Tan solo unos días después de que el Tribunal Supremo, fruto de la incansable lucha que el feminismo combativo ha librado durante los últimos años, reconociera finalmente el caso de La Manada de Navarra como agresión y no como abuso sexual, la justicia machista y patriarcal vuelve a echar un pulso a las y los que luchamos por una vida digna libre de violencia machista.

Este jueves 4 de Julio se ha reanudado el juicio contra la Manada de Manresa, un grupo de 7 hombres, actualmente en libertad condicional, que violaron a una menor de 14 años en el año 2016 en Manresa, Barcelona. Siguiendo el ejemplo del Tribunal Superior de Justicia de Navarra (TSJN) con los 5 violadores de La Manada, la Fiscalía acusa a estos individuos de delito por abuso sexual y no por violación. Pero parece que es necesario recordar a esta judicatura franquista qué es una violación. Si un hombre adulto traslada a la menor, intoxicada de un botellón, a una fábrica abandonada hasta una caseta vieja, donde la viola, eso no es abuso, es violación. Si acto seguido avisa a sus seis amigos, mayores de edad, para penetrarla por turnos de 15 minutos cada uno, “y sin tardar”, eso es una violación. ¡Qué vergüenza y qué escándalo que ante estos hechos la fiscalía únicamente hable de “abusos”!

Pero lo peor es que no sólo no se les acusa por violación, sino que encima se culpa a la victima de esta agresión aborrecible por “no haberse resistido lo suficiente” al encontrarse bajo los efectos del alcohol y las drogas. Una vez más esta justicia muestra su verdadera cara y protege a los culpables mientras culpa a las víctimas.

Esto es una auténtica provocación a las y los que hemos hecho justicia contra los violadores de La Manada de Navarra y deja muy claro cómo la sentencia del Tribunal Supremo condenándoles por violación no es el reflejo de ninguna regeneración del aparato judicial, sino de la lucha en las calles. Esta movilización extraordinaria de las mujeres jóvenes y trabajadoras junto a nuestros compañeros ha puesto en tela de juicio la “justicia” bajo el sistema capitalista, un sistema que nos oprime y humilla cada día. Por eso, esta nueva Manada nos vuelve a confirmar que el látigo que castiga especialmente a las jóvenes y mujeres trabajadoras no lo empuñan sólo cinco manzanas podridas, o en este reciente caso, siete. Como hemos gritado una y otra vez en las calles de todo el Estado, ¡la manada es el sistema! Mientras unos nos violan, otros y otras, utilizando las instituciones, los protegen y nos dejan indefensas. No es ninguna casualidad que la menor ante la cercanía del juicio haya sufrido una recaída de “ansiedad, tristeza y miedo”. Es la reacción a la que nos empuja este sistema corrompido que quiere mantener nuestra lucha a raya, ahogándonos continuamente y dándonos unas migajas cada cierto tiempo.

Pero si algo ha demostrado el movimiento feminista estos últimos años es la fuerza arrolladora que tenemos cuando salimos a las calles a defender nuestros derechos y nuestras vidas. Por eso lejos de abandonar las luchas para meternos en casa, seguiremos llenando las calles y señalando a todos y todas las culpables de nuestra opresión. Y eso pasa por expulsar de las instituciones y de la judicatura a todos los y las jueces franquistas y machistas y poner la justicia al servicio de la clase trabajadora, por incluir una asignatura de educación sexual inclusiva y en libertad en el sistema educativo que combata la cultura de la violación y, por supuesto, por acabar con este sistema podrido que protege y ampara la violencia contra nosotras.

¡El lunes 8 de julio todas y todos a las calles!

¡No es abuso, es violación! ¡Yo si te creo!

Madrid: 18h ayuntamiento

Catalunya:

Barcelona: 18h Plaça Sant Jaume

Girona: 18h plaça del Vi

Tarragona 18h Plaça Font

Asturias: 18h ayuntamientos

Bilbo: 18h ayuntamiento

Andalucía:

Sevilla 20h ayuntamiento

Huelva 18h ayuntamiento

València: 18h Plaça ajuntament

Zaragoza: 20h ayuntamiento

Salamanca: 20h Plaza de la Constitución

Palma: 20h Corts

Guadalajara: 20:30h Delegación del Gobierno