Se van a cumplir ocho años desde que el Partido Popular ganara por primera vez las elecciones a la Junta de Andalucía y arrebatara al PSOE lo que fue su feudo electoral más importante. Un largo tiempo en el que, más allá de los embustes sobre su supuesto talante moderado, Moreno Bonilla ha ejecutado recortes y privatizaciones sangrantes, siguiendo al pie de la letra los dictados de la oligarquía empresarial y terrateniente que domina con puño de hierro nuestra comunidad. Y el presidente andaluz, a pesar de que lo intente ocultar, tampoco ha dudado en solicitar, y obtener, el apoyo de la extrema derecha de Vox siempre que lo ha necesitado. 

Se van a cumplir ocho años de gobierno del PP en Andalucía y Moreno Bonilla ha llevado a cabo recortes y privatizaciones sangrantes, siguiendo el dictado de la oligarquía empresarial y terrateniente que domina con puño de hierro nuestra comunidad. 

Sanidad y educación públicas en estado de derribo

La sanidad pública andaluza ha sido una de las mayores víctimas de Moreno Bonilla y su Gobierno. La atención primaria se ha desmantelado de una manera generalizada, con citas en los ambulatorios que pueden tardar entre 15 y 22 días y listas de espera para las consultas de especialistas e intervenciones quirúrgicas en hospitales que afectan a 1.899.382 personas, con una demora media de 136 y 176 días respectivamente.[1]

Desde 2018 la Junta de Andalucía en manos del PP ha trasvasado 4.600 millones de euros al sector privado y en las cifras del presupuesto de sanidad para este 2026 la inversión pública en el Servicio Andaluz de Salud (SAS) sufrirá un tajo de 244 millones mientras que los conciertos con la privada alcanzarán los 705 millones.[2]

Pero si hay un caso que concentra todo el desprecio que siente esta Junta corrupta y clasista por la vida de los trabajadores y las trabajadoras es el escándalo de los cribados de cáncer de mama que afecta a miles de mujeres, abandonadas por una política basada en la negligencia criminal y la privatización. Por si esto aún no fuera suficiente, las víctimas sufren otra vuelta de tuerca en su humillación. Moreno Bonilla se niega a indemnizarlas y les conmina a iniciar largos procesos judiciales, que muchas de ellas no podrán acometer debido a sus costes inasumibles o porque probablemente fallecerán.

Librería"
La sanidad pública andaluza ha sido una de las mayores víctimas de Moreno Bonilla y su Gobierno. Es el escándalo de los cribados del cáncer de mama el que concentra todo el desprecio que siente esta Junta corrupta y clasista por la vida de los y las trabajadoras. 

La enseñanza pública también está en el punto de mira de estos reaccionarios. Para el curso 2026/27 la Junta decidió cerrar 360 aulas en diferentes tramos educativos, lo que eleva hasta 2.758 las unidades suprimidas bajo el Gobierno de Bonilla. A esto hay que sumar miles de vacantes de profesores que no se cubren, institutos y colegios con unas infraestructuras desastrosas, aulas masificadas carentes de aires acondicionados… En el caso de la FP pública más de 30.000 jóvenes han sido rechazados por la falta de plazas, un récord tan solo superado por la Comunidad de Madrid.[3]

La intención de esta estrategia no puede ser más cristalina: los recursos públicos andaluces destinados a la educación privada-concertada han aumentado hasta los 1.101 millones de euros, la oferta de plazas en la FP privada ya triplica la de la pública y las universidades privadas en Andalucía han pasado de una a cinco en tres años. El nicho del negocio educativo va viento en popa con Moreno Bonilla.

Librería"
Cada vez más recursos desviados a la enseñanza privada, mientras la pública está abandonada; centros públicos con falta de profesores, con unas infraestructuras desastrosas, aulas masificadas… El nicho del negocio educativo va viento en popa con Bonilla. 

Protegiendo a los caseros rentistas

Bajo la Junta de derechas los caseros rentistas viven en el paraíso. Según datos de Idealista, desde 2021 los precios de los alquileres se han incrementado en un 56% de media en nuestra comunidad, pero en muchas localidades la subida es mucho mayor, como en el caso de Málaga que alcanza el 68%. Estos datos se entienden mejor con otros: en Andalucía contamos en la actualidad con 2.441 propietarios que poseen más de cincuenta inmuebles cada uno, 356.263 con más de cinco, y 1.166.759 con más de tres.

Esta capa privilegiada de parásitos rentistas, mimados por el modelo urbanístico especulativo del PP, nutre la base electoral de la derecha y la extrema derecha. Y no podemos olvidar que sus estupendos ingresos son una de las causas de nuestra miseria: el 43% de los inquilinos andaluces estamos en riesgo de pobreza porque, aunque trabajemos, dedicamos la mayor parte del salario a pagar alquileres abusivos. 

Las ciudades andaluzas, las poblaciones de la costa, las áreas rurales, se han convertido en el coto del capital especulativo, de pequeños y grandes inversores que se están haciendo con el control de los espacios donde vivimos, atragantándonos con miles de pisos y viviendas turísticas que nos expulsan de nuestros barrios, que gentrifican nuestras calles con un turismo de masas que nos impide respirar. Algo parecido ocurre con la agricultura y la ganadería en manos de las grandes empresas del sector, que explotan y saquean recursos naturales e hídricos, destruyendo el medio ambiente y generando problemas agudos de desertización que ya estamos pagando duramente.

Librería"
Bajo la Junta de derechas los caseros rentistas viven en el paraíso. Esta capa privilegiada de parásitos rentistas, mimados por el modelo urbanístico especulativo del PP, nutre la base electoral de la derecha y la extrema derecha. 

Este es el modelo del PP andaluz, punta de lanza de lo que la derecha hace en todos los territorios con la complicidad evidente del PSOE, que tampoco objeta nada.

Esta combinación de políticas, a las que se añade la precariedad crónica y salarios muy bajos, y una explotación salvaje de la mano de obra inmigrante en la agricultura, en la hostelería y en otros muchos sectores, con el consiguiente racismo instigado por el PP y Vox, explican que Andalucía lidere las cifras de la pauperización social: el 34,7% de su población se encuentra en riesgo de pobreza y/o exclusión, cerca de 3 millones de personas, y nueve puntos por encima de la media estatal (25,7%).[4]

La lucha contra el PP no ha cesado un instante en estos cuatro años

En estos años la oposición en las calles a las políticas de Moreno Bonilla ha sido de envergadura, con una sucesión de movilizaciones de masas impulsadas desde abajo y protagonizadas por numerosos sectores de la clase obrera y la juventud.

Manifestaciones masivas en defensa del derecho a la vivienda, contra los recortes en la sanidad y en la educación públicas, de miles de mujeres víctimas de la negligencia criminal en los cribados de cáncer de mama, luchas vecinales extraordinarias como la de Barrios Hartos en Sevilla, huelgas muy duras como las del metal en Cádiz, Acerinox, las limpiadoras de los institutos públicos de Córdoba o los bomberos forestales, movilizaciones multitudinarias contra el genocidio sionista, contra la violencia machista, de la juventud estudiantil contra el fascismo y el bullying, acciones constantes contra los desahucios… sería imposible nombrar todas las luchas que han recorrido de arriba abajo la comunidad andaluza.

Librería"
En estos años la oposición en las calles a las políticas de Moreno Bonilla ha sido de envergadura, con una sucesión de movilizaciones de masas impulsadas desde abajo y protagonizadas por numerosos sectores de la clase obrera y la juventud. 

Movilizaciones, huelgas y conflictos que han puesto en la picota a los aparatos burocráticos de CCOO y UGT, los grandes colaboradores de la Junta en estas dos legislaturas, con los que ha firmado numerosos acuerdos que han blanqueado su agenda antiobrera. Regados por las subvenciones millonarias de la Administración andaluza, las cúpulas sindicales han permitido un gran margen de maniobra a Bonilla cuando se han opuesto a huelgas emblemáticas, como la del metal de Cádiz, o cuando han saboteado muchos de los grandes movimientos que hemos mencionado anteriormente para impedir que se extiendan y unifiquen. ¿Cómo es posible que en estos ocho años CCOO y UGT no hayan convocado ni una sola huelga general contra las políticas de la Junta?

Lo mismo podemos decir de la mayoría de la izquierda parlamentaria e institucional. En el caso del PSOE no es casualidad que sus declaraciones contra los recortes gocen de muy poca credibilidad: fueron precisamente los anteriores Gobiernos “socialistas” de la Junta los que abrieron de par en par las puertas a esos recortes, los que los iniciaron y generalizaron. Con respecto a la vivienda, el PSOE promovió un mercado inmobiliario dominado por la especulación, modificó leyes y ordenanzas para favorecer a los caseros rentistas y un tipo de urbanización depredadora que beneficiaba a las grandes empresas del sector, y que ha sido también la responsable de destrozar nuestras costas. El modelo del PSOE y del PP es el mismo: la defensa a ultranza del mercado capitalista de la vivienda.

Librería"
Movilizaciones, huelgas y conflictos que han puesto en la picota a los aparatos burocráticos de CCOO y UGT, los grandes colaboradores de la Junta en estas dos legislaturas. Lo mismo podemos decir de la mayoría de la izquierda parlamentaria e institucional. 

El PSOE en Andalucía ha vagado sin ningún rumbo en estos cuatro años, limitándose a una oposición testimonial en las sesiones parlamentarias como portavoz de las políticas del Gobierno central, y eso tampoco funciona. Hablar de defender a la “mayoría social” mientras los empresarios del IBEX 35 obtienen beneficios récords a costa de constantes retrocesos salariales y laborales, intentar presentarse como cruzados del “antifascismo” mientras se mantiene en pie la Ley Mordaza, se blinda un aparato policial y judicial lleno de fascistas y se reprime a cientos de activistas de la izquierda… paga un precio evidente.

Tampoco ha sido mucho mejor la política de la dirección de Izquierda Unida y su fallido proyecto, Sumar. Su participación en el Gobierno central sosteniendo todas las políticas de la socialdemocracia, asumiendo la paz social como estrategia y alabando un “escudo social” extremadamente débil que existe más en su imaginación que en los hechos, sumado a todas las incongruencias de un discurso anti OTAN y contra el genocidio palestino para al final del día aprobar los presupuestos militares más grandes de la historia y seguir manteniendo relaciones diplomáticas, militares y comerciales con Israel… pasan factura y aumenta el desapego político de cientos de miles de trabajadores y jóvenes, que ven a estas formaciones como parte del problema y no de la solución.

Librería"
La estrategia de sustituir la lucha de clases por la retórica parlamentaria y participar en Gobiernos que se autoproclaman “progresistas”, pero aplican la agenda capitalista, mientras los servicios públicos continúan deteriorándose, beneficia a Bonilla. 

Sustituir la lucha de clases por la retórica parlamentaria y participar en Gobiernos que se autoproclaman “progresistas”, pero aplican la agenda capitalista sin pudor, podrá parecer a algunos la mejor manera de enfrentarse a la derecha y la extrema derecha. Pero es precisamente al revés: esa incoherencia, que la clase obrera está pagando con la destrucción de los servicios públicos y más empobrecimiento, es la que da alas a la demagogia populista de la reacción. En Andalucía esa estrategia está beneficiando con claridad a Moreno Bonilla.

Levantar una alternativa de izquierdas para luchar contra el sistema, no para gestionar sus migajas

El pasado 3 de abril se hacía pública la integración de Podemos en la coalición Por Andalucía, liderada por la IU de Antonio Maíllo y en la que participan Sumar, Más País, Equo, Alternativa Republicana e Iniciativa del Pueblo Andaluz.

No nos extenderemos en cómo se ha fraguado este pacto. Obviamente los malísimos resultados cosechados por Podemos en Castilla y León y Aragón han empujado a sus dirigentes a cambiar de posición, renunciar a presentar una candidatura propia y aceptar las condiciones draconianas impuestas por el aparato de IU. Las bases de esta “unidad” son conocidas: sin primarias, imponiendo como cabeza de la candidatura a Maíllo y con Podemos probablemente fuera del Parlamento andaluz.

Librería"
Por Andalucía recibirá los votos de cientos de miles de trabajadores, leales sobre todo a las siglas de IU, pero está muy lejos de generar la ilusión y la confianza necesaria. En campaña denunciarán las políticas del PP contraponiendo los “logros” del Gobierno central. 

Este pacto ha generado un malestar evidente y justificado en las bases de Podemos. Y enlaza directamente con el tipo de “unidad” de la izquierda que se está intentando fraguar desde los aparatos, sin ningún balance serio de lo que ha significado la experiencia de compartir Gobierno con el PSOE, ni de las políticas que se han defendido en estos años. El hecho de que Podemos haya perdido más del 95% de su apoyo electoral está completamente relacionado con esto y con el tipo de izquierda que se alienta pensando solo en el efectismo y la proyección pública. La designación a dedo de Yolanda Díaz quedará para la historia como una muestra paradigmática de este modelo.

La unidad a la izquierda del PSOE, tan alentada desde los medios de comunicación progresistas por motivos espurios y tan deseada por millones de trabajadores que correctamente no quieren de ninguna manera que el PP y Vox lleguen a La Moncloa, se está convirtiendo en un espectáculo sin sustancia. Los actos que Rufián ha celebrado en Madrid y Barcelona con Emilio Delgado (Más Madrid) e Irene Montero (Podemos), lo han dejado claro. ¿Qué políticas se han propuesto respecto a los asuntos más serios? ¿Expropiar los pisos de los caseros rentistas? ¿No participar en Gobiernos que perpetúan los recortes sociales, que solo enriquecen a los grandes capitalistas y nos mantienen en la OTAN? ¿Nacionalizar la banca y los monopolios? ¿Depurar de fascistas el aparato policial y judicial?

Se está manteniendo un relato para esta “unidad” circunscrito a lo único que se considera importante: los liderazgos mediáticos. En ningún caso se pretende romper con el statu quo de una izquierda lastrada por sus graves renuncias ideológicas, que no quiere debatir ni asumir las duras lecciones de la experiencia gubernamental, ni lo que ha supuesto gestionar las migajas del sistema sin romper con la agenda capitalista. No se propone una vuelta a la lucha de clases, ni a la movilización social, ni a distanciarse de la socialdemocracia con políticas consecuentes. Son las viejas recetas del “mal menor”, en este caso para intentar sobrevivir parlamentariamente. Pero si se trata de eso, Pedro Sánchez se basta y se sobra para atraer el voto útil de la izquierda.

Librería"
El relato para la “unidad” de la izquierda ha quedado circunscrito a los liderazgos mediáticos. No pretenden romper con el statu quo de una izquierda lastrada por sus renuncias ideológicas y que se ha prestado a gestionar las migajas del sistema y no romper con él. 

Trasladando estas líneas al contexto de Andalucía, es evidente que Moreno Bonilla tiene margen para ganar las elecciones. La candidata del PSOE, la exvicepresidenta María Jesús Montero refleja muy bien la trayectoria errática a la que antes hacíamos mención. Un discurso lleno de lugares comunes, de frases vacías, pero nada que ofrecer en lo sustancial. Las encuestas vaticinan un duro varapalo para su candidatura, incluso mayor que el que cosechó Juan Espadas en 2022.

En cuanto a Por Andalucía es obvio que recibirá los votos de cientos de miles de trabajadores, leales sobre todo a las siglas de IU, pero está muy lejos de generar la ilusión y la confianza necesaria. No es ningún secreto que el motor de esta candidatura está vinculado a lo más rancio de la burocracia sindical, de la política institucional, de los acuerdos de despacho y que, en los hechos, se conforma con asumir el papel de muleta del PSOE. En campaña repetirán el mismo esquema de 2022, denunciando genéricamente las políticas de la derecha contraponiendo los enormes “logros” del Gobierno central.

Librería"
La candidata del PSOE, la exvicepresidenta María Jesús Montero tiene un discurso lleno de lugares comunes, de frases vacías, pero nada que ofrecer en lo sustancial. Las encuestas vaticinan un duro varapalo para su candidatura. 

El terreno electoral siempre es el más complicado para las fuerzas de la izquierda que defienden un programa revolucionario. Evidentemente pensar que el parlamento puede ser el medio de la transformación socialista de la sociedad es una completa utopía. Pero el parlamentarismo todavía no es una fase superada, y la clase trabajadora y los jóvenes que han peleado duramente estos años no renunciarán a utilizar las próximas elecciones para asestar un golpe a Bonilla y a la extrema derecha.

Desde Izquierda Revolucionaria de ninguna manera planteamos la abstención. Queremos barrer a la derecha con métodos que sí sirven, los de la huelga y las movilizaciones masivas, con un programa socialista que arranque el poder a los capitalistas, pero en el terreno electoral no es lo mismo que gane la derecha a que no lo haga, incluso para lograr los anteriores objetivos.

Desde Izquierda Revolucionaria, con todas las diferencias que evidentemente tenemos, apoyamos en estas elecciones el voto a Adelante Andalucía, la coalición liderada por José Ignacio García y que en el Parlamento ha tenido una actitud beligerante contra las políticas de Bonilla y de Vox, que se ha situado al lado de numerosas luchas sociales y obreras, dando voz a colectivos que han sufrido la represión policial y judicial.

Librería"
Miles de activistas y jóvenes votarán por Adelante Andalucía, incluso muchos votantes de Podemos y de IU descontentos con las políticas del Gobierno central, con el entreguismo de las burocracias sindicales y con los gestos vacíos de la izquierda más institucional.

Adelante Andalucía concentrará el apoyo de miles de activistas y jóvenes que han sido muy activos en las movilizaciones, incluso de muchos votantes de Podemos y de IU, porque están muy descontentos y frustrados con las políticas del PSOE, con el entreguismo de las burocracias sindicales y con los gestos vacíos de una izquierda institucional que sigue apegada a una estrategia que no sirve para frenar a la extrema derecha.

Pero si algo demuestra la experiencia histórica, y el proyecto fracasado de la izquierda reformista 2.0, es que votar cada cuatro años no es el medio para acabar con nuestra opresión. El juego parlamentario no resolverá nuestros problemas. Para dar una respuesta contundente al capital y a sus agentes políticos, y para derrotar a la extrema derecha, hace falta romper con las reglas del juego del sistema, con los grandes poderes económicos y fácticos, y eso implica volver al programa del socialismo, del marxismo, a una política de clase e internacionalista.

Es necesario construir un gran partido de la izquierda revolucionaria, con raíces en los barrios, centros de trabajo y de estudios. Como han probado los trabajadores del metal en Cádiz durante su huelga ejemplar, o las miles de mujeres que se han movilizado por los cribados de cáncer de mama, solo podemos confiar en nuestras propias fuerzas.

Librería"
Es necesario construir un gran partido de la izquierda revolucionaria con raices entre la clase obrera. La lucha de cientos de miles que nos hemos movilizado contra Bonilla y su Gobierno ha demostrado que solo podemos confiar en nuestras propias fuerzas. 

Organízate en Izquierda Revolucionaria para construir esta alternativa y luchar por:

• Sanidad y educación 100% públicas y de calidad. Reversión de todos los recortes y las privatizaciones. Ni un euro público al negocio privado de la enseñanza. Expropiación de las grandes multinacionales del sector sanitario privado, para dotar al público de medios y recursos imprescindibles.
• Vivienda pública universal. Expropiación de las viviendas a bancos, fondos buitres y caseros rentistas. Creación de un parque de dos millones de viviendas públicas con alquileres inferiores al 20% del SMI.
• En defensa de los derechos laborales de la clase obrera. Basta de listas negras, represión sindical y precariedad. Incremento del SMI a 2.000 euros al mes. Reducción de la jornada laboral a 32 horas semanales. Por la derogación íntegra de las contrarreformas laborales y de las pensiones. Jubilación a los 60 años con contratos de relevo.
• Por un plan masivo de inversiones en infraestructura, transportes y servicios públicos que acabe con la despoblación y la falta de futuro en el medio rural andaluz.
• Reforma agraria integral: expropiación de los latifundios bajo el control democrático de los jornaleros y sus organizaciones. Nacionalización de las grandes empresas del sector agroalimentario. Fin al requisito de las peonadas.
• Contra la violencia machista, la justicia patriarcal y la discriminación LGTBI. A igual trabajo, igual salario. Derecho al aborto libre, gratuito y en la sanidad pública. Plenos derechos para la comunidad trans.
• Derogación de la Ley de Extranjería y fin de los CIE. Combatir el racismo otorgando todos los derechos a los trabajadores migrantes y sus familias.
• ¡Fuera la Ley Mordaza y los montajes policiales! ¡Libertad para los presos políticos! Absolución de todos los encausados de la Operación Fuego y de todos los denunciados en montajes policiales.
• Frenar la catástrofe medioambiental: por una planificación socialista, ecológica y sostenible de la economía.
• Para garantizar una vida digna y el pleno empleo, nacionalización de la banca y los grandes monopolios bajo control de los trabajadores.
• ¡Abajo la monarquía franquista! Por el derecho de autodeterminación para Catalunya, Euskal Herria y Galiza. Por la república socialista.
• ¡Abajo las guerras imperialistas! Fuera las bases militares de EEUU, salida de la OTAN. Ruptura de relaciones diplomáticas, militares y económicas con el régimen genocida de Israel.

 

Notas:

[1]Sanidad pública en Andalucía: listas de espera, privatización y colapso en cifras que desmontan el relato oficial

[2]Moreno Bonilla promete, la sanidad privada factura

[3]https://www.elplural.com/autonomias/andalucia/ccoo-denuncia-recortes-fp-publica-andaluza-avances-privatizacion_384778102

[4]Encuesta de Condiciones de Vida (ECV) 2025, publicada por el Instituto Nacional de Estadística (INE) y evaluada por la Red Andaluza de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social.

banner

banner

banner

banner

banner

banner

banner

banner

banneringles

banneringles

bannersindicalistas

bannersindicalistas