Desde antes del verano, el presidente de Seat, Andreas Schleef, viene planteando la reducción de plantilla o de la jornada laboral (con el consiguiente recorte salarial, por supuesto). La multinacional alega un excedente de 800 trabajadores por el cese de la producción de los modelos Inca y Caddy y una caída de un 6% en las ventas de Seat en los mercados europeos en lo que va de año. Los directivos de la filial del grupo Volkswagen han planteado reducir los sueldos de los 16.000 trabajadores de Seat entre un 10% y un 15% como condición para mantener el empleo. Con este recorte salarial, la empresa se ahorraría más de 50 millones de euros, que irían a engrosar los beneficios actuales de Seat: el beneficio neto de 2004 ha sido de 144,9 millones de euros, un 7,7% más que en el 2003.

 

De nuevo estamos ante el chantaje descarado de las multinacionales del sector del automóvil. Los beneficios siguen aumentando un año tras otro. A pesar del descenso de las ventas, la facturación se incrementó un 6,1% en el 2004, alcanzando los 5.861 millones de euros. Pero todo esto no es suficiente para los capitalistas. Pretenden exprimir todavía más a los trabajadores para seguir incrementando sus beneficios. A finales de 2004, Volkswagen impuso una congelación salarial durante 28 meses como condición para mantener los 103.000 empleos del grupo en Alemania. Ahora le toca el turno a Seat: ya ha habido paradas en la línea de producción número 2 de Martorell y se ha decidido la supresión del turno de noche de la cadena. Las medidas de “flexibilidad” (la llamada “bolsa de horas”) que pactaron las direcciones sindicales de UGT y CCOO para capear las caídas de producción ahora se revelan como “completamente insuficientes” por parte de los directivos de Seat. Según este sistema la plantilla adeuda más de 30 días de trabajo y, según los planes de la empresa, no hay previsión de que la producción vaya a despegar en los próximos meses. Como se ve, por parte de la compañía se están dando toda una serie de movimientos para justificar las medidas draconianas que quieren imponer a los trabajadores.

Ante estos ataques, lo peor que pueden hacer las direcciones de UGT y CCOO es entrar a negociar con la dirección de la multinacional “posibles soluciones”, “diseñar una estrategia conjunta”, o dar por hecho que va a haber recorte de plantilla, como hemos oído de boca del presidente del comité de empresa, Matías Carnero (UGT). Detrás de los planes de reestructuración de Seat no sólo hay destrucción de empleo, sino que también tratan de imponer peores condiciones de trabajo, incrementar los ritmos de producción y recortar los salarios. Ante estos ataques, no se puede ir a la defensiva. La experiencia de las “reestructuraciones” anteriores nos demuestra que no hay concesiones que sirvan para contener los ataques de la multinacional.

Expediente de regulaciónen Gearbox

Por otro lado, el pasado 12 de agosto, la Generalitat aprobó el ERE presentado por Gearbox (100% capital Seat) para suprimir 222 puestos de trabajo. Antes, la dirección de la empresa presentó un estudio comparando Gearbox con Skoda, planteando que el objetivo es que “Gearbox se parezca a Skoda”. En Skoda los salarios son un tercio de los de Gearbox. Éste es el objetivo de la multinacional Volkswagen: reducir los salarios. Para conseguirlo no ha dudado en llevarse la producción a otras factorías y empresas del grupo, presentando de este modo unas “pérdidas” totalmente ficticias, porque las pérdidas de Gearbox son los beneficios de otras empresas del grupo. Volkswagen utiliza la competencia interna y la amenaza de la deslocalización como chantaje continuo en cada negociación.

Un ejemplo reciente ha sido el preacuerdo de UGT y CCOO con la empresa, que rechazó la plantilla porque no garantizaba las condiciones laborales de los que serían recontratados por Seat. Para cubrir los puestos que dejan los trabajadores de Seat con más de 60 años, se planteaba la recontratación de trabajadores de Gearbox por parte de Seat pero como auxiliares, sin la categoría ni la antigüedad de Gearbox y cobrando 700 euros. Un auténtico despropósito que tuvo una respuesta clara por parte de los trabajadores.

Represión sindical en SAS-Abrera

En el caso de otra empresa que trabaja para Seat, SAS-Abrera, tenemos un caso de vulneración flagrante del derecho de huelga por parte de la dirección (hasta 36 personas que no pertenecen a producción ocuparon los puestos de trabajo de los trabajadores en huelga: jefes de departamento, encargados, coordinadores, jefes intermedios, auditores, técnicos…) y un caso de represión sindical de escándalo, con el despido de los 7 miembros del comité de huelga (3 de CGT, 4 de CCOO), como represalia por las tres jornadas de huelga entre mayo y junio, que obligaron a parar la cadena de montaje de Seat varias veces. La empresa envió la carta de despido acusando a los miembros del Comité de Huelga de convocar una huelga ilegal sin esperar siquiera a la sentencia de la demanda que interpuso en el juzgado. Está más que claro que la dirección pretende dar un escarmiento a los trabajadores y descargar su ira sobre los miembros del comité de huelga que encabezaron la lucha. Además, la ejecutiva de la Federación del Metal de CCOO de Catalunya se opuso a la huelga, desautorizando a los miembros de la sección sindical en la empresa y poniéndose del lado de la empresa. En la resolución que aprobaron justo el día antes a la tercera jornada de huelga, la ejecutiva del Metal afirmaba que la empresa estaba cumpliendo con los acuerdos y que la huelga respondía a “intereses ocultos”. Posteriormente, la ejecutiva de la sección sindical ha sido burocráticamente destituida por la Federación, a pesar del seguimiento masivo de las tres jornadas de huelga por parte de la plantilla de SAS-Abrera. Este es el camino que han emprendido las direcciones de UGT y CCOO con su política de “buscar soluciones” y de claudicación a la multinacional y las empresas del sector en lugar de basarse en la movilización y la fuerza de los trabajadores. Esto tiene que dar un giro radical de 180 grados.

UGT, CCOO y CGT tienen que plantear ya un plan de lucha serio, que unifique la plantilla de Seat con la de las más de 300 empresas que trabajan para Seat en el Baix Llobregat, para hacer frente a las amenazas y los ataques de la multinacional y de los empresarios del sector. Extender la lucha, con una huelga de todo el sector del automóvil como primer paso, es la única respuesta realmente adecuada para defender todos los puestos de trabajo y rechazar los ataques a las condiciones de trabajo.

Participa en la campaña de solidaridadcon los trabajadores de SAS-Abrera

PROPUESTA DE TEXTO PARA ENVIAR

A Francesc Ramos, director de relaciones industriales de SAS-Abrera

A Ignacio Carrión, jefe de personal de SAS-Abrera

Los abajo firmantes [sindicalistas, sección sindical, comité de empresa, organización sindical, organización política...] exigimos el respeto a los derechos de los trabajadores de SAS-Abrera, el inmediato cumplimiento de los acuerdos firmados, y la readmisión inmediata e incondicional de los compañeros del comité de huelga despedidos.

¡NO A LA REPRESIÓN SINDICAL!

¡NO AL RECORTE DE DERECHOS LABORALES!

Enviadlo a fax de SAS-Abrera: 937 704 172

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