¡La lucha no ha terminado, la lucha se puede ganar!

Durante tres semanas Baleares ha vivido jornadas históricas de lucha en defensa de la educación pública y contra las imposiciones del PP. La huelga indefinida del profesorado ha contado con el apoyo masivo de familias, estudiantes y trabajadores en general. Algo que se ha visto en las concentraciones, protestas espontáneas y, por supuesto, en la multitudinaria manifestación del 29 de septiembre. Esta lucha se ha convertido en un referente y en un ejemplo para todos los que defendemos la educación pública. La organización democrática de los profesores en la Assemblea de Docents, la organización de una caja de resistencia para sostener la huelga, y lograr la implicación del conjunto de la sociedad en Baleares han sido puntos clave para llevar la lucha a un nivel extraordinario.

La plataforma reivindicativa asumida por la Assemblea de Docents (assembleadocentsib.blogspot.com.es) es muy completa: retirada de la TIL (norma que elimina la inmersión lingüística en catalán con la excusa del plurilingüísmo), retirada del Decreto de Convivencia y Símbolos (que prohíbe la utilización en centros de la senyera, la bandera que simboliza el catalán), suspensión de los expedientes abiertos a tres directores, becas de transporte y comedor efectivas, recuperación de las plantillas, sustitución inmediata de bajas, bajas 100% remuneradas, no al despido de interinos en julio y agosto, recuperación de complementos salariales, y retirada de la ley Wert. Pero, además, como ellos dicen, “no sólo está en peligro la educación. La lista es larga, larguísima (…). El Govern de Bauzá, [del PP] ataca sin piedad todos los servicios públicos: la educación, la sanidad, la atención a la dependencia, los servicios sociales, la Administración Pública, los servicios de extinción de incendios” (manifiesto leído en la manifestación del 29 de septiembre). El mismo manifiesto denuncia las 12.000 familias que viven bajo el nivel de la pobreza.
No se puede entender el enorme éxito social de esta lucha, más allá de las reivindicaciones totalmente justas, sin valorar su organización por parte de una asamblea realmente democrática, luchadora, que expresa las ansias de participación directa y decisiva de los trabajadores. Tampoco se puede entender sin poner en su justo término la adopción de métodos del sindicalismo de clase, combativo, revolucionario: la caja de resistencia (¡que ha llegado hasta los 400.000 euros!), la extensión de la lucha (sumando de forma masiva y consciente a estudiantes, padres y trabajadores en general), la determinación… Toda una lección de cómo el sindicalismo combativo, y no el de despacho y moqueta, sí puede desenterrar y movilizar todo el enorme potencial subterráneo de lucha de la clase obrera.
Las calumnias y amenazas del Govern de Bauzá (avisando de la creación de listas negras de profesores); la represión contra piquetes informativos de estudiantes y el acoso policial a todo estudiante al que vieran por la calle; la depuración de inspectores favorables a la huelga; el intento de ningunear a la Assemblea de Docents, no invitándole a las primeras reuniones de negociación (aunque tuvieron que rectificar); el también fracasado intento de enfrentar a profesores con padres. Nada ha podido con la tremenda fuerza de esta lucha. Efectivamente, el 29 de septiembre ocurrió un hecho histórico en Baleares. Cien mil personas convirtieron Palma de Mallorca en un clamor. Miles más se manifestaron en Menorca, Ibiza y Formentera.

¡Por una huelga general de todos los trabajadores en Baleares en defensa de la Educación Pública! ¡Confluyamos en la huelga estatal del 22 al 24 de octubre!

Precisamente, si el PP en Baleares, a pesar de su enorme debilidad, no ha querido ceder en las reivindicaciones de los docentes ha sido por el temor al contagio al resto del Estado. El PP y la patronal son conscientes de que una victoria del movimiento en Baleares sería un enorme estímulo para la lucha —y para poner en práctica los mismos métodos— en el resto del Estado; sería un peligroso ejemplo para todos los que estamos preparando la huelga del 22, 23 y 24 de octubre: el mensaje de que “sí se puede ganar” se extendería como la pólvora dando más fuerza al movimiento de profesores, padres y estudiantes.
El 6 de octubre el Comité de Huelga de la Assemblea de Docents en Baleares anunciaba en un comunicado la suspensión temporal de la huelga indefinida que iba ya por su tercera semana. Desde la mayor parte de los medios de comunicación han utilizado la noticia para —alterando completamente la naturaleza del comunicado emitido— intentar crear la mayor confusión posible al respecto y lanzar el falso mensaje al resto del Estado de que la lucha estaba perdida y cerrada. ¡Nada que ver con la realidad!
No es la primera vez que leemos crónicas de los grandes medios de comunicación que tratan de envenenar y confundir sobre lo que realmente está ocurriendo en Baleares y es nuestra obligación denunciarlo y combatirlo públicamente.
Desde el Sindicato de Estudiantes hemos manifestado todo nuestro apoyo a esta lucha desde su inicio. Seguimos aprovechando las miles de asambleas que estamos celebrando en institutos y universidades en todo el Estado para convocar la huelga del 22 al 24 de octubre, hemos difundido y llamado a la solidaridad activa con la comunidad educativa balear, explicando que el camino de la lucha en Baleares era el ejemplo a seguir en todo el Estado, aprobando resoluciones de apoyo y llamando a fortalecer la caja de resistencia. Al fin y al cabo, los compañeros en Baleares están defendiendo lo mismo que cientos de miles de jóvenes y trabajadores defendemos en todo el Estado: el derecho a una educación pública y de calidad frente a los recortes del Partido Popular.
Pensamos que a pesar de la campaña venenosa de los medios de comunicación la lucha en Baleares, al igual que en el resto del Estado, se puede ganar. Para lograrlo un avance extraordinario sería extender y ampliar la movilización. En primer lugar a todos los trabajadores de Baleares, que ya han dejado clara su voluntad de participación con la masiva movilización en apoyo a la comunidad educativa en la histórica manifestación del 29-S.
En este sentido la convocatoria de una huelga general de 24 horas en Baleares por parte de CCOO, UGT y STEi no cabe duda de que sería recibida con gran entusiasmo por el conjunto de los trabajadores, dándoles la oportunidad de contribuir con más fuerza al aislamiento y debilitamiento del Gobierno de Bauzá, a la vez que quedaría redoblada la defensa de la escuela pública. La continuidad de la movilización educativa podría concretarse en la confluencia con la lucha por la escuela pública a nivel estatal en la huelga de los próximos 22, 23 y 24 de octubre, dándole una nueva dimensión y ampliando las fuerzas de la movilización.
La lucha contra la LOMCE, el tasazo, el Decreto de Becas, los despidos al profesorado y al personal laboral de los centros educativos, los ataques a los derechos democráticos más básicos y todos los recortes que pretenden demoler la educación pública, son los mismos que tenemos que combatir en Baleares y en todo el Estado.

¡Golpeemos todos juntos hasta tumbar todos los ataques del PP a la escuela pública!

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