¡A por la huelga general para acabar con el poder de los rentistas y conquistar vivienda pública y universal!

El acceso a una vivienda digna se ha convertido en una pesadilla para la clase obrera y nos ahoga a millones de jóvenes y trabajadores en un pozo de empobrecimiento y ansiedad.

Los rentistas, los bancos y los fondos buitres que dominan el mercado inmobiliario cuentan con el cinismo y la complicidad de todos los poderes públicos, incluyendo a los partidos del régimen del 78, la judicatura, las fuerzas policiales y los medios de comunicación.

Sabemos muy bien que la derecha no tiene ningún interés en defender el derecho de la clase obrera a una vivienda digna, sino que allí donde gobiernan, como en la Comunidad de Madrid, son los mayordomos de una oligarquía inmobiliaria que está transformando la geografía urbana de manera despiadada.

Pero Madrid no solo es un modelo para los territorios donde la derecha gobierna. Lo mismo sucede en aquellas ciudades donde el PSOE controla de la gestión municipal. Y la causa de ello es evidente: el Gobierno más “progresista de la historia” no tiene la menor intención de enfrentarse a los poderes económicos que están haciendo el negocio del siglo con la vivienda.

Que estamos ante la mayor crisis de la vivienda de las últimas décadas nadie lo discute, pero lo grave es que esta crisis no se ha agudizado bajo un Gobierno de derechas, sino con los encabezados por Pedro Sánchez y sus diferentes socios. En estos ocho años de gobiernos “progresistas” no se ha tomado ninguna medida efectiva para romper con la burbuja especulativa de los alquileres, intervenir el mercado, construir vivienda pública o prohibir realmente los desahucios por ley. El PSOE y Sumar podrían hacerlo, pero no quieren. No es incapacidad, es una decisión consciente de no acabar con la especulación y el parasitismo.

Desde Izquierda Revolucionaria lo decimos claro: necesitamos un programa que apunte al corazón de este mercado especulativo y ponga el derecho universal a la vivienda pública por delante del lucro de los rentistas. Por eso defendemos:

1. Expropiación sin indemnización de las viviendas en manos de bancos, fondos buitre, especuladores y caseros rentistas para que, junto con las que están bajo el control de la Sareb, se pueda constituir un parque público de más de 2 millones de viviendas para alquiler social y que este alquiler no sobrepase el 20% del SMI.

2. Este parque de vivienda pública universal debe estar bajo control y gestión democrática de los inquilinos y los sindicatos, asambleas y colectivos de la vivienda implicados en la lucha.

3. Tope inmediato a todos los alquileres y rebaja inmediata del 50% en los precios actuales.

4. Contratos indefinidos de alquiler que protejan a los inquilinos e impidan las subidas especulativas.

5. Prohibición real de los desahucios por ley.

6. Autodefensa vecinal y obrera contra los escuadristas fascistas de Desokupa y su negocio inmobiliario.        

Pero ninguna de estas medidas vendrá de la mano de acuerdos parlamentarios ni de negociaciones. Si queremos conquistar el derecho a la vivienda, tenemos que levantar un plan de movilizaciones contundente. No es suficiente convocar una gran manifestación anual, ni huelgas de alquileres dispersas. La obligación de los sindicatos de inquilinas y de la vivienda, y de todos los movimientos sociales y organizaciones que participamos en esta lucha, es impulsar una campaña masiva para que todos los sindicatos de clase convoquen una HUELGA GENERAL que paralice el país. Una huelga general contra los especuladores, la banca y los diferentes Gobiernos responsables y cómplices para conquistar el derecho a una vivienda digna, pública y universal.

Esto es lo que defendemos desde Izquierda Revolucionaria. ¡Únete a nosotras y nosotros!

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