mercadona_readmisionPara Mercadona en la comarca de Ferrol, mayo acabó como empezó: con movilizaciones para exigir la readmisión de Alberto, trabajador de la tienda de A Gándara despedido por secundar la huelga general del pasado 29 de marzo.

 

Efectivamente, el viernes 4, el sábado 12 y el martes 15, CCOO, con el apoyo de CIG y UGT, convocó concentraciones en el Mercadona de A Gándara, con más de 200 personas en cada una que invadieron la tienda durante una hora con un ánimo muy combativo. El jueves 31 se repitió la movilización, pero esta vez en la tienda de San Valentín, un barrio obrero del ayuntamiento de Fene.

El Comunicado de la Vergüenza

Lamentablemente, hay que decir que esta lucha tiene su borrón. Al mediodía del martes 15, en las webs de la Federación de Comercio, Hostelería y Turismo (FECOHT) de CCOO de Galicia y estatal apareció un comunicado conjunto de los respectivos secretarios generales, Isabel Castaño Becerra y Javier González Martino, anunciando la desconvocatoria de la concentración prevista para esa tarde.
Para empezar, ¿quiénes se creen estas dos personas que son para desconvocar algo que no convocaban ni ellas ni las organizaciones cuya secretaría general ocupan, sino CCOO de Ferrol? Pero lo peor fueron los argumentos para desconvocar: “Debido a la situación actual de las relaciones con la empresa Mercadona, y ante un posible empeoramiento del conflicto”.
Hasta ahora, la razón para desconvocar una movilización era que el conflicto entrase en vías de solución, no lo contrario. ¿Cómo se come esto? Pues por el otro motivo que aducen: “la situación actual de las relaciones con Mercadona”... ¡sólo que a los dirigentes de la FECOHT se les olvidó aclarar que son relaciones contra natura!
El aparato de la FECOHT se ha desenmascarado a sí mismo dejando en evidencia que, al menos en Mercadona, actúan en connivencia con la patronal. De hecho, han eliminado de la web ese comunicado porque se han dado cuenta de que es un auténtico comunicado de la vergüenza.
Con este apoyo desde las filas sindicales, Mercadona se ha envalentonado y… ¡le mandó a Alberto una segunda carta de despido, basada en su supuesto papel como instigador y cabecilla de las movilizaciones dentro de la tienda!
Mercadona vende una imagen modélica en el trato a sus trabajadores, pero esa imagen no tiene nada que ver con la realidad. De los 70.000 trabajadores que tiene Mercadona en todo el Estado español, el 29 de marzo sólo hicieron huelga… ¡ciento cuarenta y ocho! Ya se sabe que la situación sindical de una empresa con más de 1.350 centros de trabajo no es homogénea y que las cosas pueden estar muy mal en algunas localidades, algunas provincias o algunas autonomías. Pero cuando en una huelga general como la del 29-M, que contó con un gran respaldo, como demostraron los piquetes masivos y las multitudinarias manifestaciones, en una gran empresa sólo participa el 0,2% de la plantilla, hay tres posibles explicaciones: 1) un régimen de terror laboral; 2) el lavado de cerebro a los trabajadores; o 3) una combinación de las dos anteriores.
En la huelga general del 29 de septiembre de 2010, en Mercadona de Ferrol sólo pararon los tres delegados de CCOO; el 29-M se les sumaron siete trabajadores. Es decir, 10 de los 148 huelguistas del 29-M fueron ferrolanos. Mercadona llegó a la conclusión de que tiene aquí una célula cancerígena, decidió dar un escarmiento y escogió a Alberto como víctima. Esta es la única razón de su despido.

Respeto a los derechos de los trabajadores

Indudablemente, la readmisión de Alberto es importante, pero esta lucha tiene un aspecto todavía más importante: hacerle respetar a Mercadona el derecho a huelga, hacerle respetar el arma más fundamental que tenemos los trabajadores para defender nuestros derechos, la acción colectiva, de la cual la huelga general es su máxima expresión.
Otro aspecto es responder a la campaña de calumnias contra Alberto, algo fundamental para ganar apoyo social. Cosas como que Mercadona tiene vídeos de Alberto robando (entonces, ¿por qué no lo despidió antes?, ¿por qué le ofreció 15.000 euros de indemnización, en vez de los 5.200 que le corresponden?). Lamentablemente, algunos trabajadores de Mercadona participan en la campaña, como la que le dijo a un cliente que Alberto era un mal compañero porque “siempre se iba a su hora”. O sea, que negarse a trabajar gratis para la empresa es ser un mal compañero. Esto sólo lo puede decir alguien a quien le falta dignidad o le sobra miedo, y le molesta que otros trabajadores sí defiendan sus derechos porque hacen que resalte más su indignidad o cobardía.
Los marxistas ferrolanos reconocemos el papel jugado por el secretario general de la Unión Comarcal de CCOO, Xulio Abelleira, que resistió las presiones y se negó a desconvocar las movilizaciones. Pero las luchas no se ganan sólo con voluntad, hace falta una estrategia adecuada.
La batalla por la readmisión de Alberto tiene que convertirse en una batalla unitaria de los tres sindicatos (no de CCOO con el apoyo de UGT y CIG, que no es lo mismo, aunque pueda parecerlo) con una estrategia de extensión de la lucha a todo el movimiento obrero ferrolano, empezando por los astilleros, que deben realizar una movilización de solidaridad, y de aumento progresivo de la presión sobre Mercadona. Esta lucha tiene el potencial de convertirse en una lucha emblemática contra los abusos patronales, de marcar un punto de inflexión que ponga fin a la resignación con que en el pasado se han afrontado otros ataques como este. Todos debemos contribuir a que acabe en una victoria.


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