A continuación publicamos una entrevista realizada a Javier Romero, delegado sindical del comité de empresa de TEPSA por CGT, por Izquierda Revolucionaria para el periódico El Militante. Esta fue realizada el pasado viernes 16 de abril en la concentración de trabajadores delante de la APB World Trade Center impulsada por CGT de TEPSA.

Desde el pasado viernes 16 de abril la sección sindical de CGT de TEPSA, empresa de almacenaje de graneles líquidos en el puerto de Barcelona, viene organizando movilizaciones para enfrentar la situación de precariedad, persecución sindical e inseguridad laboral que padecen los trabajadores.

Accede al anterior artículo publicado sobre este conflicto: Los trabajadores de TEPSA en lucha contra la inseguridad laboral, la persecución sindical y la precariedad

El Militante (EM): Hoy medio centenar de trabajadores os habéis concentrado delante de la Autoridad Portuaria de Barcelona en el World Trade Center. ¿Cuál es el motivo de esta movilización?

Javier Romero (J.R.):
 Los trabajadores queremos denunciar la falta de seguridad que la política de TEPSA está causando en estos últimos años. Venimos aquí porque la Autoridad Portuaria, que es una entidad pública, es quien concede el terreno a TEPSA. Pero este organismo, no solo se dedica a conceder los terrenos, también es responsable de lo que sucede en ellos, y mucho más cuando hablamos de almacenamiento de hidrocarburos y grandes cantidades de productos químicos, pesticidas, etc., en general todo lo relacionado con la industria química en sí. TEPSA es el punto de recepción de esas materias que luego se reparten a la industria química de los alrededores y también a nivel estatal

EM: Habéis denunciado en todos estos días y en la movilización de hoy, la sobrecarga de trabajo, la precariedad, también la persecución sindical y en general toda la situación de inseguridad laboral. ¿Cuáles son las condiciones de trabajo que tenéis? ¿Cómo han cambiado estas a raíz del cambio de dirección del año pasado (1)?

J.R.: Esto es un plan que se comenzó en 2013 cuando la crisis llegó al Puerto de Barcelona. A pesar de tratarse de un sector estratégico, las empresas aprovecharon para recortar. Esta situación viene desde 2013 y 2014, cuando hubo varios accidentes, incluso un herido grave en 2014. Hubo un proceso de modificación de instalaciones y en ese punto empezamos a denunciar cuando ocurrieron estos accidentes. Pocos meses después nos aplicaron un ERE que supuso una bajada de personal cuando la actividad estaba súper alta. La empresa tenía otras líneas de negocio, como la carga y descarga de trenes, y externalizaron estos y muchos otros servicios. Este es un proceso que ha durado hasta ahora.

En estos momentos después de la compra y con la llegada de la nueva dirección de terminal, de empresas y de gestión general, esto se está incrementando. Suponemos que es posible que los nuevos jefes, los nuevos dueños de la terminal, están presionando para que los cambios que tenían planeados se aceleren, aprovechando la situación de pandemia, y de falta de libertades. El miedo que está cundiendo en la sociedad será aprovechado en los sitios de trabajo para perseguir a la gente que con sus tradiciones de lucha defendemos los derechos y condiciones dignas para los trabajadores que siempre hemos reclamado.

EM: TEPSA ha despedido recientemente a dos trabajadores de la sección sindical de la CGT. ¿Cuál es el motivo?

J.R: Son dos despidos con una carga muy simbólica. Uno de ellos, Juan Florido, llevaba 12 años trabajando y ha sido delegado de prevención. En el periodo en el que él fue delegado de prevención, con un perfil sindical muy alto, se consiguieron muchas mejoras en seguridad, a base de denunciar, a base de tirar líneas de trabajo junto con otros compañeros de prevención. Ahora, que nosotros estamos volviendo también a intensificar la acción sindical, denunciando la inseguridad, vemos que el primer paso que ha dado la empresa es despedir al compañero Juan.

El otro caso es Joaquín Torné, 35 años en la empresa, que para nosotros ha sido el “padre” por decirlo de alguna manera, el fundador del convenio del centro que supusieron buenas condiciones que hasta hoy conservamos. Un referente dentro de la empresa, sindicalmente hablando y como compañero. También a él lo han eliminado, y eso está cargado de simbolismo. Nos vienen a decir: “antes de empezar la próxima negociación, nos cargamos a uno de los fundadores del convenio”. Lo están haciendo así para infundir miedo y temor entre la plantilla y desunión e individualismo.

EM: ¿Cómo está aumentando la carga de trabajo para la plantilla en los últimos tiempos? ¿Qué condiciones laborales tienen las personas nuevas que entran o que son externalizadas en tareas que antes hacía la plantilla principal?

J.R.: Las personas externalizadas, debido a las empresas en las que trabajan, tienen mucha rotación. No hay una organización sindical ni una tradición de lucha. Esto les compromete y se ve luego reflejado en sus condiciones… No porque ellos sean malos trabajadores ni nada por el estilo, es porque sus empresas los precarizan aún más, y están en unas condiciones muy comprometidas. No pueden cogerse una baja, si caen enfermos tienen que aguantar e ir a trabajar, porque es posible que al día siguiente le digan que no vaya más, o que se tienen que ir a otro sitio.

Al no ser trabajadores fijos, evidentemente son empleados en condiciones bastante más precarias, y eso también se ve con la formación. Se ve que no los forman bien; muchas veces hablamos con ellos y no saben qué productos están tocando. Si están reparando una válvula y hay un goteo, no saben si ese producto es cancerígeno, muchas veces te los encuentras sin EPI (Equipo de Protección Individual) porque no les han informado ni los han formado.

Sí que burocráticamente presentan toda la documentación conforme que los han formado pero luego, en la práctica ves que no es así. Son personas muy presionadas porque al final están cargándose de faena que hacíamos nosotros y también el número de personal es reducido.

Luego, en todas estas operaciones, había un servicio de vigilancia propio, que éramos los trabajadores-bomberos. Pero han despedido a muchos, y la empresa ha externalizado este servicio también. Los trabajadores que ahora realizan estas tareas tienen que abarcar muchas obras en un terreno muy amplio y muy peligroso, donde los trabajos en caliente comprometen la seguridad. De hecho, se están dando muchos incendios y otros incidentes, como vertidos, que están siendo tapados porque hay un mal-proceder de la empresa nodriza que es TEPSA con la empresa que subcontrata.

EM: En este último periodo de ataques de la empresa a vuestras condiciones de trabajo, habéis organizado potentes huelgas y movilizaciones como respuesta, obteniendo también victorias. ¿Qué sindicalismo es necesario poner en práctica y defendéis desde la CGT de TEPSA?

J.R.: El único que nos parece útil. El de construir unidad, el de hacer trabajo de base, el de no tener miedo. Tenemos objetivos a corto, mediano y largo plazo y trabajaremos para cumplirlos.

EM: Recientemente varios delegados sindicales de las empresas que operan en el Muelle de Inflamables habéis creado una Coordinadora. ¿Cómo surge esta iniciativa y qué objetivos perseguís?

J.R.: Lo de la Coordinadora nace de una forma un poco casual, nace de la relación de trabajadores, que compartimos terreno y atraques. Son zonas compartidas por distintas empresas, donde coincidimos, y donde se entablan relaciones, conversaciones y es ahí donde nació un poco esta idea. Empezamos a decir que era necesario reunirnos para intercambiar información de las empresas donde trabajamos, en temas de seguridad, en temas de subcontratación, etcétera, y poco a poco, eso ha ido creciendo.

Llevamos así dos años y finalmente la Coordinadora se constituyó hace pocos meses. Desde entonces se hace un trabajo sindical, un poco más amplio, porque se sale del centro de trabajo, y como al final son todas las terminales las que están limítrofes una con la otra en todo el muelle de inflamables, tratamos de organizar un espacio donde poder debatir y llegar a acuerdos y presentar todas las inquietudes de cada representación en cada terminal.

Está en un momento embrionario, se acaba de constituir, pero hay muchas ganas de trabajar y mucha implicación por parte de los componentes y estamos bastante satisfechos de como se está desarrollando todo.

EM: ¿Qué próximos pasos tenéis previstos después de la concentración de hoy?

J.R.: Después de los despedidos, hemos hecho piquetes informativos como Coordinadora, en la puerta de TEPSA. La intención es esa, seguir construyendo unidad, más allá del centro de trabajo con el resto de compañeros que están en la misma área y que compartimos actividad. Y aunque nuestras empresas son competencia, los trabajadores pensamos que tenemos que unirnos y seguir trabajando en líneas sindicales. Seguiremos reuniéndonos, seguiremos construyendo unidad que es la base de la Coordinadora, independientemente de las diferentes afiliaciones. Hay una idea que nos une, que son los intereses de la clase trabajadora.

(1) A finales del año pasado TEPSA fue adquirida por RUBIS TERMINAL, joint venture controlada por la empresa especuladora I SQUARED CAPITAL

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