Nos explica el éxito de la reciente huelga del metal y el comienzo de una nueva y fundamental lucha contra el cierre y privatización del Grupo Izar, la empresa pública que cuenta con once centros de trabajo radicados en siete comunidades autónomas.Nos explica el éxito de la reciente huelga del metal y el comienzo de una nueva y fundamental lucha contra el cierre y privatización del Grupo Izar, la empresa pública que cuenta con once centros de trabajo radicados en siete comunidades autónomas.

El Militante.— ¿A qué se debe la huelga del 9 de mayo del sector metalúrgico de Sevilla?

Ignacio Sánchez.— El convenio provincial del Metal de Sevilla se estaba quedando en niveles preocupantes, el segundo más bajo de toda Andalucía y en la posición 34 en el conjunto del Estado español, a pesar de ser la provincia de Sevilla el motor industrial de la región. En la preparación de la huelga contra la patronal FEDEME involucramos a delegados sindicales de muchísimas fábricas: el resultado fue que las empresas más importantes pararon por completo. Las 40 empresas del recinto de Izar-Sevilla paramos durante 24 horas sin excepción. En empresas como CASA (aeronáutica), también pararon en solidaridad. Con un sólo día de huelga obtuvimos la gran mayoría de nuestras reivindicaciones, fundamentalmente elevar el convenio al nivel de la media de Andalucía: la subida salarial en los tres años del convenio (2003-05) será del 15%, además de los derechos para las trabajadoras embarazadas y facilidades con el tema de los gastos de transporte. Los trabajadores de Cádiz consiguieron mejorar sus condiciones antes que nosotros porque empezaron a luchar hace bastante tiempo. Tenemos el ejemplo de la magnífica lucha del Campo de Gibraltar de Algeciras hace un año. El metal de Sevilla llevaba muchos años sin luchar. Esta huelga es el primer paso hacia la recuperación de nuestras tradiciones de lucha. En el futuro cercano, el convenio del metal de Sevilla deberá transformarse en lo que siempre tuvo que ser: el referente para los compañeros de toda Andalucía.

EM.— Los trabajadores de Izar-Sevilla estáis empezando una lucha que se anuncia muy dura.

IS.— El 29 de mayo empieza una lucha fundamental para 3.000 trabajadores que dependen del sector naval sevillano. Esta misma lucha tendrán que llevarla también los restantes 17.000 trabajadores que dependen del sector en Andalucía. Es una parte del conflicto internacional del sector naval de toda Europa contra la privatización y la destrucción de los astilleros públicos. La Comisión Europea tiene el plan de desmantelarlo todo y privatizar una parte para la industria militar. El Gobierno del PP es cómplice dentro del Estado español. Al gobierno del PP le arrancamos un compromiso muy claro en el año 2001: un plan industrial para mantener el empleo en los 11 centros del Grupo Izar, frente a la crisis del sector. Está claro también que aquí no quieren darnos trabajo y de hecho han ignorado todos los compromisos. Somos los últimos en el ranking mundial, en Sevilla no se ha contratado ni un barco durante un año entero. El gobierno de Venezuela nos había pedido tres barcos asfalteros para la industria petrolera (PDVSA) y los proyectos estaban listos y aprobados, nada más faltaba la fecha para la entrada en producción. Tras el desgraciado apoyo del PP al golpe de Estado de Caracas el 11 de abril de 2002, el pedido fue anulado y nos quedamos sin trabajo. Omán había pedido barcos gaseros; resultado: otro pedido anulado tras la participación de Aznar en la guerra imperialista. Al tiempo que a nosotros nos pasa esto, en los tres primeros meses del año Japón y Corea han contratado buques por 2 millones de toneladas. La crisis del sector en Europa se llama globalización capitalista. Corea practica el dumping, o sea la competencia a base de la reducción extrema de costes como el capital variable (salarios) y aumento de la plusvalía absoluta (jornada laboral muy larga). Los obreros coreanos están obligados a trabajar 50 horas semanales por unos salarios de miseria: de esta forma los patronos coreanos se han hecho con el 67% del mercado mundial. EEUU y Japón practican un fuerte proteccionismo. La globalización y el proteccionismo son dos caras de la misma moneda capitalista. Los agentes europeos del capital, Prodi y Aznar entre otros, nos condenan: ni el gobierno español ni la Comisión Europea han querido adoptar las medidas que pedimos: unas contra el dumping y otras a favor de los armadores.

EM.— ¿ Es correcto decir que los dueños burgueses de la UE quieren desmantelar todo el sector público industrial europeo?

IS.— Sí, lo están haciendo conscientemente. Hasta ahora se habían movido de forma oculta, pero ahora vemos claramente por dónde van los tiros. Quieren potenciar el sector privado bajando las condiciones de trabajo a niveles de hace décadas. Es lo que hicieron con la industria aeronáutica: consorcios privados con presencia pública minoritaria entre los accionistas, hasta la completa privatización. Hace sólo pocos días el Parlamento europeo aprobó un consorcio de empresas navales para construir 17 fragatas: Fincantieri (italiana, pública al 51%) y Chantière de l’Atlantique (pública francesa). Las condiciones que la Europa capitalista pone ante el desarrollo de los consorcios son dos: que todos los astilleros sean privados o se privaticen y que, en el caso español, no puedan sobrevivir a la vez los diez centros navales del Grupo Izar. El capitalismo europeo quiere adueñarse de todas las fuentes de beneficios y su estrategia es el saqueo del sector público, con la ayuda de todos los órganos de gobierno europeos. Esta gente va a por la quiebra de todo astillero público en Europa, empezando por nosotros. El sector naval sevillano de la SEPI puede ir a la quiebra de un mes para otro. La libertad absoluta de la que goza el capital, hace que al mismo tiempo el empresario naval Fernández Tapias ahora pueda construir barcos en Corea aprovechando la miseria de los trabajadores de allí. Su miseria será la nuestra también. La única duda que tenemos es cuándo. Dentro de 4 ó 5 meses los de Sevilla vamos a estar en el paro. En 12 meses, casi todos en el Estado español. Por eso la lucha va a ser tan dura.

EM.—¿Qué esperas de un nuevo gobierno de izquierdas en 2004?

IS.— Gane quien gane el año que viene, nuestra situación seguirá negativa. En el año 1995 fue el PSOE quien planteó el cierre y privatización de los astilleros de Sevilla y Cádiz. Tuvimos que luchar duramente para echar atrás sus planes. En aquella ocasión, los del PP estaban detrás de las pancartas por oportunismo electoral. Bajo la globalización capitalista, no hay salida. Más en general, todos los trabajadores industriales del sector público están en peligro, especialmente ahora frente a la recesión económica. En Francia constituyen el 26% de los empleados en la industria, en Italia el 21%, aquí el 8%. Detrás de estas cifras hay millones de familias en toda Europa.

EM.— La lucha de Izar empieza el jueves 29 de mayo: ¿cómo vais a desarrollarla?

IS.— Empezaremos con paros de dos horas el 29 de mayo y otro el martes 3 de junio. Hemos decidido ir en crescendo en la lucha: si no hay respuesta por parte del gobierno, pararemos 2 horas durante dos días seguidos, el martes 10 y el miércoles 11 de junio. La siguiente semana será triple: martes 17, miércoles 18 y jueves 19; y luego cuádruple, o sea, martes 24, miércoles 25, jueves 26 y viernes 27. Si cuando acabe junio el gobierno no ha dado las respuestas que queremos, la lucha se ampliará.

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