Estudiar en la universidad no es cosa fácil para los hijos de la clase obrera: en la mayoría de los casos tenemos que trabajar y estudiar a la vez, lo cual nos pone difícil aprobar el curso completo y nos hace entrar en un círculo vicioso: si no apruebas no tienes beca, y sin beca tienes que trabajar. Uno podría pensar que al terminar la carrera todo este esfuerzo tiene su recompensa, pero la realidad es otra.
Este es mi caso, pues tras años de estudio en la universidad me encuentro sin trabajo de ningún tipo y es interesante lo que desde la administración, vía Servicio Público de Empleo Castellano-Manchego (SEPECAM) nos ofrecen:
1) Acudo convocado a una reunión para "licenciados en desempleo" a la que estoy citado a las 13h. junto a una tanda de otros cincuenta jóvenes parados, enseguida nos damos cuenta de que llevan toda la mañana reuniéndose con jóvenes licenciados en paro. El consejo de la técnica de orientación laboral es contundente: "No os desaniméis porque el que quiere trabajar al final lo consigue". Para ello nos pone el ejemplo de una joven que tras realizar su tercer máster universitario al final ha conseguido un empleo... Lo que no dijo esta señora es en qué condiciones, con qué salario y por cuánto tiempo habían contratado a esta joven titulada tras su tercer máster* a precio de oro... ¿Tal vez con contrato de obra y servicios, haciendo horas extras por la cara y cobrando poco más de 600 euros al mes? Aunque todos imaginamos que así era, la técnica de orientación tuvo a bien no decirlo para no desanimarnos.
2) En mi segunda cita con el servicio de Orientación del SEPECAM, la solución del orientador de turno fue más clara: "Os aconsejo tal y como están las cosas en este país y la perspectiva de futuro que hay, que busquéis trabajo fuera". Simple, llano y directo: el consejo del experto del Servicio Público de Empleo es la emigración.
3) Para paliar el desempleo y fomentar la contratación de jóvenes licenciados/as, el SEPECAM ofrece a la empresa privada una subvención de 3.000 euros para contratos de licenciados en prácticas por una duración mínima de 6 meses. Al final conseguí un trabajo por esta modalidad en una fundación privada "sin ánimo de lucro", cobrando 625 euros y con categoría de auxiliar administrativo de segunda (lo cual era un claro fraude de ley siendo un contrato de prácticas para licenciados). Hay que decir que esta fundación, dirigida por una ex diputada del gobierno regional, servía sólo para contentar a esta vieja gloria por sus servicios prestados, complicidades y amistad personal con ciertos dirigentes. El dinero de las subvenciones, que se ahorraba en pagar salarios dignos a sus trabajadores, se lo gastaba en viajes y cenas con amigos, sin nada que temer, porque al final la gente ante la que rendir cuentas eran "colegas".
Además de hacer un trabajo presupuestado en la subvención para tres licenciados teniendo que echar las correspondientes horas extras sin pagar, a los seis meses (necesarios para que la empresa cobre el regalo de los 3.000 euros) me vi en la calle sin trabajo, pero esperando denunciar las irregularidades (contrato de licenciado en prácticas con categoría de auxiliar administrativo de segunda) para que esta entidad "sin ánimo de lucro" no cobrase la subvención.
Pero mi tercer contacto con el Servicio Público de Empleo regional fue aún más bestia: Tras contar mi historia al funcionario de turno, éste se indigna y llama por teléfono a su superior para que semejante fraude de ley no quede impune. La respuesta telefónica del superior es que yo debería dar las gracias porque con mi titulación y los tiempos que corren me hayan dado trabajo, y confirma al funcionario que sí van a subvencionar este fraude de ley y tantos otros casos idénticos, "porque son órdenes de arriba" y lo importante es que los jóvenes salgan de las listas del paro.
Siguiendo esta lógica, en Castilla-La Mancha los jóvenes titulados son contratados, de manera generalizada, por 6 meses cobrando 625 euros a través de un contrato fraudulento subvencionado por la administración regional, en el que a la empresa privada le sale gratis contratar personal altamente cualificado con salarios de personal no-cualificado; el sueldo mísero lo pagamos todos con dinero público, pero el beneficio de nuestro trabajo se lo lleva la empresa privada.
Ante esta insufrible situación los "expertos" de la tele (esos estómagos agradecidos con carrera) ya han encontrado la solución para que no haya universitarios en paro o con trabajos basura: volver al tradicional sistema de "que estudien los de siempre", que es decir los hijos de los ricos. La única alternativa que nos queda a estudiantes, parados y trabajadores explotados es organizarnos y hacerles frente, cuanto antes mejor.

* El negocio organizado en torno a másters y posgrados universitarios (sobre todo tras el proceso de Bolonia) a costa de los estudiantes es un sector en auge para aprovecharse de nuestra búsqueda desesperada de trabajo. Hoy en día las licenciaturas y diplomaturas están tan devaluadas que sin pagar uno o varios másters a precios desorbitados no puedes aspirar más que a trabajos basura u opositar... Pero como el gobierno redujo la tasa de reposición de funcionarios en un 90% (en consonancia con esta filosofía que defienden patronal y la UE de que la crisis la tenemos que pagar los pobres) ya no tenemos ni esa salida...

 



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