Presentamos el primer episodio de “A quemarropa”, el nuevo formato de entrevistas en nuestro canal de YouTube.
Estrenamos esta serie con Juan Ignacio Ramos, secretario general de Izquierda Revolucionaria. Hablamos de los acontecimientos en Ceuta, donde estamos asistiendo a la diseminación de un discurso que no solamente criminaliza a nuestros hermanos hermanas migrantes, sino que alienta la violencia más extrema contra ellos y contra los que les defienden en unas condiciones muy difíciles.
Hemos asistido a la entrada 80.000 personas huyendo de la pobreza extrema, de unas condiciones de vida inaceptables y de una dictadura sangrienta. También es la consecuencia de la política de la “Europa fortaleza” de esta Unión Europea que ha legislado para transformar el continente en un muro contra el que chocan millones de personas. Solo quieren una vida mejor pero que no pueden entrar porque son trabajadores, porque son pobres.
Estas circunstancias han sido aprovechadas por el aparato del Estado, por la ultraderecha y por la derecha extrema, por el PP y por Vox para lanzar una ofensiva para derribar al gobierno, aprovechándose también de sus propios errores, de sus incongruencias, de su falta de coherencia y de su cobardía.
Bajo la propia institucionalidad capitalista, bajo el régimen del 78 y con la tolerancia de un aparato del Estado lleno de fascistas, se está desarrollando una ofensiva brutal de la extrema derecha.
El Partido Socialista y el gobierno de coalición, están siendo incapaces de enfrentar esta ofensiva precisamente por sus políticas. Han mandado al Ejército y a la policía con funciones punitivas y represivas y han demostrado su absoluta incapacidad porque están comprando los marcos ideológicos de la extrema derecha.
El racismo tiene este objetivo dividir a la clase obrera en vez de mirar hacia el enemigo, hacia lo responsables de las calamidades que estamos padeciendo los grandes capitalistas, la banca, los empresarios, los que nos explotan, los que nos impiden tener una vida digna. Culpar, evidentemente a los que tienen menos que nosotros. Por eso desde Izquierda Revolucionaria lo tenemos muy claro. No sobran migrantes, SOBRAN FASCISTAS.




















