse con FGV y EMT en su lucha contra la privatización).


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