Raquel y Vicente, dos conocidos activistas, han sido llamados a juicio por defender las barriadas de la violencia policial

La represión desatada contra la clase trabajadora en Cádiz el pasado mes de noviembre fue proporcional a la lección de dignidad obrera que los trabajadores y trabajadoras del metal protagonizaron. Durante nueve días la Bahía fue tomada por los antidisturbios y las pelotas de gomas y gases lacrimógenos para atacar manifestaciones o tanquetas en barriadas para amedrentar a la población fue la tónica general.

Pero la violencia policial no terminó con el fin de la huelga. Tras ello empezaron las detenciones de vecinos y vecinas, detenidos en sus propias casas o incluso cuando llevaban a sus hijos al colegio. El mensaje que el Estado y la patronal quería enviar estaba claro: si te atreves a defender tu pan y el de tu familia puedes dar con tus huesos en la cárcel.

Ahora, apenas a unas semanas de cumplirse un año de la huelga que puso a todo un pueblo en pie, han llamado a declarar a dos activistas de la Bahía, Raquel y Vicente, por haber participado en las protestas del metal. Un escándalo mayúsculo que pretende utilizar como cabeza de turco a dos reconocidos luchadores para atemorizar al movimiento obrero gaditano. Raquel y Vicente han tenido que testificar por aparecer en dos vídeos que se hicieron virales en las redes sociales donde se puede ver la desproporcionada respuesta policial y el intento de los vecinos por proteger sus barrios.

¡Derogación de la Ley Mordaza y Marlaska dimisión!

No sólo es una vergüenza que se juzgue y se pretenda condenar a quienes salimos a luchar y a defender nuestros derechos. Como muchas veces hemos gritado desde las calles: ¡protestar no es un delito! El bochorno mayúsculo es que vaya a ser el Gobierno del PSOE y Unidas Podemos el que vaya a llevar a estos dos activistas a declarar bajo el amparo de la Ley Mordaza. No sólo Marlaska y el Ejecutivo enviaron a las fuerzas represivas el año pasado para aplastar la huelga y garantizar la paz social, ¡sino que ahora parece que quieran venganza! Grande-Marlaska no puede seguir ni un minuto más como ministro. ¡Dimisión ya!

Los delitos por los que se les juzga parecen una broma de mal gusto: intimidación y revelación de secretos. Intimidación sí que hubo, ¡pero por parte de la policía cuando entraron con las tanquetas en nuestros barrios! ¡Cuando madres y padres tenían que ir a proteger a sus hijos a las escuelas porque llovían las pelotas de goma! Es un despropósito que revela con claridad la persecución política que Raquel y Vicente están sufriendo.

El viernes 23 se celebró el primer juicio por el que le piden a Vicente (extrabajador del astillero y jubilado de 67 años) 6 meses de cárcel y 330 euros de multa en concepto de indemnización al mismo antidisturbio que le golpea con la porra y lo tira por el suelo. Así es la justicia clasista y sus defensores.

Un aviso a navegantes

Tenemos muy claro que estos juicios no son sólo un juicio a Raquel y a Vicente. Intentar castigar a todos los trabajadores que el pasado mes de noviembre salieron a luchar de forma ejemplar. Utilizan a dos reconocidos activistas para enviar un mensaje a toda la clase obrera gaditana y del conjunto del Estado. Pero no vamos a permitir que nos encarcelen en el miedo. Desde Izquierda Revolucionaria y el  Sindicato de Estudiantes enviamos todo nuestro apoyo a Raquel y a Vicente. Estamos a vuestro lado para evitar la injusticia que quieren imponeros. No permitiremos este montaje orquestado por la patronal y la policía (y avalado por el Gobierno central). Si tocan a uno nos tocan a todos.

¡Absolución sin cargos de Vicente y Raquel!


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