El pasado diciembre fuimos testigos de cómo el racismo institucional se cobraba otra vida. Haitam tenía 35 años cuando fue víctima de una intervención policial completamente desmedida tras entrar a un locutorio a pedir un cargador para su móvil. Así lo denunciaron tanto los familiares y amigos como las distintas movilizaciones para exigir justicia para Haitam.

Mientras tanto, la versión oficial defendía que la víctima estaba “muy alterada y con unas tijeras en las manos” y que la actuación se limitó exclusivamente a inmovilizarlo. El propio Ministerio del Interior, dirigido por Grande-Marlaska, salió en defensa de la actuación policial asegurando que fue adecuaba a los principios de “congruencia, oportunidad y proporcionalidad” y garantizando que el uso del táser se había llevado a cabo cumpliendo “escrupulosamente” los protocolos correspondientes. Una forma mezquina de tratar de justificar la muerte de un hombre a manos de seis policías. Sin embargo, esta versión ha quedado totalmente desmentida a raíz de la publicación de las imágenes de las cámaras del locutorio y de las propias cámaras que llevan los policías.

Manifestación el sábado 21 de marzo a las 12h. en la Pl. de Capuchinos (Málaga)

 

Haitam recibió al menos ocho descargas de táser estando ya inmovilizado

Unas imágenes tan escalofriantes como esclarecedoras. En ellas se ve cómo Haitam es tirado al suelo e inmovilizado de forma violenta. Una vez en el suelo y con tres agentes encima, sin capacidad para moverse, recibe la primera descarga de táser. Es mantenido en esta posición cerca de diez minutos en los que los policías le profieren al menos siete descargas más. A pesar de los gritos de dolor de Haitam, a pesar de estar inmovilizado por completo, a pesar de tener las esposas, los policías no cesan en su agresión hasta que deja de respirar, momento en el que uno de los agentes dice: “Bueno, ya ha muerto ¿no?”. En esos diez minutos se escuchan frases del tipo: “Dale, dale”, “Métele” o “¿Esto cómo para de grabar?”.

¿Esto es para el Marlaska y el Gobierno del PSOE-Sumar una actuación con “congruencia, oportunidad y proporcionalidad”? ¿Ocho descargas o más de táser a un cuerpo ya inmovilizado es cumplir “escrupulosamente” con las indicaciones para el uso de este arma?

Pero aún hay más. Además de sacar a la luz cómo se produjo el asesinato de Haitam a manos de la policía, las imágenes muestran cómo los agentes engañan a los sanitarios que van a atender a la víctima para encubrirse y preparar su versión. Cuando una de las sanitarias le pregunta repetidas veces cómo ha ocurrido, insisten en que le han inmovilizado por los hombros y las piernas y aseguran que estaba alterado y oponiendo una gran resistencia. De hecho, su versión se reduce a que “le intentamos reducir, se cayó al suelo, tenía un cuchillo en la mano y le inmovilizamos dos minutos hasta que se fue apagando”. A parte de quedar desmentida esta versión, el policía no hace ninguna mención a las numerosas descargas de táser sufridas por la víctima. Las propias sanitarias comentan, mientras tratan de reanimar a Haitam, que la versión de la policía no tiene ningún tipo de sentido. “Este tío me ha engañado”, dice una sanitaria respecto a la explicación del policía. No solo agreden a la víctima hasta que muere sino que, con tal de cubrirse las espaldas y sabiéndose impunes, son capaces de mentir a los sanitarios que tratan de salvar la vida de Haitam.

La justicia, un pilar más del racismo institucional

Un informe presentado por la familia y la Plataforma Justicia Para Haitam asegura que la parada cardíaca viene precedida de una insuficiencia respiratoria provocada por las maniobras de los agentes. Mientras tanto, y con las imágenes sobre la mesa, la jueza mantiene el caso paralizado a la espera del informe final de la autopsia, tratando de ralentizar el proceso lo máximo posible. De hecho, estos policías siguen trabajando con total normalidad durante todo este proceso. Así funciona la policía de Marlaska y el racismo institucional.

No, el asesinato de Haitam no es ningún accidente. Es fruto de una actuación violenta, totalmente desproporcionada y racista en la que los policías sienten total impunidad para matar a una persona e incluso mentir a los sanitarios acerca de la circunstancia de la muerte. Cinco son las víctimas mortales del racismo institucional y policial en el último año. Todas han tratado de ser justificadas y escondidas criminalizando a la víctima, lo mismo que con Haitam, con la diferencia de que, en este caso, todo está grabado.

El Gobierno también es responsable

Así actúa la policía del Gobierno “más progresista de la historia”, los responsables de frenar a la extrema derecha. Mientras miles de familias nos conmovemos sabiendo que nuestro origen, nuestra clase, nuestro género o nuestra sexualidad pueden ser cuestión de vida o muerte en una actuación policial, puesto que el aparato del Estado jamás ha sido depurado después de 40 años de dictadura, los fascistas siguen campando libremente en las calles y tratados como colegas por parte de la policía. Así lo vimos en Torre-Pacheco, en cada desahucio al que acude Desokupa o ante las provocaciones de Vito Quiles, entre otros muchos jemplos.

Frente a esta barbarie racista, exigimos:

 - Juicio y castigo a todos los responsables de la muerte de Haitam. Cese inmediato de todos los policías implicados.

 - Fin del uso de pistolas táser, que ya han causado múltiples muertes en el Estado español y otros países.

 - Derogación de la Ley Mordaza y la Ley de Extranjería, que continúa amparando y blindando los abusos policiales y el racismo institucional.

 - Dimisión de Marlaska como mayor responsable del Ministerio del Interior y de la Policía Nacional.

Desde el Sindicato de Estudiantes e Izquierda Revolucionaria queremos mandar todo nuestro apoyo a la familia de Haitam que, además, han estado dando la cara y encabezando movilizaciones involucrando a toda nuestra clase para exigir Justicia para Haitam. Esta es la solidaridad de clase que va a frenar al racismo y a la extrema derecha, no las palabras vacías.

Por ello, animamos a todo el mundo a acudir este sábado 21 de marzo a la manifestación convocada por los Colectivos Antirracistas de Málaga y la Plataforma Justicia Para Haitam a las 12h. en Plaza de Capuchinos.

La vida de las personas migrantes o racializadas importa. La vida de Haitam importa.

¡Basta ya de racismo y brutalidad policial!

¡Nativa o extranjera la misma clase obrera!

¡Justicia para Haitam!

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