La marea de solidaridad con el pueblo palestino ha recorrido todos los continentes estos últimos años. En el Estado español un tsunami de cientos de miles en las principales ciudades, la interrupción de la vuelta ciclista, paros laborales el pasado 15 de octubre, las huelgas estudiantiles del Sindicato de Estudiantes… La movilización en las calles generó una enorme presión social. Esto es lo que empujó a que Pedro Sánchez se viera forzado a salir públicamente a llamar a los hechos por su nombre: genocidio. Declaraciones que se han basado principalmente en eso, en palabras y no en hechos, ignorando el grito de millones exigiendo la ruptura de relaciones con el Estado sionista.

Represión contra el movimiento en solidaridad con Palestina
También ha habido otra respuesta a esta lucha por parte del Gobierno: la represión. Hay decenas de multas de miles de euros por acciones reivindicativas de cara a parar la Vuelta Ciclista; multas a dos compañeros del Sindicat d'Estudiants y de Esquerra Revolucionària del País Valencià por movilizarse en solidaridad con Palestina en el caso del Roig Arena; o peticiones de penas de cárcel contra los cuatro de Valladolid o contra las ocho de Becerril.
La Audiencia Nacional también tiene una causa abierta contra Asier y Youssef, dos jóvenes euskaldunes miembros de Iranekin Bat. Esta causa forma parte de la criminalización de la solidaridad internacionalista, donde por dar charlas, conferencias, organizar debates y señalar a las potencias occidentales, se les acusa de delitos de terrorismo muy graves. Tras su detención el pasado 16 junio, ambos están sin pasaporte y deben comparecer cada quince días ante los juzgados.
Y este julio ha habido un nuevo salto en la represión: la detención por la Policía Nacional del activista Fergie Chambers. Fergie es un ciudadano estadounidense conocido por heredar una fortuna familiar y utilizar parte de ese dinero para solidarizarse con las y los oprimidos del mundo, especialmente en Palestina. Ese es el delito que Trump no le puede perdonar. Por eso pesa sobre él una orden de detención emitida por Interpol a petición del Departamento de Justicia de los EEUU.
Fergie ha realizado importantes donaciones a organizaciones humanitarias como Middle East Children’s Alliance, Project Sameer o Proyecto Zaynab, y donaciones vinculadas a la infancia palestina o a la alimentación (panadería, cocinas…). Y si está enfrentando esta persecución es porque la Administración Trump busca que el ejemplo cunda y que el miedo cale. La farsa judicial contra él, sin pruebas, le acusa de lavado de dinero, disturbios y conspiración para los disturbios, lo que podría suponerle 30 años de prisión.

Fergie decidió venirse a residir al Estado español, y de hecho fue arrestado mientras él, su mujer y su hijo iban a visitar un colegio. Pero lo que ha puesto en evidencia este caso es la hipocresía, el doble rasero del que se autoproclama el Gobierno más progresista de la historia. Actualmente se encuentra en la prisión de Aranjuez, donde lleva más de dos meses detenido sin haber cometido ningún delito.
Y el Consejo de Ministros y Ministras del gobierno más progresista de la historia no ha querido paralizar la extradición, escalando el proceso hasta la Audiencia Nacional. El propio Fergie, para protegerse frente al desamparo y la negativa del Gobierno a confrontar con la persecución de la Administración Trump, ha tenido que solicitar el asilo para paralizar su extradición.
La socialdemocracia allana el camino al avance de la extrema derecha
Es difícil imaginar hasta dónde es capaz este Gobierno de contener la contradicción entre lo que dice y lo que hace. Hablan de escudo social, y los alquileres no dejan de subir y los desahucios como el de Mari Carmen se suceden. Hablan de feminismo, y nos siguen matando y nada cambia. Hablan de los derechos humanos, y abandonan a suerte a miles de migrantes -muchas y muchos niños- en Ceuta. Hablan a favor de Palestina, y luego detienen a Fergie y reprimen al movimiento de solidaridad con Palestina. ¿Y luego nos hablan de la lucha contra el fascismo? No engañan a nadie.
Por eso decimos bien claro: ¡basta de represión contra el movimiento de solidaridad con el pueblo palestino! Paralización de la extradición de Fergie YA. Debe salir de prisión, y serle otorgado el asilo político frente a la caza de brujas que Trump está llevando a cabo.

Frente al auge de la extrema derecha, levantar una alternativa en las calles
Millones de jóvenes y familias trabajadoras estamos impactados por el auge de la extrema derecha, viendo en directo la incapacidad de las instituciones capitalistas y de la socialdemocracia de impedirlo. Si este gobierno piensa que los gestos simbólicos son suficientes para frenar el avance de la reacción, está totalmente equivocado. Es bajo este gobierno cuando más se está alimentando la extrema derecha de la descomposición social y el fracaso a la hora de dar una alternativa a la clase trabajadora.
Cada día que pasa es más evidente que únicamente mediante la lucha social, organizándonos y movilizándonos, podremos cerrar el paso a la extrema derecha y al plan de ataques que tiene preparado para exprimir aún más al conjunto de la clase trabajadora. Desde esta perspectiva seguimos construyendo Izquierda Revolucionaria. Si compartes estas ideas y quieres contribuir a cambiar las cosas, no hay tiempo que perder. Organízate con nosotras y nosotros y construyamos una alternativa combativa.
¡Libertad para Fergie Chambers!




















