En los últimos meses la conflictividad laboral en la provincia de Granada ha aumentado de manera considerable en varios sectores. A la huelga de los trabajadores de plantas de tratamiento de residuos, que se saldó con una victoria relativa de los traEn los últimos meses la conflictividad laboral en la provincia de Granada ha aumentado de manera considerable en varios sectores. A la huelga de los trabajadores de plantas de tratamiento de residuos, que se saldó con una victoria relativa de los trabajadores, ha seguido la de la limpieza de hospitales. Ahora inician su lucha las trabajadoras de las casas de acogida del Instituto Andaluz de la Mujer. Para las próximas semanas se avecinan huelgas en el servicio de grúa y de la ORA, y la próxima negociación del convenio del metal se prevé igualmente conflictiva.

En este informe queremos trasladar a los trabajadores las luchas que están protagonizando en Granada el sector más explotado de la clase obrera: la mujer trabajadora. Las trabajadoras de limpieza de hospitales y de las casas de acogida para las víctimas de la violencia de genero están protagonizando una lucha ejemplar que está sacudiendo a la sociedad granadina.

TRABAJADORAS DE LAS CASAS DE ACOGIDA EN HUELGA CONTRA EL ACOSO PATRONAL

Las trabajadoras de la casa de acogida para mujeres víctimas de malos tratos se encuentran en huelga desde el día 16 de febrero hasta el 14 de marzo, a pesar de que este conflicto se alarga desde hace más de un año en el cual no han faltado denuncias de todo tipo por parte de las trabajadoras hacia la subcontrata AGISE S.L. y hacia el Instituto Andaluz de la Mujer, principal responsable de dicha casa. El conflicto comienza a partir de la firma de un convenio a nivel regional por parte de los delegados de empresa en el cual no se permite a las trabajadoras participar en la negociación y en la firma del mismo. En palabras de las trabajadoras “dicho convenio es ilegal y se encuentra por debajo del Estatuto de los Trabajadores, y está denunciado ante el tribunal superior de justicia”. A partir de la discrepancia que plantean las trabajadoras, puesto que todas se encuentran en precario, la empresa empieza a acometer acciones represivas tales como cambios de horarios, de despachos, aislamiento, despidos, imposición de órdenes arbitrarias... etc., por defender y reivindicar sus derechos como trabajadoras. Como consecuencia, algunas de ellas se han visto obligadas a denunciar y se encuentran en baja laboral por motivos sicológicos, “¿cómo podemos realizar un trabajo tan sensible a la sociedad en este estado, al cual nos han llevado el empresario?”. Las trabajadoras han conseguido a través de denuncias ante los tribunales que los jueces les dieran la razón, obligando a la empresa a hacerlas fijas. A parte de tres despidos ocurridos en Granada se suman dos en Jaén y dos en Huelva.

El IAM, por su parte, no se ha hecho cargo de la situación generada en la empresa, planteando que este es un problema de la misma, y que por tanto no es responsabilidad de ellos. La Junta de Andalucía también está haciendo oídos sordos a las reclamaciones de las trabajadoras, que expresan que están siendo víctimas de una clara represión sindical y de un acoso sofocante que sólo se puede parar con la unidad de las trabajadoras en huelga en contra de esta situación.

En un manifiesto redactado por las trabajadoras, se oponen a la precariedad en el empleo que atropella por ejemplo el derecho a la maternidad, que pasa por alto los mínimos principios de conciliación de vida laboral, familiar, etc. Rechazan a las empresas privadas que se aprovechan del dinero público en un servicio esencial como es la atención a las víctimas de malos tratos, avasallando los derechos de las trabajadoras y su dignidad, por lo que exigen al IAM que no puede ser cómplice de estas empresas y que deben velar por el bienestar de las trabajadoras en todos los ámbitos. Es indignante que la Junta de Andalucía subcontrate trabajos con empresas privadas dirigidas por especuladores y rentistas, que están consiguiendo fabulosos beneficios sin invertir un duro y tratando a sus empleados como bestias de carga, con bajos salarios y contratos precarios.

- Basta de acoso a las trabajadoras. No a la represión sindical

- Por un convenio digno

- No a la subcontratación. La Junta de Andalucía debe hacerse cargo directamente de todos los puestos de trabajo

TRABAJADORES DE LIMPIEZA DE LOS HOSPITALES DE GRANADA EN HUELGA INDEFINIDA POR UN CONVENIO JUSTO

No es la primera vez que los trabajadores de limpieza se ponen en huelga reivindicando un convenio digno, ya que es uno de los sectores más discriminados de la clase trabajadora, donde la patronal aprieta más con contratos en precario, largas jornadas y salarios muy bajos. En este caso queda de manifiesto el desprecio por parte de los empresarios hacia los trabajadores, especialmente hacia las trabajadoras, con el que se pretende reducir los derechos conquistados en anteriores convenios. El Servicio Andaluz de Salud tiene el servicio de limpieza subcontratado a varias empresas, una por hospital, que se distinguen por sus métodos caciquiles y la explotación a la que someten a sus trabajadores, mujeres en su gran mayoría.

Hablamos con Consuelo García, miembro del comité de huelga afiliada a CCOO. La compañera nos explicó que el motivo de la huelga iniciada el lunes 9 de febrero es la postura intransigente de la patronal en la negociación del convenio, ofreciendo sólo una subida salarial del 2,6% y haciendo caso omiso a las reivindicaciones de los trabajadores. Ante esto los trabajadores deciden ir a la huelga, entendiendo que esta medida de presión es fundamental para cualquier negociación cuyos objetivos sean obligar a la patronal a negociar y conseguir las reivindicaciones obreras, que son fundamentales para el buen funcionamiento de un servicio tan básico como la limpieza en un hospital.

La patronal, apoyada por el derechista diario Ideal entre otros, no solo intenta desmoralizar a los trabajadores sino que muestra desprecio y ninguna voluntad de negociar, e intentan desacreditar la lucha de las limpiadoras con informaciones en dicho diario que pretenden enfrentar a los usuarios y a la ciudadanía de Granada en general con los trabajadores, culpándoles con mentiras y calumnias del estado de suciedad de los hospitales, que según la patronal habría obligado a suspender operaciones, consultas externas y a desviar enfermos a hospitales de otras provincias, lo que es totalmente falso. En estos momentos los servicios mínimos son del 60%, y son rigurosamente cumplidos por las trabajadoras, los quirófanos están perfectamente limpios. Esto está siendo confirmado por los cientos de firmas de apoyo de pacientes, algunos médicos y ciudadanos en general, las trabajadoras están haciendo un uso ejemplar de su derecho a huelga. Queda demostrada la actitud cerril de la patronal y la manipulación del diario Ideal (vinculado a la jerarquía católica)

Las reivindicaciones esenciales de los trabajadores son: un salario suficiente para cubrir las necesidades básicas de sus familias, tras cuatro años con el salario congelado, y recuperar su poder adquisitivo; sustitución de las bajas por enfermedad, lo que supondría realizar las tareas correctamente, con profesionalidad y calidad para el usuario; que no descuenten su salario cuando están de baja; que no les congelen la antigüedad. Consuelo García, en nombre de sus compañeras, nos comenta que lamentan las molestias que ocasiona esta situación, pero que es la postura rígida e intransigente de los empresarios y el desmerecimiento de la administración las que les obligan a defender el pan de sus familias. “Debemos defender nuestros salarios y condiciones laborales, y por supuesto la dignidad en el trabajo. Pedimos a todos, usuarios, familiares y al resto del personal del SAS solidaridad, apoyo y colaboración”.

Queremos reseñar la actitud combativa de los sindicatos dentro de los hospitales y la transparencia demostrada por parte del comité de empresa, invitando a asistir a las negociaciones a dos o tres trabajadores diferentes en cada encuentro con la patronal, actitud que sin duda anima a la plantilla a continuar esta lucha hasta vencer. Pensamos desde El Militante que no se puede tolerar que un servicio tan básico para el buen funcionamiento de la sanidad pública como la limpieza esté en manos de empresas privadas, y debería ser el SAS el que asumiera esta tarea equiparando a las limpiadoras con el resto de personal sanitario.

- Por nuestros derechos

- Por un convenio justo

- Por la dignidad del trabajo

- Viva la lucha de la clase obrera. Viva la lucha de la mujer trabajadora

Va siendo hora de que las direcciones sindicales a nivel general impulsen y unifiquen la lucha de todos los trabajadores hacia una huelga general capaz de parar acciones patronales como las que hemos visto en este informe. En concreto en Andalucía la lucha sindical es cada vez más radical, como demuestran los ejemplos de Astilleros, Acerinox y muchos otros, y sobran los motivos para plantar cara a la patronal protegida por el gobierno derechista del PP.