“El feminismo, los pensionistas y el caso de Altsasu han sido un modo de despertar para la sociedad y de decirle al sistema: hasta aquí”

El caso de los jóvenes de Altsasu y las gigantescas movilizaciones por su liberación y por el fin de los montajes policiales se han convertido en un símbolo de lucha y de denuncia de un aparato judicial al servicio del sistema. Los compañeros y compañeras de Ezker Iraultzailea queremos aportar a esta lucha con una campaña de apoyo a nivel internacional en la que puedes participar y difundir.

Entrevistamos a Bel Pozueta y Amaia Amilibia, madres de los jóvenes de Altsasu Adur y Jon Ander. Les mandamos nuestro agradecimiento y todo el apoyo a ellas, y a todos los jóvenes, madres y padres y amigos, en la lucha contra este montaje.

Ezker Iraultzailea.- Han pasado más de dos años desde aquel otoño de 2016. ¿Cómo veis ahora estos acontecimientos y el camino recorrido?

Bel.- Muy lejos, han pasado tantas cosas… Como si hubiera venido un tsunami, nos ha pasado por encima y nos ha arrastrado. La sensación es de no poder controlar nada. Y a pesar de no poder controlarlo, tienes que responder. No podemos quedarnos en casa, no podemos dejarlo pasar y tenemos que enfrentarnos a esto.

Amaia.- Con mucho dolor. Recibimos una buena bofetada. Hemos andado intentando levantar cabeza, trabajando mucho. En nuestro caso, tras esa noche nuestras vidas han cambiado...

Bel.- Muchísimo.

Amaia.- Son tantas las cosas que hay que hacer… cada día dedicándole tiempo a todo esto.

EI.- ¿Cómo ha transcurrido el proceso judicial?

A.- Muy duro. Al principio, en el terreno jurídico planteábamos claramente que esto no era un caso de terrorismo y que, por lo tanto,  se debía instruir en Nafarroa. La Audiencia Navarra nos dio la razón, pero el Supremo dijo que “pudiera ser” que se hubieran cometido delitos de terrorismo y dejó abierta la puerta. Es por ello que finalmente el caso se ha juzgado en la Audiencia Nacional.

Los derechos de nuestras hijas e hijos han sido vulnerados en más de una ocasión. Tanto la constitución, como  la Declaración Universal de los Derechos Humanos reconocen  el derecho al juez natural; pero, en nuestro caso no hemos tenido ese derecho, ni muchos otros como la presunción de inocencia…etc.

Los sucesos ocurridos aquella noche no han sido lo importante,  desde el principio hemos querido presentar pruebas y testigos que ponían en evidencia la versión de los agentes y sus parejas, pero han sido rechazados en más de una ocasión.

B.- Sí. Ha sido un caso de excepción por cómo han respondido desde el principio los medios, los políticos, por cómo ha estado en todo momento y lugar la Guardia Civil diciendo la última palabra, y también la primera. Nos llevaron a la Audiencia Nacional. ¿Qué íbamos a esperar de allí? Pues una respuesta de excepción. A pesar de quitarnos la acusación de terrorismo, la pena impuesta fue un castigo tremendo. Trece años es una barbaridad.

EI.- ¿Por qué este montaje?

B.- Por un lado, está de dónde venimos y el planteamiento político que había en Euskal Herria. Algunos han utilizado durante mucho tiempo a ETA para focalizar ahí contra quién ir y así justificar ciertas políticas. También, políticamente aquí hay un gobierno del cambio. En cuatro años ha habido un cambio, no sé hasta qué punto, pero ha habido un cambio. Y tanto UPN, como PSOE y PP han usado nuestro caso para ir contra ellos. Si unes esos factores con la política que hay en el Estado español, nuestro caso se convierte en un caso ejemplarizante: “cuidado con lo que haces, porque mira lo que te puede pasar”.

A.- Necesitaban una excusa. No podemos olvidar que por aquel entonces el PP estaba en minoría, era la segunda vez que se hacían elecciones, y se hablaba de unas terceras… En aquellos días le dieron al  suceso de Altsasu un tratamiento sobredimensionado en los medios de comunicación. El mismo  Rajoy escribió  un  tuit en el que decía que “esto no va a quedar así”. Se quería desviar la atención a otra parte. Es muy duro para una madre ver que nuestros hijos sean las cabezas de turco. Siempre hemos dicho que no queremos ni héroes ni mártires. Y ahora ya no sé lo que somos…

Es un coletazo de la época histórica que hemos vivido. Es que sin ETA y sin Catalunya, ¿de qué van a hablar los políticos? Sin embargo todos sabemos que hay miles de problemas para hablar y solucionar, pero siempre es más fácil hablar y echar la culpa de todo a los nacionalismos y falsas agresiones.

EI.- Ha habido movilizaciones históricas en solidaridad. ¿Cómo valoráis el apoyo recibido?

B.- Ha sido tremendo. Tremendo. El apoyo que hemos recibido, la fuerza y la energía y el cariño, y la que estamos recibiendo. Durante dos años, y sigue siendo increíble. Y debemos continuar ahí.

A.- Y estamos conociendo a gente muy maja, gente muy de izquierdas… La solidaridad también ha servido para llevar mejor nuestro dolor. Pero para la fiscalía esto es uno de los argumentos para el peligro de fuga: la solidaridad que estamos teniendo ante esta gran injusticia.  Es tremendo, según fiscalía ese es uno de los motivos por los que deben estar  en la cárcel aunque no tengan antecedentes.

B.- Nuestro caso también ha supuesto una activación social muy grande. El feminismo, los pensionistas y el caso de Altsasu han sido un modo de despertar para la sociedad. Y de decirle al sistema: hasta aquí. Muchos jóvenes no han vivido las movilizaciones y la conciencia social de otros tiempos y con esto han conocido una razón para levantarse. Han ido a las manifestaciones junto con sus abuelos, madres y padres… También de esto sacarán sus reflexiones y conclusiones.

EI.- ¿Cómo está ahora la situación y cómo planteáis continuar adelante?

A.- La fiscalía ha pedido que se acuse a nuestros hijos de delito de terrorismo. A pesar de que se ha rechazado en la sentencia, la fiscalía lo ha recurrido.

B.- Nosotras también hemos recurrido la sentencia, y estamos a la espera de la respuesta ante la sala de la Audiencia Nacional. Pero, de los tres integrantes del tribunal dos tienen relación directa con guardias civiles condecorados, así que no hay modo de garantizar objetividad. Sabemos que no lo van a aceptar y seguiremos el camino judicial, otra vez el Supremo, el Constitucional, Europa…

Mientras tanto nuestros hijos continúan en la cárcel. Es una cuestión que estamos denunciando cada vez más alto. Están usando la prisión preventiva para aumentar la pena. Como con los catalanes. Es igual. Por un lado, alargando los procesos judiciales y, por otro, imponiendo prisión preventiva.

Ahora tenemos que reunirnos y unirnos. Nosotras somos las madres y padres y también está la plataforma, que va junto a nosotras y que hacen un gran trabajo. Tenemos que decidir la perspectiva, definir los objetivos y ver cómo avanzamos.


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