Entrevista a Rosa Marín, portavoz de la Plataforma Laboral de Escuelas Infantiles

El 7 de abril las trabajadoras de las escuelas infantiles de la Comunidad de Madrid empezaron una huelga indefinida para revertir las pésimas condiciones laborales que sufren y defender el bienestar general de la infancia. Este movimiento, impulsado por la Plataforma Laboral de Escuelas Infantiles (PLEI) no tiene precedentes en el sector y ha conseguido movilizar y organizar bajo la bandera del sindicalismo democrático y combativo a más de 2.000 educadoras.

La lucha por una educación infantil pública y de calidad y por dignificar el 0-3, una etapa escolar fundamental, es una reivindicación clave para el conjunto de la clase trabajadora.

Entrevistamos a Rosa Marín, portavoz de PLEI y una de las dirigentes de esta huelga.

El Militante.- Lo primero, queremos daros una enorme enhorabuena por esta huelga indefinida y por el ejemplo de lucha que estáis dando. Desde que impulsasteis la Plataforma hasta ahora, ha sido un proceso muy intenso. ¿Cómo habéis conseguido llegar hasta aquí?

Rosa Marín.- Arrancamos este proceso hace ya cuatro años, en un momento en el que se negociaba nuestro convenio colectivo. En ese momento nos dimos cuenta de que los sindicatos mayoritarios no estaban negociando a nuestro favor. De hecho, las tablas salariales del convenio que se aprobó subían sólo 16 míseros euros. Entonces decidimos que quién mejor que nosotras para defender nuestros propios derechos, empezamos a unirnos, empezamos a informarnos de cómo estaban el resto de compañeras en todos los modelos de gestión y nos reafirmamos en que la infancia no estaba bien cuidada y nosotras mucho menos.

La lucha por una educación infantil pública y de calidad y por dignificar el 0-3, una etapa escolar fundamental, es una reivindicación clave para el conjunto de la clase trabajadora. 

Así creamos la Plataforma en Madrid y, como sabemos que la precariedad que sufrimos y el abandono del primer ciclo de educación infantil es del conjunto de las administraciones públicas, decidimos que teníamos que cambiar las cosas a nivel estatal y luchar por una normativa de mínimos que pudiera cuidar la infancia y dar la individualidad que requieren estos tres primeros años de vida. Y nos empezamos a unir a nivel estatal. Contactamos con compañeras en Navarra y en Baleares, que ya habían hecho movilizaciones antes y que habían conseguido mejoras para las trabajadoras, y también contactamos con el resto de las Comunidades Autónomas para crear la Plataforma a nivel estatal.

Y así comenzamos una lucha titánica por defender el derecho de cada criatura a tener una educación de calidad. Nos hemos reunido con todos los grupos parlamentarios del Congreso, empezamos a trabajar en las Juntas Municipales de Distrito, a difundir nuestro conflicto por redes y, en definitiva, a hacer el trabajo que no habían hecho los sindicatos de unificar y crear ese músculo, la revolución del 0-3 que necesitamos y a generar ese ánimo de que sí podemos cambiar las cosas si salimos a las calles.

Y ahora nos lo creemos. Realmente nos lo creemos: que tenemos fuerza y que no vamos a parar hasta conseguir lo que pedimos. Ha sido duro, muy duro, muchas asambleas, unificar nuestra lucha con diferentes organizaciones, entre ellas el Sindicato de Estudiantes, Menos Lectivas, Servicio de Ayuda a Domicilio… Pero aquí estamos. Más fuertes que nunca. Con la ayuda del sindicato CGT arrancamos esta huelga indefinida que no tiene precedentes y que está siendo un éxito por toda la presión que estamos ejerciendo.

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Haber podido organizarnos con lo precarias que estamos, un sector muy feminizado encargado del cuidado de sus casas, de sus mayores, de sus pequeños, el poder secundar la huelga con los servicios mínimos y los salarios que tenemos… es ya es una victoria. 

Para nosotras haber llegado hasta aquí ya es un triunfo. Nos estamos organizando por distritos, con asambleas… Realmente el haber podido organizarnos teniendo en cuenta lo precarias que estamos, la falta de tiempo, un sector muy feminizado encargado del cuidado de sus casas, de sus mayores, de sus pequeños, el poder secundar la huelga con los servicios mínimos y los salarios que tenemos… todo esto ya es una victoria.

EM.- La huelga está siendo un exitazo. ¿Cómo lo estáis viviendo? ¿Cómo está el ambiente entre las trabajadoras?

RM.- La huelga ha empezado muy potente. El seguimiento en los colegios que tienen 0-3 empezó con un 41%, en las escuelas infantiles de gestión directa un 47%, en las escuelas infantiles de gestión indirecta un 65% y en la privada un 2,9% pero porque ellas viven en unos servicios mínimos constantes y apenas hay educadoras en la privada que puedan ejercer su derecho a huelga.

Ya sabéis como son las estadísticas de todas formas. Para nosotras lo más importante es que parece que el seguimiento en las calles ha ido incrementando. Hay compañeras que se han ido animando al ver la que hemos liado, la revolución que se ha montado y han empezado a organizarse y los ánimos están yendo in crescendo.

Hemos conseguido sacar una caja de resistencia también para coger todas las aportaciones de las organizaciones que nos quieren ayudar económicamente. Y vamos a hinchar esa caja de resistencia para poder pagar a todas una pequeña aportación para hacer el mes de la huelga un poco más llevadero.

A los sindicatos mayoritarios les hemos pedido que también abran cajas de resistencia y de momento no hemos obtenido respuesta. Parece que, a pesar de que tienen afiliadas que están participando en la huelga y en la lucha, en su burocracia vertical no encuentran la manera de hacerlo ni tienen intención de encontrar la forma. En el fondo, el papel de CCOO ha sido nulo desde el principio. Ahora se quieren sumar pero… el apoyo no es venir con banderas a las concentraciones y ya. Lo que queremos es un apoyo real.

EM.- La fuerza que estáis demostrando es proporcional a la precariedad crónica a la que os somete la Consejería de Educación. Cuéntanos a qué situaciones tenéis que hacer frente.

RM.- Eso es lo que está detrás de todo. Nuestra situación límite es la que nos ha llevado a levantarnos por fin. La gota que colmó el vaso fue cuando Pedro Sánchez, junto a Pilar Alegría que seguía siendo ministra de Educación, anunció desde una escuela infantil de Getafe una nueva ley educativa de regulación de ratios y de las horas lectivas que nos dejaba totalmente fuera. Y dijimos, basta ya.

¿Qué situación tenemos? Ratios inasumibles para poder dar una atención adecuada. Tenemos a una educadora para 8 bebés, una educadora para 14 criaturas de 1-2 años y una educadora para 20 criaturas de 2-3. Es imposible, por mucha formación y experiencia que tengas, poder cuidar y educar a la primera infancia, porque solo tenemos dos ojos y dos manos. A todo esto se suma el desgaste emocional de ver que no estás atendiendo bien, el desgaste físico que supone esta etapa, la carga burocrática que tenemos (programación, memorias, preparación de espacios…). Claro, hay una gran parte del trabajo que lo realizamos fuera de nuestra jornada laboral. Y todo esto por el salario mínimo interprofesional. ¿Creéis que se puede vivir con 1.040 euros? E incluso, las que tienen mejores sueldos, como las de gestión directa, tampoco tienen condiciones adecuadas, no tienen reconocido la categoría profesional docente… Y las escuelas del Ayuntamiento sí que tienen un proyecto pedagógico común pensado para la infancia pero sostenido con la precariedad de las trabajadoras porque es un servicio externalizado. Volvemos a lo de siempre: el 80% de los modelos de gestión de las escuelas infantiles de la Comunidad de Madrid es privado. 

Además somos un sector muy feminizado, el 97% somos mujeres, y tanto Almeida como Ayuso nos están abocando a la dependencia económica con todo lo que eso conlleva.

Nuestras reivindicaciones son muchas, pero por resumir. Bajada de ratios para poder atender con calidad. Pareja educativa, dos educadoras en las aulas. Calendarios escolares acorde a las necesidades de la primera infancia. ¿Qué sentido tiene que las criaturas tengan que asistir a los centros educativos en el mes de julio sin la climatización adecuada, además? Reconocimiento de las categorías profesionales. Más recursos de atención a la diversidad porque ahora mismo solo hay un enfoque diagnóstico, y necesitamos un enfoque preventivo para acompañar a las familias y a las criaturas. Mantenimiento de las infraestructuras, tenemos escuelas que se caen a pedazos con calefacciones que no funcionan en invierno, humedades, baldosines que se caen, patios sin sombra… Al fin y al cabo nuestras reivindicaciones van enfocadas a mejorar la calidad educativa y de la infancia y nuestros salarios para educar y vivir con dignidad. Que todos los recursos que tienen que ir al 0-3 vayan de verdad al 0-3, que si no ya sabemos qué pasa después, que los “cheques guarderías” y las becas de escolarización acaban en los bolsillos de la empresa privada. La educación no puede ser un negocio, porque si se deja a la infancia y a sus trabajadoras en manos de empresas privadas hay quienes hacen caja con una etapa educativa vital.

Y por cierto, qué atrevida es la ignorancia… Lo llaman guardería, pero nosotras no guardamos niños. Educamos. Que quede bien claro.

EM.- ¿Cuáles son las perspectivas para la huelga? El 7 de mayo habrá una huelga a nivel estatal, ¿verdad?

RM.- Sí, el 7 de mayo hay una huelga de un día en todas las CCAA en señal de apoyo a la lucha y al esfuerzo que estamos haciendo las trabajadoras de Madrid. Realmente, todas las plataformas de las distintas ciudades están ejerciendo mucha presión a nivel político y se están moviendo para arrancar su propia lucha en cada zona. Porque claro, nosotras apretamos al Ministerio para que los recursos sean mayores pero quien decide los modelos de gestión, cómo se organiza y dónde va la inversión para el ciclo de infantil lo gestionan las Consejerías. Pero por supuesto, luchamos también por una normativa estatal para garantizar que la educación infantil sea 100% pública.

Nuestra perspectiva es seguir. No valoramos otra opción ahora mismo. Seguiremos aguantando. Pedimos que todos los sectores educativos y todo el mundo nos ayuden con la caja de resistencia, con la pegada de carteles, viniendo a las concentraciones, y que nos den visibilidad y voz. Esa solidaridad para nosotras es maravillosa, nos emociona y de verdad que estaremos eternamente agradecidas a todos estos movimientos que nos han ayudado a organizarnos y a estar ahora mismo donde estamos. Entre ellos el Sindicato de Estudiantes que está ahí al pie del cañón con nosotras.

APOYA LA CAJA DE RESISTENCIA: ES04 3025 0003 9214 3337 5203

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