Entrevista a Cándido González Carnero, secretario general de la Corriente Sindical de Izquierda (CSI) y miembro del Comité de Empresa de Naval GijónEntrevista a Cándido González Carnero, secretario general de la Corriente Sindical de Izquierda (CSI) y miembro del Comité de Empresa de Naval Gijón

Cándido González Carnero es miembro del Comité de Empresa del astillero Naval Gijón por la Corriente Sindical de Izquierda (CSI) y secretario general de este sindicato. La CSI en general y Cándido en particular se han distinguido por defender una acción sindical basada en la lucha, las asambleas de trabajadores y el cuestionamiento del sistema capitalista. Tras realizar unas declaraciones denunciando la gestión del administrador del astillero y pidiendo la intervención del estado ante la crisis que sufre la empresa, Cándido ha sido llevado a juicio y se le piden 25 millones de pesetas de multa.

El Militante.— ¿Cuál es tu valoración ante este ataque represivo?

Cándido González Carnero.— Yo hice unas declaraciones como representante de los trabajadores en el Comité y como dirigente de la CSI, por lo que este juicio no va sólo contra mi sino contra todo el sindicato y el modelo de sindicalismo que representamos. Es un claro ejemplo de persecución sindical, pretenden acallarnos y que aceptemos todo lo que está pasando en el astillero.

Desde el último conflicto que tuvimos en la empresa, cuando echaron a 200 eventuales pertenecientes a la plantilla y precarizaron el empleo metiendo a compañías con gente contratada en condiciones tercermundistas (algo que los dirigentes de CCOO y UGT en el astillero aceptaron y nosotros rechazamos) la empresa ha pasado de estar saneada a encontrarse en fase de liquidación.

Estos dos años hemos sufrido una actitud tremendamente represiva de la dirección de la empresa. Se pretende que la acción sindical sólo la desarrollen CCOO y UGT, que hasta ahora han sido sumisos ante esta situación. Nosotros vamos a exigir que CCOO y UGT rindan cuentas ante los trabajadores ya que hoy salen en la prensa lanzando un SOS y pidiendo ayudas al estado para la empresa, refrendando así lo que veníamos denunciando.

EM.— ¿Cuál es vuestra alternativa para salvar el astillero?

CGC.— Nosotros siempre hemos impulsado la movilización en el astillero y defendido el mantenimiento de todos los puestos de trabajo. Nuestra posición pasará por lo que decidan los trabajadores en asamblea. En esa asamblea nosotros censuraremos a CCOO y UGT y dejaremos claro que no estamos dispuestos a salir a la calle a pedir dinero para mantener a unos gestores que han sido un desastre y han llevado al astillero a esta situación con la colaboración de los dirigentes de CCOO y UGT. Propondremos que haya un plan global que salve los puestos de trabajo y el futuro del astillero y no un plan de prejubilaciones como se pretende.

Esto no puede ser bajo la dirección actual, que debe dimitir y que la administración del estado se haga cargo del astillero, al menos mientras no exista un gestor adecuado y el astillero esté en esta situación. Nuestra propuesta pasa por esto, no vamos a dar la unidad sindical a cualquier precio y desde luego exigiremos que sean los trabajadores quienes decidan.

EM.— ¿Cómo valoras la solidaridad recibida ante el juicio?

CGC.— Muy positivamente, hemos recibido apoyos de colectivos que siempre se han identificado con nuestra lucha, muestras de solidaridad de organizaciones con las que habitualmente colaboramos y comunicados y faxes de todas las zonas del estado, incluidos muchos delegados y afiliados de CCOO y UGT. Lamentamos que, en cambio, ante un juicio como este, y más cuando se confirma la gravedad de nuestras denuncias, los dirigentes de CCOO y UGT hayan decidido mantenerse al margen. Me parece censurable porque, independientemente de que mantengamos posiciones sindicales distintas, cuando se ataca a un sindicalista o a un sindicato por hacer unas declaraciones se está atacando la libertad de expresión. Un ejemplo de esta falta de apoyo ha sido que llamamos a Mino García, dirigente de la Federación Minerometalúrgica de CCOO, a declarar confirmando unas declaraciones suyas a la prensa en el mismo sentido que las mías y ni a eso se ha prestado.

Queremos agradeceros a El Militante, al Sindicato de Estudiantes y a todas las demás organizaciones sociales que nos han apoyado vuestra solidaridad. Si los trabajadores nos unimos en situaciones como ésta ¿a dónde vamos?

EM.— Vosotros convocasteis junto a CCOO, UGT, CGT y USO la huelga general del 20-J aquí en Asturias. ¿Qué pensáis acerca del seguimiento de la huelga y qué proponéis ahora?

CGC.— Apoyamos la huelga general pese a todas las críticas que tenemos a la política de CCOO y UGT, especialmente durante los últimos ocho años, marcados por pactos que han supuesto un retroceso gravísimo para la clase trabajadora. Nosotros reivindicábamos una huelga general desde hace mucho tiempo y CCOO y UGT se han visto abocados a convocarla debido a la presión social existente. La huelga ha marcado un antes y un después, demostró que la clase obrera está despertando y que había necesidad de esa movilización. La cuestión es qué va a pasar ahora, la movilización debe continuar y que se rompa la dinámica de pactos anterior. CCOO y UGT deben reflexionar sobre esto y seguir movilizando.

Nosotros vamos a estar el 5 de octubre en Madrid, pero esto no puede quedar en una huelga y una manifestación y acabar aceptando el decretazo y otras medidas que vienen detrás. Hay que ir pensando en una nueva huelga general y en las que sean necesarias porque es el único mecanismo de defensa que tenemos los trabajadores. Estos años de desmovilización han hecho un daño tremendo, nosotros vemos con esperanza este resurgir y en especial los movimientos antiglobalización, que están siendo a nivel mundial y teniendo un efecto importante en la sociedad. La próxima asamblea del movimiento antiglobalización en el Estado español va a marcar nuevas movilizaciones y ahí debemos estar todas las organizaciones de izquierdas.

Llamamos a CCOO y UGT a estar ahí y vamos a seguir insistiéndoles en convocar nuevas movilizaciones. No sé que postura tendrán, lo sabremos pronto, pero debe ser una exigencia de todos los afiliados y afiliadas de estos sindicatos el que sigan movilizando.

EM.— ¿Quieres añadir algo más?

CGC.— Sólo que me parece que dentro de la izquierda debemos analizar el sectarismo que hay a veces y que nos impide luchar con más éxito contra el sistema. Debemos levantar un gran movimiento social de masas de la clase trabajadora. Nosotros no queremos mantener una posición sectaria, somos radicales y beligerantes pero creo que debemos luchar por construir un movimiento de masas que hoy es muy necesario. En nuestro sindicato hay reticencias, dada la desconfianza que generan las cúpulas de CCOO y UGT, pero estamos obligados a entendernos con los trabajadores afiliados a estos sindicatos ya que tienen los mismos problemas, aunque vamos a seguir siendo críticos con esas cúpulas.


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En el momento de cerrar la edición del periódico nos llegó a la redacción la muy buena noticia de la absolución de Cándido González. El juez ha considerado que las declaraciones del secretario general de la CSI se basaban en pruebas fundadas y, además, condena al empresario a pagar los costes del juicio. Cándido, en nombre de la CSI, nos ha pedido que transmitiéramos su agradecimiento a todos los compañeros, comités de empresa y organizaciones que han participado en la campaña de envío de comunicados contra este intento de atropello a la libertad de expresión y sindical.

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