¡A por ha huelga general nacional para derrotar a Trump!

En medio de lo que se ha bautizado como “operación antiinmigración más grande de EEUU” y tras el asesinato de Renée Good a manos de un agente del ICE, una coalición de sindicatos y organizaciones comunitarias de Minneapolis y St. Paul han hecho un llamamiento a la huelga general en todo el estado de Minnesota para el viernes 23 de enero.

En la rueda de prensa para anunciar la convocatoria “Un día de verdad y libertad”, los oradores han sido contundentes: no iremos a trabajar, ni a la escuela ni a comprar; lo bloqueamos todo.

Este paro es un paso adelante enormemente positivo y necesario. Tras más de una semana con movilizaciones masivas en Minneapolis, St. Paul, Rochester, Duluth, Bloomington, y muchísimas otras ciudades en todo el país contra la Gestapo migratoria, es el momento de unir todas las fuerzas y golpear con la mayor herramienta que tenemos la clase trabajadora. Un ejemplo que tiene que extenderse a todos los demás estados en pie de lucha contra Trump para avanzar hacia una huelga general nacional en todo Estados Unidos para lograr una victoria decisiva contra la maquinaria racista, totalitaria y reaccionaria del Gobierno republicano.

Trump amenaza con aplicar la Ley de Insurrección

Desde el pasado mes de diciembre, el saldo criminal del ICE en Minnesota es indescriptible. Además del asesinato de Renée –quién recibió dos disparos en el pecho y uno en el antebrazo–, hemos visto imágenes espeluznantes. Agentes migratorios tirando al suelo a mujeres embarazadas, detenidos siendo arrastrados por la nieve y el hielo, trabajadores siendo inmovilizados con las rodillas en sus cuellos –la misma práctica que terminó con la vida de George Floyd–, tasers y gas pimienta contra las multitudes que protestan, y disparos contra las manifestaciones para disolverlas. 

Los cerca de 3.000 agentes federales del ICE que se encuentran en la zona han detenido a 2.000 personas en poco menos de un mes. Secuestros a plena luz del día, familias separadas, violencia física… así es vivir en el gueto de Varsovia de los Estados Unidos del siglo XXI. 

Esta ofensiva está siendo respondida contundentemente desde las calles, y por eso Trump está amenazando con invocar la Ley de Insurrección en Minnesota, una ley de 1807 que otorgaría facultades al presidente para ordenar el despliegue del Ejército y federalizar la Guardia Nacional para reprimir toda protesta. “Si los políticos corruptos de Minnesota no obedecen la ley y detienen a los agitadores profesionales y a los insurrectos que atacan a los patriotas de ICE, que solo intentan hacer su trabajo, aplicaré la Insurrection Act, como han hecho muchos presidentes antes que yo, y pondré fin rápidamente a la farsa que está teniendo lugar en ese estado que en su día fue grande” ha dicho Trump. No se corta ni un pelo. El objetivo está claro: sentar las bases para una violencia todavía mayor y, si es necesario, imponer una dictadura militar en un Estado cuyas tradiciones obreras son enormes y cuya respuesta social hoy en día está aumentando la temperatura de la lucha de clases e inspirando a millones.

Hay que extender el ejemplo de Minnesota: ¡pararlo todo para derrotar al ICE!

Entre las 30 organizaciones que se han sumado a la convocatoria del 23 de enero destacan Black Lives Matter Twin Cities, Communities United Against Police Brutality, Immigrant Defense Network, No Kings Coalition MN, Workers Strike Back, el DSA, y también sindicatos como el Amalgamated Transit Union 1005 (el sindicato más grande entre los trabajadores del transporte público), CWA Local 7250 (trabajadores de Rove Pest Control), MFE59 (Federación de Educadores de Minneapolis), SEIU 26 (sindicato que agrupa a conserjes, guardias de seguridad, limpadores…), UNITE HERE Local 17 (hostelería)…   

Cada hora que pasa, hay más y más plataformas adhiriéndose al comunicado que exige que el ICE debe abandonar Minnesota inmediatamente, que el asesino de Renée Good tiene que ser juzgado ejemplarmente y que no haya fondos federales adicionales para el ICE en el próximo presupuesto, es decir, derogar la denominada Ley de la Belleza de Trump, que otorga 75 mil millones de dólares adicionales en cuatro años para su escuadrón de choque. 

Lo que está en juego es mucho. Esta banda paramilitar supremacista, que incluye a miembros de los Proud Boys, el Patriot Front y otras bandas neonazis, que se cubre el rostro y se niega a identificarse y que cuenta con “inmunidad absoluta”, tal y como prometió J.D. Vance, quieren aplastar no solo a la comunidad migrante sino al conjunto de la clase obrera y los jóvenes e imponer el terror para que los grandes capitalistas y la oligarquía financiera yanqui pueda continuar con negocios y sus planes imperialistas.

Por eso, la respuesta tiene que estar a la altura y, sin duda, el llamamiento a la huelga en Minnesota marcará un antes y un después. La tarea es clara: todas las secciones sindicales tienen que unirse a esta convocatoria, organizar asambleas en los puestos de trabajo para que el 23 de enero haya un paro laboral lo más extendido posible, movilizar en todos los barrios e institutos, y hacer un llamamiento a acciones de solidaridad, protestas, paros… en todas las ciudades del país ese mismo día. 

El 20 de enero, coincidiendo con el primer aniversario del regreso de Trump a la Casa Blanca, se están convocando manifestaciones que seguro serán masivas de nuevo. Las marchas del No Kings, los paros estudiantiles espontáneos que se están sucediendo, la defensa armada de las comunidades negras y latinas para no permitir que el ICE ponga un pie en estos barrios… demuestran que las condiciones para convocar una huelga general nacional están dadas. 

Mientras los Demócratas siguen insistiendo en que la vía legal es la solución, retratando su incapacidad y su falta de voluntad para frenar a Trump, millones de personas han llegado a la conclusión de que solo podemos confiar en nuestras propias fuerzas. Así es como se conseguirá expulsar al ICE, el juicio y castigo para el asesino de Renée, Jonathan Ross, la abolición del ICE y que todo su presupuesto vaya a financiar escuelas públicas y viviendas asequibles, el cierre de todos los centros de detención y el fin de las deportaciones.

Desde el Sindicato de Estudiantes Izquierda Revolucionaria Internacional enviamos todo nuestro apoyo y fuerza a la huelga general en Minnesota y al conjunto de los oprimidos y oprimidas que están protagonizando un capítulo de resistencia inspirador en el corazón del capitalismo mundial. En EEUU y en todo el mundo, el único camino contra el imperialismo y la extrema derecha es la lucha de masas y la organización de clase.

ICE out! Fuck Trump!

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