Organicemos la lucha en las calles para echar a Albiol

Este nueve de diciembre la precariedad ha vuelto a matar en Badalona. Tras el drama del edificio de SantRoc del año pasado, un nuevo incendio en la ciudad ha dejado 3 muertos y 23 heridos en una nave abandonada desde hace 15 años en la calle Tortosa en el barrio del Gorg, en la que malvivían decenas de personas.

Desde Izquierda Revolucionaria queremos manifestar nuestro más sincero pésame a las familias de las personas fallecidas y trasladar todo nuestro ánimo y solidaridad a los heridos y al conjunto de las familias afectadas. Denunciamos el  despreciable ataque racista que el alcalde de la ciudad, Xavier García Albiol, está lanzando contra las familias trabajadoras. Este desastre tiene responsables y Albiol es uno de ellos, y por supuesto se podría haber evitado.

El derecho a una vivienda digna está secuestrado por bancos e inmobiliarias

La nave era el único techo para más de 150 personas que vivían en condiciones de extrema pobreza -y lo ha sido para decenas más que han vivido allí durante incluso 10 años-, en su mayoría personas de origen subsahariano -muchas de ellas de Senegal- sin opción a empleos dignos o viviendas sociales.

Muchos no tienen papeles y sobreviven de la recogida de chatarra y la venta ambulante. Y los que los tienen o carecen de trabajo o este no les da para costearse un alquiler, independientemente de si tienen o no contrato.

Estas son las horribles condiciones de vida que padecen muchos trabajadores y trabajadoras inmigrantes, como saltó a primera plana en verano con los temporeros de Lleida y Huelva.

Lo cierto es que el acceso a una vivienda digna supone un grave problema para las familias trabajadoras, cebándose con los sectores más desprotegidos entre los que destacan los migrantes.

La supuesta prohibición de los desahucios es pura propaganda. En Badalona, incluso hemos visto en plena pandemia cómo una familia sin alternativa habitacional y con síntomas de Covid-19 fue desahuciada en el barrio de SantRoc.

La realidad es que miles de familias trabajadoras están amenazadas con ser desahuciadas. A  las inmobiliarias y los grandes bancos no les importan las vidas de los trabajadores (y menos si son inmigrantes pobres), sino sus beneficios.

García Albiol: un fascista al servicio de los especuladores inmobiliarios

El discurso xenófobo y racista de Albiol es conocido por todos. De hecho, cuando el pasado mayo regresó a la alcaldía badalonesa, a pesar de existir una mayoría de izquierdas, recuperó su famoso eslogan de “limpiar Badalona”.  Hace pocos meses, según habitantes de la nave siniestrada, la visitó acompañado de la policía para amenazarles con echarlos del edificio.

García Albiol y el Ayuntamiento de Badalona han hostigado durante meses a los habitantes de la nave a través de controles policiales y la reaccionaria Ley de Extranjería.

El acoso ha llegado tan lejos que incluso ¡les cortaron el agua! Como denunciaba una mujer que vivía en la nave: ¡si hubiesen dispuesto de agua ellas mismas podrían haber apagado el incendio!

Al poco de conocerse la desgracia, García Albiol decía de las víctimas que ¡“eran personas conflictivas que creaban problemas”! ¡Justificaba este auténtico asesinato criminalizando al colectivo subsahariano y de paso a todos los inmigrantes de Badalona asociándolos con drogas y violencia!

Es un escándalo mayúsculo. Inmediatamente las asociaciones vecinales y populares del barrio han desmentido categóricamente estas afirmaciones. La demagogia racista de Albiol pretende ocultar que la nave está ubicada en una de las zonas afectadas por su nuevo plan urbanístico que engloba el Parque del Gorg y el Canal del Puerto de Badalona, y con el que sus amigos los empresarios inmobiliarios ya se están frotando las manos viendo el enorme negocio especulativo que pueden realizar gracias a la corrupción, el clientelismo y el dinero público que Albiol les ofrece.

Tal y como ha dicho Lamine Sarr, portavoz del Sindicato Popular de Vendedores Ambulantes de Barcelona, ¡el incendio de la nave es un auténtico crimen de Estado!

¿Cómo se combate a Albiol y a la extrema derecha?

Pero para combatir a este reaccionario y sus políticas y propaganda racista es necesario pasar de las palabras a los hechos. No basta simplemente con denunciar a Albiol. La realidad es que dicha nave llevaba ocupada en esas condiciones, sin luz y sin agua, 10 años.

Es cierto que bajo el Ayuntamiento del cambio de Dolors Sabater se estableció un servicio asistencialpara los ocupantes través de Cruz Roja y Caritas, que Albiol desmanteló nada más volver al Ayuntamiento. Sin embargo, siguieron sin luz y agua porque “la ley no lo permitía”, y no hubo ningún plan para realojarles en viviendas dignas o garantizar que tuvieran papeles y un empleo con el que ganarse la vida.

Y lo mismo podemos decir respecto a la Generalitat o al actual Gobierno PSOE-UP, que además de condenar lo hechos pueden y deben tomar medidas que pongan en evidencia a Albiol y que garanticen los derechos y la vida de todos los inmigrantes afectados.

La mejor forma de combatir a la extrema derecha, y a elementos como Albiol, es demostrar que sí hay una alternativa. Sí se expropiaran las miles de viviendas en manos de bancos e grandes inmobiliarias y se estableciera un parque público de vivienda, nadie tendría que alojarse en una nave abandonada sin luz y sin agua. Si se derogara la Ley de Extranjería, muchos de estos inmigrantes podrían acceder a un trabajo con derechos y unas mínimas condiciones laborales. La política realista que se excusa detrás de la ley para justificar no tomar medidas, resulta impotente a la hora de acabar con una miseria que se acaba de cobrar 3 muertos y casi 25 heridos.

Hay que recordar además que Albiol y el PP solo tienen 11 de los 27 concejales del Ayuntamiento de Badalona, y que por supuesto podría no estar gobernando si las diferentes fuerzas de izquierdas lo hubieran impedido. Es cierto que PSC ha mostrado muy pocos escrúpulos respecto a este racista, contando en la moción de censura de 2018 con sus votos para hacerse con la alcaldía. Sin embargo, posteriormente, la CUP y Dolors Sabater cometieron un error al no conceder sus votos a la candidatura acordada por el resto de fuerzas de izquierdas, incluidos tres concejales de su propia coalición (BadalonaValenta[1]). Es necesario rectificar esta situación, y echar inmediatamente a Albiol de la Alcaldía.

¡Ni un paso atrás en la lucha contra el racismo! ¡Las vidas de los trabajadores importan!

Pero además, para echarle, es necesario impulsar y organizar la lucha en las calles, tal y como están haciendo los propios afectados. Son estas manifestaciones antirracistas que estamos viendo en Badalona, de las propias víctimas, las que están conmoviendo a la población y poniendo en el punto de mira a Albiol y su Gobierno. Como muestran las movilizaciones antirracistas de junio y en defensa de una vivienda digna en Badalona, ¡tenemos fuerza para derrotar a Albiol y a sus políticas!

La izquierda en el Ayuntamiento de Badalona, especialmente la CUP y Badalona en Comú, debe estar a la altura de las circunstancias, impulsar la lucha  y desplegar una campaña de solidaridad con los inmigrantes afectados que enfrente la propaganda y mentiras racistas de Albiol. Solo mediante la lucha en la calles, y mediante políticas consecuentes de izquierdas, podremos enfrentar esa peligrosa demagogia racista que trata de dividirnos y enfrentarnos.

Debemos organizarnos en los barrios de la ciudad en comités antirracistas y antifascistas, con un plan de lucha que incluya nuevas manifestaciones con el que señalar directamente a la derecha y a los empresarios, los verdaderos responsables de nuestros problemas, que intentan dividirnos a los trabajadores y enfrentarnos entre nosotros según nuestro color de piel, origen o religión.

Para acabar con el racismo que golpea a los trabajadores y trabajadoras migrantes, desde Izquierda Revolucionaria luchamos por:

• ¡Hay que echar a Albiol y el PP de la alcaldía!

• Por un Ayuntamiento de izquierdas que expropie los miles de pisos vacíos propiedad de las inmobiliarias y que establezca un parque de vivienda pública para garantizar el derecho a un techo digno para las familias trabajadoras.

• Regularización ya de los trabajadores y trabajadoras inmigrantes y ofreciéndoles alternativas habitacionales y laborales, para garantizar unas condiciones de vida dignas. Derogación de la Ley de Extranjería, cierre de los CIE y los centros de menores extranjeros, que son auténticas cárceles.

• Depuración de racistas y fascistas todos los cuerpos policiales y represivos y de todas las instituciones.

¡Tenemos que unir fuerzas contra la derecha y los empresarios y su racismo!

¡No pasarán!

 

[1] Coalición formada por ERC, CUP y Guanyem Badalona en Comú.

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